Respuesta al Sr. Chávez Presa ahora experto en empresas de la Energía y Petróleo
CNEE
Me refiero al artículo que titula “Si Pemex fuera empresa”. Dice Ud. “si Petróleos Mexicanos fuera empresa, el 18 de marzo sería la asamblea anual de accionistas. Además de conmemorar la expropiación petrolera, celebraríamos tres hitos en la historia del país: uno, reafirmaríamos que los mexicanos somos los propietarios de todos los hidrocarburos en el subsuelo del territorio nacional.Siguiendo la línea de su razonamiento, en U.S.A. deberían emitir acciones para la presa Hoover, la Tennessee Valey Comision, etc.; y todas las actividades industriales gubernamentales; también para los lotes para explotación de hidrocarburo, que vende el gobierno, actualmente principalmente en el mar.El razonamiento es insostenible, pero continua: “dos, los mexicanos decidimos acabar con el monopolio y abrir a la competencia la producción de hidrocarburos para asegurar que recibiremos la mayor renta económica”.
¿Quién le ha dicho o demostrado que abrir a lo que Ud. llama “la competencia la producción de hidrocarburos” asegura la mayor renta económica?, ¿las petroleras internacionales pagarían al gobierno impuestos mayores?, ¿las empresas privadas pagan más impuestos que Pemex? Ni como broma de mal gusto es bueno el argumento.
La historia pasada y reciente indica lo contrario. Lea Ud. la historia de horror de las compañías petroleras que les valió el nombre de “las siete hermanas”, o simplemente pregunte si los iraquíes reciben ahora mayor renta económica. O es que cree Ud. en el cuento de las armas de destrucción masiva que nunca se encontraron, pero que fue el pretexto para despojar de sus recursos petroleros a ese país. No son casos aislados, es el normal y generalizado comportamiento de las transnacionales petroleras. ¿Y son esas empresas las que nos asegurarían a los mexicanos mayor renta económica?; DEFINITIVAMENTE NO.
Y ni mencionar que si a gobiernos tan fuertes como U.S.A. les imponen sus condiciones, ¿el mexicano podría controlarlas? Es ingenuo, por decirlo en las palabras más amables posibles.Continua Ud. “tres, abrimos a la competencia la refinación, transformación, transporte y distribución de los hidrocarburos para que los mexicanos como consumidores y las empresas establecidas en territorio nacional adquieran combustibles y petroquímicos a precios que nos permitan ser más competitivos”. En qué rama industrial privada los precios en México son menores que en el extranjero. En muy pocas de las importantes, si es que exiten algunas. Ignora Ud., que desde que se abrió totalmente la petroquímica nacional al sector privado, la mayoría de estas materias primas y productos terminados se importan, a precios que imponen las compañías privadas extranjeras y que benefician, como debe ser, a sus países y a sus trabajadores.
No, sr. Chávez Presa, ese no es el camino para México y la privatización total de la industria petroquímica lo demuestra fehacientemente. Hasta antes del neoliberalismo y del consenso de Washington, adorador de la iniciativa privada, se aumentaba constantemente la producción nacional de petroquímicos, tanto en el sector público (Pemex), como en el sector privado. Se produjeron cerca de 20 mil toneladas de petroquímicos por Pemex; ahora mucho menos de la mitad. Se instalaban mensualmente una o varias plantas de Pemex, y también de la iniciativa privada mayoritariamente de capital nacional en aquel entonces. Desde que se instalo el neoliberalismo que Ud. propone como ruta a seguir, no se volvió a invertir ni en construir nuevas plantas, ni por el sector gubernamental ni por el sector privado. Los empleos, tanto en la producción como en los equipos, materiales, ingeniería y construcción de esas plantas se cancelaron para los mexicanos con esa fracasada privatización.
ES DIFÍCIL ENTENDER QUE PONGA COMO EJEMPLO DE LA RUTA A SEGUIR LO QUE HA SIDO UN ROTUNDO FRACASO DE LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES. Desde luego que el fracaso es para los mexicanos, no para las transnacionales que ahora se apoderaron de nuestro mercado interno en perjuicio de los nacionales. Y los precios no bajaron como Ud. infiere.Considero necesario aclarar mi dicho de que “se abrió totalmente la petroquímica nacional al sector privado”.
La reducción de la esfera pública en la petroquímica empezó en tiempos de miguel de la Madrid, y se completó en la reforma de tiempos de Zedillo. Se utilizó el falso argumento de dividir la petroquímica en primaria y secundaria, dejando el desarrollo de la primera al sector gubernamental y el segundo al privado. Para los desconocedores de la industria, la división puede parecer razonable, pero analizándola con conocimientos elementales en la materia, se advierte de inmediato que es una burda burla. La petroquímica primaria, según esta absurda clasificación, la constituyen una lista de hidrocarburos que en todas las publicaciones serias los consideran petrolíferos y ninguna los considera petroquímicos, ni primarios ni secundarios: son petrolíferos. El mismo Pemex, en sus Memorias de Labores de fechas anteriores a estas modificaciones legales, los menciona como petrolíferos, no petroquímicos. En ningún libro de química o de la industria petrolera, se considera al metano, etano, propano, etc. como petroquímicos.Es claro que ahora el sector privado extranjero, ya que el mexicano lo destruyeron, argumenta que con los precios a que Pemex vende estas materias primas, petrolíferos mal llamados petroquímicos básicos, provoca que las industrias de transformación privadas no tengan viabilidad. Pero para la industria de Pemex que los transforma, Pemex Petroquímica, se aplica otro razonamiento: “Pemex es ineficiente”.
Dos argumentos diferentes para una misma situación. ¿Ridículo, trágico, o ambas cosas y otras más? ¿Ese es el camino que propone para mayor provecho de los mexicanos? Finalmente, se llegó al colmo: los mal llamados petroquímicos básicos, se los venderá Pemex Gas y Petroquímica Básica a industrias privadas a precio inferior que a Pemex Petroquímica:
Cinismo puro?, ¿negocios?, ¿dogma neoliberal?Coincidimos en que la injerencia gubernamental, excesiva y torpe en los últimos sexenios, todos neoliberales y privatizadores, han hecho mucho daño a la industria petrolera y petroquímica, pero es incomprensible que precisamente las políticas neoliberales que hundieron a Pemex, sean el camino que Ud. propone para lograr mayor bienestar para los mexicanos. No es así, Sr. Chávez Presa.Sector energético y ganancias privadas Editorial: La Jornada.
Datos del INEGI y del Banco de México revelan un INCREMENTO NOTABLE, DE CASI 400 %, EN LA PARTICIPACIÓN DE LA BANCA COMERCIAL EN EL SECTOR ENERGÉTICO NACIONAL durante el actual sexenio por vía del financiamiento para la extracción y refinación del petróleo, que pasó de 44 millones de pesos a finales de 2006 a 726 millones de pesos en 2011; para la explotación del carbón y sus derivados, que aumentó de 37 millones de pesos a mil 210 millones en lo que va de la actual administración federal, y en la generación de electricidad, gas y agua, que creció de 8 mil 751 millones a 39 mil 141 millones de pesos en el mismo periodo. En contraparte, la participación de LA BANCA DE DESARROLLO EN LOS PRÉSTAMOS PARA TALES ACTIVIDADES SE REDUJO de 52 a 22 por ciento durante ese periodo.Este cambio cualitativo y cuantitativo en la fuente del financiamiento para el sector energético –cuyas actividades están reservadas por mandato constitucional al Estado– es inquietante si se atiende a los propósitos específicos de las bancas de desarrollo y la comercial, respectivamente: mientras que la función central de la primera es atender las necesidades de financiamiento de ramos y proyectos prioritarios para el desarrollo nacional, el propósito de la segunda es generar márgenes de utilidad para sus accionistas, ya sea mediante actividades especulativas o por medio del cobro de tasas de interés.
Así, en los hechos, la creciente participación de la banca comercial en el financiamiento en actividades relacionadas con la generación de energía en el país implica un incremento de la inversión de particulares –y de los correspondientes márgenes de ganancia– en ese importante sector, y ello ha sido posible sin la modificación de las restricciones contempladas en el marco legal vigente en el país.La circunstancia de un sector energético cada vez más dependiente del financiamiento privado es consistente con la pretensión inocultable del gobierno actual y de sus antecesores por minimizar, E INCLUSO NULIFICAR, LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN SECTORES ESTRATÉGICOS PARA EL PAÍS, COMO EL ENERGÉTICO, Y GENERAR EN ELLOS OPORTUNIDADES DE NEGOCIO PARA ENTIDADES PRIVADAS EXTRANJERAS Y NACIONALES. En tiempos más recientes, la misma tendencia ha podido observarse con el otorgamiento de “contratos integrales de servicio” –eufemismo de los inconstitucionales contratos incentivados de riesgo– para que particulares participen en tareas de exploración y producción en campos petroleros del territorio nacionalNo puede soslayarse, por otro lado, que la generación de esas perspectivas de lucro privado han ido aparejadas de una pérdida de autosuficiencia financiera de las grandes empresas públicas del sector energético, ya sea a consecuencia de la mala administración, del contratismo, de la asfixia fiscal, de la corrupción o de una combinación de todos estos factores.
¿Quién le ha dicho o demostrado que abrir a lo que Ud. llama “la competencia la producción de hidrocarburos” asegura la mayor renta económica?, ¿las petroleras internacionales pagarían al gobierno impuestos mayores?, ¿las empresas privadas pagan más impuestos que Pemex? Ni como broma de mal gusto es bueno el argumento.
La historia pasada y reciente indica lo contrario. Lea Ud. la historia de horror de las compañías petroleras que les valió el nombre de “las siete hermanas”, o simplemente pregunte si los iraquíes reciben ahora mayor renta económica. O es que cree Ud. en el cuento de las armas de destrucción masiva que nunca se encontraron, pero que fue el pretexto para despojar de sus recursos petroleros a ese país. No son casos aislados, es el normal y generalizado comportamiento de las transnacionales petroleras. ¿Y son esas empresas las que nos asegurarían a los mexicanos mayor renta económica?; DEFINITIVAMENTE NO.
Y ni mencionar que si a gobiernos tan fuertes como U.S.A. les imponen sus condiciones, ¿el mexicano podría controlarlas? Es ingenuo, por decirlo en las palabras más amables posibles.Continua Ud. “tres, abrimos a la competencia la refinación, transformación, transporte y distribución de los hidrocarburos para que los mexicanos como consumidores y las empresas establecidas en territorio nacional adquieran combustibles y petroquímicos a precios que nos permitan ser más competitivos”. En qué rama industrial privada los precios en México son menores que en el extranjero. En muy pocas de las importantes, si es que exiten algunas. Ignora Ud., que desde que se abrió totalmente la petroquímica nacional al sector privado, la mayoría de estas materias primas y productos terminados se importan, a precios que imponen las compañías privadas extranjeras y que benefician, como debe ser, a sus países y a sus trabajadores.
No, sr. Chávez Presa, ese no es el camino para México y la privatización total de la industria petroquímica lo demuestra fehacientemente. Hasta antes del neoliberalismo y del consenso de Washington, adorador de la iniciativa privada, se aumentaba constantemente la producción nacional de petroquímicos, tanto en el sector público (Pemex), como en el sector privado. Se produjeron cerca de 20 mil toneladas de petroquímicos por Pemex; ahora mucho menos de la mitad. Se instalaban mensualmente una o varias plantas de Pemex, y también de la iniciativa privada mayoritariamente de capital nacional en aquel entonces. Desde que se instalo el neoliberalismo que Ud. propone como ruta a seguir, no se volvió a invertir ni en construir nuevas plantas, ni por el sector gubernamental ni por el sector privado. Los empleos, tanto en la producción como en los equipos, materiales, ingeniería y construcción de esas plantas se cancelaron para los mexicanos con esa fracasada privatización.
ES DIFÍCIL ENTENDER QUE PONGA COMO EJEMPLO DE LA RUTA A SEGUIR LO QUE HA SIDO UN ROTUNDO FRACASO DE LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES. Desde luego que el fracaso es para los mexicanos, no para las transnacionales que ahora se apoderaron de nuestro mercado interno en perjuicio de los nacionales. Y los precios no bajaron como Ud. infiere.Considero necesario aclarar mi dicho de que “se abrió totalmente la petroquímica nacional al sector privado”.
La reducción de la esfera pública en la petroquímica empezó en tiempos de miguel de la Madrid, y se completó en la reforma de tiempos de Zedillo. Se utilizó el falso argumento de dividir la petroquímica en primaria y secundaria, dejando el desarrollo de la primera al sector gubernamental y el segundo al privado. Para los desconocedores de la industria, la división puede parecer razonable, pero analizándola con conocimientos elementales en la materia, se advierte de inmediato que es una burda burla. La petroquímica primaria, según esta absurda clasificación, la constituyen una lista de hidrocarburos que en todas las publicaciones serias los consideran petrolíferos y ninguna los considera petroquímicos, ni primarios ni secundarios: son petrolíferos. El mismo Pemex, en sus Memorias de Labores de fechas anteriores a estas modificaciones legales, los menciona como petrolíferos, no petroquímicos. En ningún libro de química o de la industria petrolera, se considera al metano, etano, propano, etc. como petroquímicos.Es claro que ahora el sector privado extranjero, ya que el mexicano lo destruyeron, argumenta que con los precios a que Pemex vende estas materias primas, petrolíferos mal llamados petroquímicos básicos, provoca que las industrias de transformación privadas no tengan viabilidad. Pero para la industria de Pemex que los transforma, Pemex Petroquímica, se aplica otro razonamiento: “Pemex es ineficiente”.
Dos argumentos diferentes para una misma situación. ¿Ridículo, trágico, o ambas cosas y otras más? ¿Ese es el camino que propone para mayor provecho de los mexicanos? Finalmente, se llegó al colmo: los mal llamados petroquímicos básicos, se los venderá Pemex Gas y Petroquímica Básica a industrias privadas a precio inferior que a Pemex Petroquímica:
Cinismo puro?, ¿negocios?, ¿dogma neoliberal?Coincidimos en que la injerencia gubernamental, excesiva y torpe en los últimos sexenios, todos neoliberales y privatizadores, han hecho mucho daño a la industria petrolera y petroquímica, pero es incomprensible que precisamente las políticas neoliberales que hundieron a Pemex, sean el camino que Ud. propone para lograr mayor bienestar para los mexicanos. No es así, Sr. Chávez Presa.Sector energético y ganancias privadas Editorial: La Jornada.
Datos del INEGI y del Banco de México revelan un INCREMENTO NOTABLE, DE CASI 400 %, EN LA PARTICIPACIÓN DE LA BANCA COMERCIAL EN EL SECTOR ENERGÉTICO NACIONAL durante el actual sexenio por vía del financiamiento para la extracción y refinación del petróleo, que pasó de 44 millones de pesos a finales de 2006 a 726 millones de pesos en 2011; para la explotación del carbón y sus derivados, que aumentó de 37 millones de pesos a mil 210 millones en lo que va de la actual administración federal, y en la generación de electricidad, gas y agua, que creció de 8 mil 751 millones a 39 mil 141 millones de pesos en el mismo periodo. En contraparte, la participación de LA BANCA DE DESARROLLO EN LOS PRÉSTAMOS PARA TALES ACTIVIDADES SE REDUJO de 52 a 22 por ciento durante ese periodo.Este cambio cualitativo y cuantitativo en la fuente del financiamiento para el sector energético –cuyas actividades están reservadas por mandato constitucional al Estado– es inquietante si se atiende a los propósitos específicos de las bancas de desarrollo y la comercial, respectivamente: mientras que la función central de la primera es atender las necesidades de financiamiento de ramos y proyectos prioritarios para el desarrollo nacional, el propósito de la segunda es generar márgenes de utilidad para sus accionistas, ya sea mediante actividades especulativas o por medio del cobro de tasas de interés.
Así, en los hechos, la creciente participación de la banca comercial en el financiamiento en actividades relacionadas con la generación de energía en el país implica un incremento de la inversión de particulares –y de los correspondientes márgenes de ganancia– en ese importante sector, y ello ha sido posible sin la modificación de las restricciones contempladas en el marco legal vigente en el país.La circunstancia de un sector energético cada vez más dependiente del financiamiento privado es consistente con la pretensión inocultable del gobierno actual y de sus antecesores por minimizar, E INCLUSO NULIFICAR, LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO EN SECTORES ESTRATÉGICOS PARA EL PAÍS, COMO EL ENERGÉTICO, Y GENERAR EN ELLOS OPORTUNIDADES DE NEGOCIO PARA ENTIDADES PRIVADAS EXTRANJERAS Y NACIONALES. En tiempos más recientes, la misma tendencia ha podido observarse con el otorgamiento de “contratos integrales de servicio” –eufemismo de los inconstitucionales contratos incentivados de riesgo– para que particulares participen en tareas de exploración y producción en campos petroleros del territorio nacionalNo puede soslayarse, por otro lado, que la generación de esas perspectivas de lucro privado han ido aparejadas de una pérdida de autosuficiencia financiera de las grandes empresas públicas del sector energético, ya sea a consecuencia de la mala administración, del contratismo, de la asfixia fiscal, de la corrupción o de una combinación de todos estos factores.