Reflexiones
SECRETARIOS DE GOBIERNO DEL ESTADO DE TABASCO. PLAZA DE ARMAS ENTRE REALIDADES Y FRUSTRACIONES.
Tradicionalmente existen plazas. parques o espacios públicos que generalmente en las capitales de los estados se conocen como Plaza de Armas, en otras ciudades se conoce a estos sitios con diferentes nombres y algunas conservan el tratamiento original de Plaza Mayor, una herencia del pasado español que así denominaba al espacio donde se ubicaba el asiento de los poderes de gobierno, que cambió su designación al de Plaza de la Constitución en la capital del país, en honor a la Constitución de Cádiz de 1812 pero que popularmente se conoce con el nombre de zócalo, porque en el centro del área se construyó la base (zócalo) sobre la cual se ubicaría la estatua de Carlos IV, (conocida como el caballito), y hasta la fecha así se le conoce y se localiza en la zona del centro histórico de la CDMX .
En Villahermosa actualmente este lugar es conocido con el nombre de Plaza de Armas (mal haríamos en llamarle zócalo), es una extensión de terreno con superficie considerable que ha sufrido muchas y horrorosas modificaciones en su arquitectura, hasta convertirla en una gran plancha de concreto. Esta plaza en épocas pasadas se le nombró Plaza Mayor y Plaza José María Pino Suárez.
No solo la arquitectura de Plaza de Armas se ha modificado por la inconciencia de políticos de ocurrencias quitándole su belleza y recuerdos históricos, también Plaza de Armas se ha transformado y perdido las tradiciones que ahora resultan partes del recuerdo y de la historia que nadie se atreve a contar; aquellas épocas de los domingos de carnaval en Plaza de Armas eran de alegría y de fiesta familiar, tardes de calor y algarabía, de música, de interpretaciones de la banda de música del estado (ahora abundan bandoleros asaltantes del presupuesto), solamente queda el recuerdo muy lejano de las vueltas incansables por divertidas alrededor de la plaza, de un lado caminando las muchachas y en sentido opuesto caminando los muchachos que dejaban escapar con gracia el piropo que las jovencitas sonrojadas, respondían con la brevedad coqueta de una sonrisa a la señal audaz del joven para que la elegida aceptara la compañía y juntos dar las vueltas, platicar, conocerse y enamorarse, ya estos tiempos se extinguieron para convertirse en leyendas que la nostalgia fue recogiendo, invocando y desenterrando para convertirlas en canción ..... “ vámonos al parque Sélfida para ver si encuentras cónyuge .......”, cosas del pasado que entona el pensamiento, quién volverá a bromear, regocijar y cautivar con las maripositas de colores que con un “ abrojo”, se pegaban al vestido de las muchachas con el mensaje de “ me gustas” “ te escribo?, .... de todas esas hermosas tradiciones queda solamente un suspiro de evocación y remembranza de una paz y seguridad pérdidas para siempre.
Ahora los jóvenes han puesto de moda el “chatear”y han entrado a un mudo irreal sin porvenir.
Plaza de Armas ha sido y será siempre el sueño dorado de muchos políticos.
La Ley Orgánica del Poder Ejecutivo contempla las funciones de una Secretaría responsable, entre otras facultades del rango, y su encargado es el conductor de la política interna del gobierno del estado, en el gabinete del gobernante debe ser el funcionario más cercano al jefe del Poder Ejecutivo, el hombre de confianza, prudente y sabio. La historia nos registra los nombres de personajes políticos que han ocupado el cargo de Secretario de Gobierno, por ejemplo: Manuel Gurría Ordoñez un hombre sencillo, tratable, respetuoso y comprometido con el madracismo, pero con la corriente política de Carlos A. Madrazo, el bueno, muy distinta a la corriente política equivocada de su hijo Roberto, el malo, y de su nieto Federico que ni pinta ni da color, como dice el dicho: ni fu ni fa.
Gurría Ordóñez logró hacer realidades sus sueños de gobernar Tabasco y “ ni lo hizo mal, ni lo hizo bien.” simplemente fue gobernador.......Rubén Darío Vidal Ramos hombre de palabra y lealtades.
David Gustavo Gutiérrez Ruiz no cumplió sus propósitos de gobernar Tabasco pero gobernó Quintana Roo.
Salvador Neme Castillo coronó sus intenciones de contemplar Plaza Armas desde el balcón del Palacio de Gobierno por tres años al verse obligado a dejar el poder. (EPN viajó a Villahermosa y Núñez fue testigo para develar la estatua erigida a la corrupción en avenida Bicentenario).
Arístides Prats Salazar, se pasó entre chiste y guasa las responsabilidades encomendadas.
José Eduardo Beltrán Bastar sin brújula, más perdido que cuatro vientos, desperdiciando los sabios consejos de su protector EGP.
José María Peralta, abogado honesto, hasta ahí nada más.
Fernando Sánchez de la Cruz un hombre sencillo y generoso.
Humberto Mayans Canabal, soberbio, desleal y rencoroso, alejado del pueblo.
Juan José Rodríguez Prats, inteligente, político culto pero de mal carácter, caprichoso, inestable, fue víctima de los100 días de intenso bombardeo de los medios “chayoteros”.
Enrique Priego Oropeza, sin hacer olas, de buen trato y enseñando a los políticos dos máximas: no nadar contra corriente y como nadar de muertito para llegar a gobernar.
José Manuel Tellaeche Bosch, opacado por las ambiciones de “ pechelito”.
Víctor Manuel Barceló, de triste memoria un pequeño alfiler de ROMA lo desinfló y lo corrió de la Quinta Grijalva haciéndolo despertar de su sueño.
Floricel Medina Pérez Nieto, “pacho” o “pecho” para ROMA , se dio tres vueltas con MAD quien lo despachó y despechó.
Jaime Humberto Lastra Bastar, una versión de GRT pero muy debajo del agua se la lleva robaleando.
César Raúl Ojeda Zubieta, buen hombre, buen amigo de los amigos.
Gustavo Rosario Torres (el hombre de los drones y de otras cosillas) unido con Amet enfilaron a un Núñez sin carácter al precipicio, y al final huyó y se fue con todo y lía.
Marco Rosendo Medina Filigrana, actual Secretario de Gobierno, de excelente preparación profesional, de experiencia política, es parte de una nueva generación de políticos que con el gobernador López Hernández y otros (no todos) del gabinete saben dónde están y para que están, un funcionario que no tiene cola que le pisen, y en apenas sesenta días de gobierno ha demostrado que sabe hacer su trabajo.
El artículo 27 de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo del Estado dispone las facultades que corresponden al titular de la Secretaría de Gobierno como responsable de la política interna de la vigilancia, del cumplimiento de las disposiciones constitucionales y del respeto a los derechos humanos, entre otras funciones que lo hacen responsable de la vigencia e imperio del estado de derecho.
Sin duda alguna el Secretario de Gobierno (con la sana distancia) y el partido en el poder MORENA, sabrán cumplir con el compromiso contraído con la sociedad tabasqueña de luchar contra la corrupción, orientando a los ciudadanos y difundir los logros, aciertos, beneficios y programas del presidente AMLO y del gobernador Adán Augusto López Hernández, para continuar siendo un Tabasco en plena transformación sin distinción de preferencias políticas.
Para aquellos personajes de la política tabasqueña que un día perdieron el piso (y la chamba también), cuando fueron nombrados Secretario de Gobierno, y para aquellos que supieron hacerlo, vale la pena recordar un fragmento del discurso pronunciado por el profesor don Alberto Correa Zapata, Secretario de Gobierno ( 13 de diciembre de 1894) durante la inauguración del Palacio de Gobierno donde actualmente está la silla que tanto anhelan:
“ESTE PALACIO, REPRESENTACIÓN MATERIAL DEL PODER Y DEL PUEBLO, SERÁ MUDO TESTIGO DEL PROGRESO, POR CUYA SENDA, CON SEGURO PASO, CAMINA NUESTRO ESTADO................PERO LA MAYOR GLORIA SERÁ QUE TODOS LOS GOBERNANTES QUE PENETREN POR SU DINTEL.........NO OLVIDEN EL PRECEPTO DE NUESTRA CONSTITUCIÓN: TODO PODER PÚBLICO EMANA DEL PUEBLO Y SE INSTITUYE EN SU BENEFICIO ........... ( tomado de Wikipedia ) ..........El discurso del profesor Correa Zapata a pesar de los años transcurridos sigue siendo el mismo, por un lado la elocuencia mentirosa del grupo gobernante y por otra parte la miseria y olvido de un pueblo empobrecido por la voracidad de los corruptos, ese día mientras en el interior del palacio de gobierno que se inauguraba, la aristocracia tabasqueña se servía un gran banquete, brindaba con buenos vinos y bailaba luciendo sus mejores trapos, afuera en Plaza de Armas el pueblo origen del poder público no recibía los beneficios de ese poder, afuera a ese pueblo lo entretenían con migajas de pan, con dulces y aguas frescas, con juegos pirotécnicos como hasta la fecha se continúa haciendo por haberlo establecido como institución la clase gobernante.
El licenciado Andrés Manuel López Obrador, Presidente de la República y el licenciado Adán Augusto López Hernández, Gobernador del Estado, piensan distinto, y representan para los tabasqueños la esperanza de la transformación del país, donde imperen los valores cívicos, morales, espirituales y humanos.
Así sea.