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La Verdad del Sureste

Surge hermandad policiaca con Madrazo y florece con Andrade

Debido a la rebelión del 15 de mayo de 1995, Roberto Madrazo accedió a cumplir todas las demandas de los policías y les permitió imponer su autogobierno en Seguridad Pública, donde a la postre floreció la llamada “hermandad policiaca” durante la administración de Manuel Andrade Díaz y fue con el granierato, que se dio a conocer su existencia con el encarcelamiento del secretario de Seguridad Pública, Juan Cano Torres


Roberto Madrazo. (Foto: Jorge Hernández)
Roberto Madrazo. (Foto: Jorge Hernández)


 
OMAR POLICRONIADES
 
Villahermosa, Tab., 21 de marzo.- “Los policías penetraron a La Quinta por la fuerza, pero les fue imposible dialogar con el gobernador quien ayudado por su guardia salió huyendo por la parte trasera de la residencia oficial”, así es como Roberto Madrazo Pintado, hizo frente a la rebelión policiaca del 15 de mayo de 1995, que estalló por la imperante corrupción de los madracistas en Seguridad Pública, consigna La Verdad del Sureste en su edición 1426 del 16 de mayo de ese año.  
Fue un grupo de 200 elementos que a las 8 de noche irrumpió luego de haber cerrado momentos antes el periférico de Villahermosa, como parte de un paro de labores en el que también estaban participando agentes de la extinta Dirección General de Tránsito del Estado (DGTE), en demanda de la destitución de su titular Romeo Antonio Ulín, por intento de homicidio de la oficial Roxana Bustos Mercado.
    Este amotinamiento ocurrió tan solamente unos meses después de haber llegado Roberto Madrazo de manera violenta a la gubernatura el 19 de enero de 1995, al desalojar con gases lacrimógenos, bombas molotov, pedradas y balazos a los perredistas que bloqueaban los accesos a Palacio de Gobierno en Plaza de Armas.     Durante 15 de mayo, día en el que el entonces gobernador salió huyendo despavorido de la Quinta Grijalva, La Verdad del Sureste consignó varios enfrentamientos, agresiones, desmanes y vandalismo de parte de los policías estatales que arremetieron contra uno de sus coordinadores, José Rubén Ferrer del Río, al que sacaron de “los pelos” de la Dirección General de Seguridad Pública (DGSP).
    “Durante las primeras horas de la mañana de ayer (15 de mayo de 1995), los policías inconformes se dedicaron a agredir y desbaratar los inmuebles de la DGSP, inclusive golpearon a conocidos reporteros, más tarde guardaron el orden pero eran invitados constantemente a cometer atropellos por los infiltrados en su movimiento”, cita la nota periodística.
    Ese día, más de 3 mil elementos paralizaron labores en demanda de aumento salarial, mejores condiciones laborales y alimentación, además de destitución de todos los coordinadores de zona acusados de actos de corrupción desmedida, por castigos injustificados, encarcelamiento de quienes se atrevían a detener a delincuentes protegidos, entre otros corruptelas.
    “Los agentes uniformados aseguraron que Ferrer del Río es el que percibe todas las ganancias en bancos y servicios por ser protegido del general (Arturo) Zavala Medina (titular de la DGSP). Tiene una residencia y automóvil de lujo, entre otras propiedades adquiridas deshonestamente”, consigna el diario.  
    La rebelión policiaca fue encabezada por el comandante Leopoldo López Hernández, ante la imperante corrupción de los madracistas, como la venta de “servicios especiales” al mejor postor, incluido los políticos del régimen priísta, el uso de vándalos en toda clase de disturbios, e inclusive en la UJAT donde se alquilaban porros, la entrega de alimentos en descomposición a la tropa, el excesivo régimen militar impuesto en la DGSP, entre otros.
    Durante un encuentro que se realizó ese mismo día del paro de labores, Zavala Medina sostuvo un encuentro con la comisión de los policías inconformes, donde salieron a relucir toda clase actos de corrupción de los coordinadores de zona, mientras que en las instalaciones de Seguridad Pública, ocurría todo tipo de desmanes generalizados.
    “En este punto se enfrascaron en una discusión y salieron a relucir los vicios que comenten los altos funcionarios policiacos, entre ellos destaca el uso de vándalos en toda clase de disturbios, e inclusive en la universidad donde se desempeñan como porros, específicamente en la División de Ciencias Sociales y Humanidades de la UJAT), cita La Verdad del Sureste.
    Ante la rebelión policiaca, el titular de la DGSP aceptó la destitución de 13 coordinadores de zona y a las 17:30 de ese mismo día, el 15 de mayo de 1995, Roberto Madrazo recibiría en Palacio de Gobierno, a los líderes de la rebelión policiaca para atender personalmente el conflicto y sellar el acuerdo con el que se pondría fin al paro.
    Sin embargo, en el último momento fracaso la negociación ante el incumplimiento de los madracistas y a las 20:00 horas 200 policías, después de bloquear momentos antes el periférico de Villahermosa, se dirigieron a la Quinta Grijalva, donde fueron interceptados por elementos de la Policía Judicial, donde en una primera refriega, hicieron huir al comandante de esa corporación Guillermo Ruiz León.
    Por la fuerza, irrumpieron en la residencia oficial, donde pintarrajearon las paredes e hicieron que Madrazo Pintado huyera por la puerta trasera.
    De los hechos ocurridos el día 16 de mayo de 1995, en su edición 1427 La Verdad del Sureste consigna que durante una trifulca en la DGSP,  salieron a relucir armas de fuego y resultaron heridos cinco agentes, entre ellos, el ayudante de Zavala Medina, con un cuadro de traumatismo craneoencefálico.
    Madrazo Pintado finalmente capituló y para el mediodía, accedió a cumplir todas las demandas de los policías, incluida la renuncia del general Arturo Zavala Medina.
Además los elementos fueron favorecidos con el descanso de 48 horas por 24 de labores y se les permitió imponer su autogobierno en Seguridad Pública, donde a la postre floreció la llamada “hermandad policíaca” durante la administración de Manuel Andrade Díaz y fue en el granierato, que se dio a conocer su existencia con el encarcelamiento del secretario de Seguridad Pública, Juan Cano Torres.
     En su nota, el reportero de La Verdad del Sureste, José Juan Vázquez, también denuncia que durante la protesta policiaca de 1995 en la DGSP, “curiosamente” los guardianes del orden le sustrajeron 480 nuevos pesos en efectivo, un flash con un valor de 800 nuevos pesos, una micro grabadora con valor de 200 nuevos pesos, que hacen un total de mil 480 nuevos pesos.     

 

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