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  • Martes 03 de Marzo de 2026

Rullán Silva no ha cumplido, aún así fue reelegido: Beaurregard

No se puede hablar de imparcialidad, de confiabilidad, de certeza, cuando hay elementos públicos y notorios, que demuestran que el desempeño del fiscal superior no ha sido el correcto

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J. MARTIN PRETELIN


La diputada aclaró que no sólo se trata de un principio de congruencia y ética, no respaldar este dictamen, votarlo en contra, sino que también implica un sentido de responsabilidad (Foto: Tomás Rivas). La diputada aclaró que no sólo se trata de un principio de congruencia y ética, no respaldar este dictamen, votarlo en contra, sino que también implica un sentido de responsabilidad (Foto: Tomás Rivas).
VILLAHERMOSA, TABASCO, 17 DE NOVIEMBRE DE 2010.- Como se puede hablar de un principio de imparcialidad, de confiabilidad, de certeza, cuando hay elementos públicos y notorios, que muestran que el fiscal superior Francisco Rullán Silva no ha cumplido para lo que fue electo hace siete años, afirmó la diputada del PRI, Lorena Beaurregard de los Santos.
    Advirtió que, en este tipo de asuntos, se está ante la disyuntiva de privilegiar el interés superior de los ciudadanos o actuar de manera mezquina, y aseveró que no se puede tratar “de construir argumentos artificiales, que no necesariamente son políticamente correctos.”
    Más allá de los argumentos jurídicos, a favor o en contra, que se puedan venir a esgrimir en esta tribuna, con razón o sin ella, no se trata solamente de eso, sino de privilegiar un interés superior: el interés de los ciudadanos, remarcó la legisladora priista.
    Aclaró que no sólo se trata de un principio de congruencia y ética, no respaldar este dictamen, votarlo en contra, sino que también implica un sentido de responsabilidad. Y preguntó: ¿A quién servimos, al interés de los ciudadanos o a quiénes?
    Dijo que no es posible que los diputados sólo desempeñen esa actividad por un periodo de tres años y que haya “un funcionario de un órgano técnico auxiliar de esta Cámara, que permanezca en el cargo 17 años; es una cuestión de moral, de principios.”
    Y advirtió la priista: “La ciudadanía, el electorado nos califica, pero la historia, indudablemente, nos va a juzgar. Es importante, que cada quien asuma la parte de responsabilidad que tiene.”
    Reconoció que al interior de su bancada se respete su decisión de no apoyar el dictamen, lo que habla de la “pluralidad” que predomina en su interior.
    No los juzgo, respeto su posición y ellos la mía y no me juzgan. Sin embargo, anotó, estamos sujetos al escrutinio popular, al juicio de los ciudadanos y éste se refleja en las urnas, y si tenemos aspiraciones políticas, debemos entender que la ciudadanía es la que tiene la última palabra, que hoy los diputados tenemos que estar a la altura de lo que los ciudadanos demandan.
    Dijo que su postura no debe verse como una cuestión personal, sino un asunto de principios y de congruencia, “no merece que le fallemos a Tabasco, porque el discurso de avanzada, de cambio democrático, no debe ser solo una pose mediática, sino que debe ir acompañada con los hechos.”