• La Verdad del Sureste |
  • Sábado 21 de Febrero de 2026

Sufrimos por mala y corrupta administración de Granier, señala FPCIPS-UNTTabasco

Es evidente la descoordinación y menosprecio hacia la población de Tabasco de parte del gobierno federal, sostiene el frente sindical

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CECILIA VARGAS


En el 2010 asoma un nuevo ciclo de incertidumbre y zozobra por la amenaza de inundaciones y desconfianza hacia los gobernantes y equipos de gobierno. (Foto: Joel Arias) En el 2010 asoma un nuevo ciclo de incertidumbre y zozobra por la amenaza de inundaciones y desconfianza hacia los gobernantes y equipos de gobierno. (Foto: Joel Arias)
(Primera parte)
 “De nueva cuenta sufrimos las consecuencias de la mala y corrupta administración de los gobiernos estatales y la evidente descoordinación y menosprecio hacia la población de parte del gobierno federal”, plantea el Frente Sindical Campesino Indígena Popular y Social en un posicionamiento y llamado a organizaciones civiles y al pueblo frente a la contingencia por inundaciones.
      Lo anterior se incluye en un documento del FPCIPS-UNTTabasco –conformado por los sindicatos de trabajadores del Seguro Social, de Telefonistas , de Empleados del Nacional Monte de Piedad, del Sindicato Nacional Independiente de Trabajadores de la Salud, el Comité de Derechos Humanos de Tabasco A.C., la Alianza Nacional Democrática de Trabajadores Petroleros y el  Comité Nacional de Estudios de la Energía- hizo llegar a los medios de comunicación locales
.     El documento primero ofrece un posicionamiento del FSCIPS-UNT Tabasco, ante la situación de contingencia que vive Tabasco y sus causas, pero también un llamado dirigido al  pueblo y a los trabajadores,  para que se organice y enfrente esta inundación   “administrada y ocasionada por el mal gobierno”.
      De nueva cuenta sufrimos las consecuencias de la mala y corrupta administración de los gobiernos estatales y la evidente descoordinación y menosprecio hacia la población de Tabasco de parte del gobierno federal, sostiene  el escrito.
      Estos malos e insensibles gobernantes nos mantienen en la zozobra y con irresponsabilidad ponen en riesgo nuestras vidas, nos causan pérdidas económicas y daños patrimoniales familiares, destruyen nuestra materia de trabajo y nos condenan al estancamiento, vergüenza, miseria y una creciente vulnerabilidad.
     Lo anterior no es una afirmación gratuita ni ideologizada, menciona,  es la realidad, el  resultado de una práctica política administrativa ineficaz y corrupta, sostiene.
      Las inundaciones sufridas en 1995 y 1999 provocaron pérdidas humanas, propagación de enfermedades epidemiológicas, daños a la infraestructura de comunicación y petrolera, grandes pérdidas en distintas actividades económicas como la agricultura y la ganadería, asegura.
     En base a lo anterior, menciona, se anunció un Proyecto Integral contra Inundaciones en la Planicie de la Cuenca de los Ríos Grijalva –Usumacinta, que contempló decenas de obras de emergencia e hidráulicas, con un costo original de mil  802 millones de pesos.    
    La finalidad de ese proyecto, afirma el FSCIPS-UNT Tabasco, era  desarrollar infraestructura para mitigar los efectos de las inundaciones protegiendo a la población y áreas industriales, productivas, comerciales y agrícolas.
     “Tal encomienda prioritaria ha sido aplicada con indolencia y el presupuesto saqueado de manera infame por los gobernadores en turno y las dependencias federales actuales”.
     La inundación del 2007, asegura,  puso al descubierto la dilapidación y saqueo de miles de millones de pesos que se hizo desde el gobierno de Manuel Andrade, que por cierto recientemente inauguró su línea aérea.
      Es la fecha, dice,  que, en sentido estricto, las obras que conformen un verdadera solución integral contra inundaciones no se ha realizado; sin embargo, ya se ha justificado el gasto, desde fines del 2007, de 3,500 millones de pesos adicionales, según afirmación del propio Calderón en la reciente vista al estado, a propósito de verificar el impacto de las inundaciones que nuevamente se presentan y por las que, por enésima ocasión Granier le ha solicitado se considere a Tabasco “Zona de Desastre” para que su gobierno se haga acreedor de recursos del Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) (Continuará).