EN SALUD, ¿HAY DETRÁS UNA LUCHA POR EL PODER?
“Crisis en Salud”, es el slogan que enarbolan como justificación al frente de lucha que esta vez abrieron los adversarios al régimen estatal. Me refiero no a los que auténticamente se preocupan por los enfermos y por la falta de medicamentos, sino por quienes aprovechan este asunto para un ajuste de cuentas. Hay quienes sin dar la cara toman este asunto como uno más, de los otros tantos que han creado para desacreditar el Gobierno de Arturo Núñez, buscando diluir en el ámbito colectivo las importantes decisiones que se han tomado en materia de salud y bienestar social en Tabasco.
Lamentablemente el paisano tabasqueño se resiste a cambiar, cuando se trata de superar problemas de corrupción en el manejo de los recursos y bienes públicos, así como en enfrentar y limitar problemas de impunidad. Esto, cuando en sexenios anteriores, los ahora “héroes en salud”, fueron ampliamente beneficiados con cargos, dinero y poder. Mucho dinero y mucho poder.
La corrupción y la impunidad, son dos problemas que resumen características y aspectos negativos relacionados con nuestra cultura cívica, legal, jurídica y política. Y que como todos sabemos, refuerzan en la gente la falsa idea de que no hay fórmula que la combata. Lo que resulta totalmente falso, ya que la misión de la administración pública, aquí y en cualquier parte del mundo, es la de trabajar para el bienestar de los ciudadanos.
“Crisis en Salud” es la bandera de los médicos que no sólo quieren derribar al secretario de salud, Filigrana Castro; sino que buscan imponer a un funcionario a modo, mediante marchas, declaraciones en medios, y la aplicación de miles de hackers, trollers y wapsap, señalando “las fallas en los servicios médicos de salud”; lo que a simple vista se ha visto como una cadena de calumnias contra el sistema de salud local, y contra el mismo Gobernador.
Parece ser que el detonante que justificó la marcha anunciada para mañana domingo, es la denuncia que mediante la Fundación Los Angeles, el Mago Chon Tall, hizo pública en la XEVT FM, cuando presentó a una pacientita de cáncer que no fue atendida oportunamente, y del que según se dijo en ese programa, la infante fue “desahuciada” por el médico que lo atendía.
En este caso habría que ver, quien es el médico que dio ese mortal y cruel diagnóstico. Se tendría que revisar si la información es verdadera o falsa, porque para empezar a nadie se le diagnóstica la muerte, o se le informa de esa manera, ya sea en la enfermedad del cáncer o de cualquier otra.
Diagnóstico, que incluso, puede ser causal de una demanda de negligencia médica o ante la Comisión de Derechos Humanos. Sobre todo, porque la enfermedad del cáncer, puede y es curable cuando se detecta a tiempo y cuando se aplican correctamente las recomendaciones médicas en el paciente. Pero aunque no sea así, al paciente no se le desahucia, como esta vez se informó pública y erróneamente. Por otro lado, se habla de fallas en el acelerador lineal, fallas que se le atribuyen al Secretario de Salud, lo que no puede ser una responsabilidad personalísima de él, toda vez que ese equipo de alta especialidad para tratar casos de cáncer, es operado por personal técnico con muchos años de experiencia. Pero que desde luego, y de manera criminal, entorpecen los servicios médicos sin importarles el daño que causan en el paciente. En cuanto a esto, sería importante que se dieran los nombres de las personas que están a cargo de estos equipos en los tres hospitales: hablo del Rovirosa, del Juan Graham y del Niño. E incluso, si no han hecho bien su trabajo a sugerencia de jefes mal intencionados, pues someterlos a las autoridades administrativas. Porque de veras, que ya es mucho lo que se hace en las instituciones en esta lucha por el poder y el control de las instituciones.
En esta parte se podría revisar lo siguiente: si el personal falta a menudo a sus actividades, si le ausenta por momentos, desatiende, desinforma o maltrata a los pacientes. Si solicita a tiempo los insumos necesarios para la funcionalidad de los equipos, si se reporta cualquier falla a tiempo. Si aporta sus conocimientos de buena fe – y como debe ser- a la operación correcta de los equipos. Si se cubren las guardias correctamente, etc. Esperemos que no triunfe la ignominia, y se privilegia la razón y el servicio a los pacientes de Tabasco, con el ánimo de eliminar la cultura de la corrupción y la impunidad en áreas que no sólo afectan la economía y la cultura cívica, sino la vida misma. El destino del señor Filigrana es lo de menos, pero lo que no se debe ignorar es que en el fondo podemos tener una versión más de la lucha por el poder. Recordemos que durante años mandó allí el dinosaurio priista.