Las mujeres mexicanas padecen cáncer de mama una década antes que las mujeres de Estados Unidos, según estudios.
De aprobarse la iniciativa presentada ante el pleno por la diputada Lorena Méndez Denis, la Secretaria de Salud del estado, estaría obligada a destinar el 5 por ciento de su presupuesto anual, a la adquisición de equipos y medicamentos para combatir dichas enfermedades, según la misma iniciativa de reforma y adicción al artículo 93 de la Ley de Salud de Tabasco.
En los considerandos de la propuesta se menciona que el acceso a la prevención y a los servicios de salud es un derecho humano reconocido unánimemente en el contexto internacional y que este se encuentra garantizado por el artículo Cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
La Ley General de Salud, en au artículo 158 mandata que “La Secretaría de Salud y los gobiernos de las entidades federativas, en sus respectivos ámbitos de competencia, realizarán actividades de prevención y control de las enfermedades no transmisibles que las propias autoridades sanitarias determinen”.
Dicho ordenamiento federal determina también que, “El ejercicio de la acción de prevención y control de las enfermedades no transmisibles comprenderá una o más de las siguientes medidas, según el caso de que se trate:
La detección oportuna de las enfermedades no transmisibles y la evaluación del riesgo de contraerlas; la divulgación de medidas higiénicas para el control de los padecimientos; la prevención específica en cada caso y la vigilancia de su cumplimiento; la realización de estudios epidemiológicos; la difusión permanente de las dietas, hábitos alimenticios y procedimientos que conduzcan al consumo efectivo de los mínimos de nutrimentos por la población general, recomendados por la propia Secretaría y las que sean necesarias para la prevención, tratamiento y control de los padecimientos que se presenten en la población.
Menciona la propuesta que datos oficiales revelan que en nuestro país más de cinco mil mujeres mueren al año víctimas del cáncer de mama; que dicha afección ocupa la primera causa de decesos y la ubica como la segunda causa de enfermedad de la mujer.
También que en México, la mencionada enfermedad se diagnostica en las fases tres y cuatro, lo cual disminuye la esperanza de vida de nuestra población femenina.
Si el cáncer de mama se detectara tempranamente, es decir en las etapas uno y dos, las posibilidades de prolongar vidas serían mayores, ya que en estas la sobrevida, en el 63 y 90 por ciento, llega hasta los 10 años, mientras que en las etapas subsecuentes el porcentaje disminuye y fluctúa entre el 8 y 33 por ciento.
A lo anterior, dice la propuesta de reforma, hay que sumar el hecho de que la mayoría de las mujeres afectadas se encuentran en edad productiva y el tratamiento les provoca ausentismo laboral y bajo rendimiento.
Según estudios realizados, se afirma, las mujeres mexicanas padecen cáncer de mama una década antes que las mujeres de Estados Unidos, ya que en el vecino país el pico máximo de aparición de casos es a la edad de 55 años, mientras que en México es a los 45 años.
Una parte fundamental en la lucha contra el cáncer de mama es el uso del mastógrafo, aparato destinado precisamente a la detección del cáncer mencionado, pero estadísticas oficiales señalan que el número de mastógrafos en las instituciones públicas de salud es de 504, lo cual equivale a 17 equipos por cada millón de mujeres de 25 años y más, lo que evidentemente es una cantidad insuficiente para satisfacer la demanda del servicio y para cumplir sus objetivos.
El pasado 19 de octubre se conmemoró el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, en el marco del cual los diversos gobiernos refrendaron su compromiso de luchar en contra de tan grave enfermedad, dice la iniciativa.
En base a lo anterior, sostiene, el Congreso del estado debe actuar “con una mentalidad visionaria”, que le permita atajar los problemas que impactan de manera importante a la sociedad actual, al tiempo que se sientan las bases para garantizar un nivel de vida digno para las próximas generaciones. Signaron la propuesta, los diputados del Partido de la Revolución Democrática, la presidenta de la Comisión de Equidad y Género, Lorena Méndez Denis y los legisladores Juan José Peralta Fócil, Alterio Ramos Pérez Pérez Y Bernardo Barrada Ruiz.
