Rescate de las refinerías, Pemex y AMLO
Villahermosa, Tab., 09 de mayo de 2021.- En el mes de abril de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el petróleo no es del Estado, mucho menos del gobierno, el petróleo es del pueblo, el petróleo es de la nación”, y aseguró que se enfocará en el rescate de Pemex.
Ante ese escenario, a varios no les gustó la idea, porque lo que buscan crear es que la empresa petrolera se vaya a la quiebra, y entonces entren los empresarios extranjeros y se apoderen de ella.
Con los otros gobiernos casi estuvo a punto de suceder, como ha pasado con otras empresas. López Obrador se ha mostrado fuerte, decisivo y colaborador con los mexicanos al mirar al sector petrolero, uno de los más importantes del país.
Pero para que todo engrane y funcione mejor, es urgente plantear una estrategia de rescate de las refinerías, que en total son seis, más la que se construye en Dos Bocas, Paraíso.
Es la tarea que viene realizando el mandatario federal desde hace unos meses. Visitar cada una de ellas con el fin de instruir la modernización, todo con el firme objetivo de rescatar Pemex.
En sus giras hizo una supervisión sobre los avances de mantenimiento de las refinerías, y además habló sobre el destino de un presupuesto para dichos proyectos.
El punto medular del Presidente es defender la soberanía nacional y la autosuficiencia energética en beneficio del pueblo y de la nación.
En su momento apuntó que se respetarán los contratos otorgados antes del inicio de la actual administración, en el marco de la reforma energética, pero no se entregarán nuevas concesiones para la explotación de petróleo.
“He reafirmado en los hechos el compromiso que adquirí de frenar la privatización del sector energético. Repito lo que he venido diciendo a lo largo de muchos años: el único dueño del petróleo es el pueblo de México”.
Y alguien que ha cuidado de esas palabras se llama Octavio Romero Oropeza, hombre de todas las confianzas de López Obrador.
Además el director de Pemex desde sus primeros días en la empresa descubrió y puso un alto al huachicoleo, acto ilícito que reinó durante años en las administraciones de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
A tal grado que algunos de los ex directores como Emilio Loyoza, fueron acusados de enriquecimiento ilícito, junto a miembro de su familia.
Romero Oropeza está atento de lo que sucede al interior de la empresa, busca, encuentra y pone fin de las actividades que no van con Pemex.
Las refinerías dentro de poco tendrán más vida. Ya no dependerá del extranjero y se podrá refinar en México, lo que creará ahorros para el país.
No es más de lo mismo, son otros tiempos. La ambición de tener al pueblo en el último escalón quedó en la historia.
Rescatar Pemex significa un paso importante para este gobierno a pesar de que las condiciones no lo hacen tan fácil, hablamos de la pandemia y del alza de los precios del combustible. Lo interesante es que se dio el primer paso, y Obrador tiene en su agenda esa tarea.
Ante ese escenario, a varios no les gustó la idea, porque lo que buscan crear es que la empresa petrolera se vaya a la quiebra, y entonces entren los empresarios extranjeros y se apoderen de ella.
Con los otros gobiernos casi estuvo a punto de suceder, como ha pasado con otras empresas. López Obrador se ha mostrado fuerte, decisivo y colaborador con los mexicanos al mirar al sector petrolero, uno de los más importantes del país.
Pero para que todo engrane y funcione mejor, es urgente plantear una estrategia de rescate de las refinerías, que en total son seis, más la que se construye en Dos Bocas, Paraíso.
Es la tarea que viene realizando el mandatario federal desde hace unos meses. Visitar cada una de ellas con el fin de instruir la modernización, todo con el firme objetivo de rescatar Pemex.
En sus giras hizo una supervisión sobre los avances de mantenimiento de las refinerías, y además habló sobre el destino de un presupuesto para dichos proyectos.
El punto medular del Presidente es defender la soberanía nacional y la autosuficiencia energética en beneficio del pueblo y de la nación.
En su momento apuntó que se respetarán los contratos otorgados antes del inicio de la actual administración, en el marco de la reforma energética, pero no se entregarán nuevas concesiones para la explotación de petróleo.
“He reafirmado en los hechos el compromiso que adquirí de frenar la privatización del sector energético. Repito lo que he venido diciendo a lo largo de muchos años: el único dueño del petróleo es el pueblo de México”.
Y alguien que ha cuidado de esas palabras se llama Octavio Romero Oropeza, hombre de todas las confianzas de López Obrador.
Además el director de Pemex desde sus primeros días en la empresa descubrió y puso un alto al huachicoleo, acto ilícito que reinó durante años en las administraciones de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
A tal grado que algunos de los ex directores como Emilio Loyoza, fueron acusados de enriquecimiento ilícito, junto a miembro de su familia.
Romero Oropeza está atento de lo que sucede al interior de la empresa, busca, encuentra y pone fin de las actividades que no van con Pemex.
Las refinerías dentro de poco tendrán más vida. Ya no dependerá del extranjero y se podrá refinar en México, lo que creará ahorros para el país.
No es más de lo mismo, son otros tiempos. La ambición de tener al pueblo en el último escalón quedó en la historia.
Rescatar Pemex significa un paso importante para este gobierno a pesar de que las condiciones no lo hacen tan fácil, hablamos de la pandemia y del alza de los precios del combustible. Lo interesante es que se dio el primer paso, y Obrador tiene en su agenda esa tarea.