Réplicas y replicantes
@UTufigno
Luego de que ocurre un evento telúrico, una de las cosas que más tememos es una réplica de igual o mayor magnitud. Así ocurrió en 1985, cuando el sismo del 20 de septiembre –el temblor olvidado- casi igualó el potencial del ocurrido un día antes. La mayor parte de la destrucción ya estaba hecha, pero el terror y la psicosis que produjo fueron superiores a la del día 19.
Del terremoto del sismo del 19 de septiembre versión 1.0 aprendimos que los edificios sí se caen, que las personas sí se mueren y que la destrucción sí alcanza a las grandes ciudades. Del sismo del 19 de septiembre versión 2.0 aprendimos que no aprendimos lo suficiente, que volvimos a caer en temas de corrupción que conllevan la pérdida de vidas y que menospreciamos los avisos de la naturaleza.
Si bien el temblor del 19 de septiembre de 2017 no fue una réplica del sismo del 7 de septiembre, no sabemos qué tanto pudo haber afectado este primer movimiento las estructuras de las edificaciones caídas, pues si nos atenemos únicamente a su magnitud fue un evento que liberó mayor energía que el del día 19 y es válido suponer alguna incidencia. ¿Le tomamos la debida atención?
En la “Guía Operativa para la Organización y Funcionamiento de los Servicios de Educación Inicial, Básica, Especial y para Adultos de Escuelas Públicas en la Ciudad de México, 2016-2017” (yo no le puse el nombre a la guía), en el punto 1.2, “Aspectos Generales”, se establece: “29. En el caso de presentarse cualquier siniestro o emergencia escolar, el Director del plantel educativo o el Subdirector de Gestión Escolar, junto con el Comité de Protección Escolar del CEPSE deberán solicitar el apoyo del área de protección civil de la Delegación Política correspondiente… e instrumentar las acciones que establece el protocolo ¿Qué hacer en caso de…?”.
El primer aspecto que aborda este protocolo es la hipótesis de sismo. Sin embargo, hasta el momento de escribir esta colaboración no he podido encontrar dicho protocolo y al acudir a la dirección de internet que se señala en la Guía obtengo la siguiente respuesta: “no está disponible”. Así que por esta ocasión tendré que recurrir a mi mala memoria.
En las horas posteriores al temblor del 7 de septiembre, el Administrador Federal de Servicios Educativos en el DF dijo algo así como que después de un sismo de esta magnitud todas las escuelas deberían tener un dictamen. Suena no sólo deseable, sino lógico. ¿Se hizo algo al respecto?
Al no haber daños manifiestos en las escuelas y oficinas públicas sólo algunos centros educativos y oficinas suspendieron labores, y para el caso de las escuelas controladas por la SEP –preescolar, primaria y secundaria- Aurelio Nuño publicó en su Tweeter: “Este viernes 8 de septiembre no habrá clases en las escuelas de la CDMX para hacer una revisión de su infraestructura tras el sismo…”.
“Hacer una revisión de su infraestructura” no se parece a lo dicho por el Administrador Federal (tener un dictamen). Supongo que la inspección física que sugiere el Secretario de Educación la puede hacer cualquiera de nosotros, pero, ¿tenemos los conocimientos indispensables para emitir una opinión que dé confiabilidad a la misma?
Bajo este escenario sólo algunas escuelas de la Ciudad de México- en realidad pocas- permanecieron cerradas hasta el 11 de septiembre. Muy pronto las actividades regresaron a la normalidad. Si las escuelas no procuraron un dictamen después del 7 de septiembre, supongo que lo mismo omitieron otras oficinas públicas y propietarios de departamentos colapsados el día 19 de septiembre. De haberse hecho, ¿se hubieran evitado algunas decenas de muertes?
Pasadas las primeras horas de la tragedia comenzó la repartición de culpas entre la SEP, las Delegaciones y el Gobierno de la Ciudad de México. El terremoto evidenció la fragilidad de los políticos. Aurelio Nuño ha sufrido tal desgaste de su imagen que afecta sus aspiraciones para el 2018; Miguel Ángel Mancera tendrá que olvidarse de sus planes inmediatos y dedicarse a la Ciudad, aunque sólo se asoma de repente; y los integrantes del “Frente Ciudadano” enfocan sus baterías hacia la posible candidata de Morena al gobierno de la Ciudad de México, a pesar de que hubo más derrumbes y más muertes en la Delegación Cuauhtémoc.