Sacrificio de Meade para inflar a Anaya
¡Mucho ojo, Meade!, porque te quieren sacrificar, le dice Andrés Manuel López Obrador al candidato del PRI; “la mafia del poder quiere que te hagas a un lado para que se apoye a Anaya”; le recomienda que si va a perder, lo haga con dignidad
CIUDAD DE MÉXICO.- En contraste con la actitud que asumió en el debate del pasado domingo, Andrés Manuel López Obrador hoy respondió a sus opositores más cercanos: insistió en que los departamentos que le reclama José Antonio Meade no son suyos y descalificó a las organizaciones ciudadanas filoempresariales, involucradas en la exigencia de una fiscalía anticorrupción autónoma.
Además, el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia rechazó la invitación a debatir cara a cara lanzada por el panista Ricardo Anaya, pues a su parecer debe respetarse a los otros candidatos, y porque el segundo lugar en la contienda no está definido, que es “una semifinal por el segundo lugar que se puede definir hasta el tercer debate”, para finalmente bromear:
“¿Cómo va a enfrentar la violencia y la inseguridad? Si lo único que sabe es hacer negocios, lavar dinero (…) Imagínense que un mentirosillo, un mafiosillo vulgar como ese hombre vaya a gobernar a México. Toco madera, toco madera”.
En su segundo día de gira por municipios del Estado de México, López Obrador llamó a recordar que el tema de los departamentos fue aclarado hace tiempo, cuando lo publicó el Wall Street Journal, y que desde entonces mostró la documentación en redes sociales. Luego, consideró que Meade está mal asesorado, tal vez por Aurelio Nuño:
“Lo están mal orientando. ¡Y mucho ojo, Meade!, porque te quieren sacrificar. La mafia del poder quiere que te hagas a un lado para que se apoye a Anaya. Y si va a perder, que pierda con dignidad”.
Por otra parte, calificó al Instituto Nacional de Transparencia como una tapadera, acusando a la sociedad civil, sobre la que planteó recelo (sociedad civil entre comillas, dijo), de querer nombrar al fiscal anticorrupción para que sea también tapadera.
“No vamos a permitir que el asunto tan delicado del combate a la corrupción quede en manos de Claudio X. González, o de los fifís, de ellos mismos. Es como dejar la Iglesia en manos de Lutero. Están dale y dale con que no aceptamos que reforman el 102 (constitucional) porque quieren ellos nombrarlo”, expresó.
Además, expuso que, para él, debe mantenerse la norma vigente que faculta al presidente de la República a presentar una terna para fiscal general y que él sea quien presente las ternas para los fiscales anticorrupción y electoral.
“Es el mismo esquema, nada más que no nos comparen, no somos iguales. Yo quiero que se acabe la corrupción y voy a hacer una propuesta para que la gente que vaya a la fiscalía sea gente honesta, limpia, no corrupta”.
Lamentó lo ocurrido con los jóvenes en Jalisco y, dijo, por eso es su insistencia en construir la paz.
López Obrador dijo que el “plan b de la mafia del poder será ganar la mayoría en el Congreso”. Por ello, planteó que en esta etapa de su campaña se va dedicar a pedir a los ciudadanos que, en forma respetuosa, ejerzan un “voto parejo” y sufraguen por los diputados y senadores de Morena.
“Nosotros vamos ganar la Presidencia y la mayoría en el Congreso. No me gusta la palabra o la frase de carro completo, porque tiene que ver con la antidemocracia: ganar con fraude. Nosotros, en buena lid, vamos a ganar la mayoría en el Congreso. Es decir, vamos a tener mayoría en la Cámara de Diputados y de Senadores”.
Dijo que el movimiento necesita tener mayoría en el Poder Legislativo. Prometió que no habrá “moches” para diputados y senadores, como es la mala costumbre de asignar una partida de hasta 30 mil millones de pesos para repartirlos a fin de que aprueben las leyes.
Ante más de seis mil personas congregadas en el deportivo de la colonia Progreso Industrial, López Obrador sometió a consulta la venta de los aviones presidenciales y a mano alzada los asistentes votaron “sí” por unanimidad.
El abanderado dijo que de ganar la Presidencia de la República someterá a consulta la venta de la flotilla de 54 jets y 118 helicópteros del gobierno federal, que son una “exageración”.