La actual presidenta Claudia Sheinbaum Pardo elevó a secretaría el Consejo de Ciencia (antes Conacyt), y ha expresado su respeto e interés para hacer de México un país del conocimiento. Por el contrario, nos dicen destacados académicos, el rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Guillermo Narváez Osorio, no pierde oportunidad de expresar su desprecio a quienes llama “conacyts”, profesores investigadores de la UJAT que han logrado, con esfuerzo y calidad, lograr ingresar al Sistema Nacional de Investigadores (SNI).
“Es absurdo, no tiene calidad moral quien durante más de 12 años se ha desempeñado en cargos burocráticos o de elección impulsado por el PRI. No es académico de tiempo completo y mucho menos investigador”, comenta uno de los más antiguos profesores universitarios, ya jubilado, pero con trayectoria reconocida en el ámbito nacional.
Resulta, cuentan, que Narváez Osorio exige a “los conacyts”, como los llama despectivamente, que ingresen recursos a la UJAT, que consigan financiamiento externo, y esto precisamente cuando la Presidenta se propone impulsar a las universidades públicas.
UNIVERSIDAD E INTELIGENCIA
En varias ocasiones la doctora Sheinbaum, egresada de la UNAM y con nivel II en el SIN, se ha referido al nefasto “modelo neoliberal” que pretende privatizar el derecho a la educación. Conforme a lo expresado por una de las científicas más destacadas del país y ahora ocupante del Palacio Nacional, se tiene que fortalecer el sistema de universidades públicas, impulsar la educación gratuita, humanista y científica. En suma, dijo en su toma de posesión presidencial, el objetivo principal de la Cuarta Transformación es devolver los derechos a las mexicanas y los mexicanos, que durante todo el periodo neoliberal les fueron arrebatados, como es el caso de la educación, la salud, el acceso a la vivienda, entre muchos otros que fueron convertidos en mercancías y privilegios.
El liderazgo de la doctora Sheinbaum comenzó cuando en 1986 participó en el movimiento del Consejo Estudiantil Universitario contra el aumento al cobro de cuotas y la reforma neoliberal pretendida por Jorge Carpizo en la UNAM.
No es posible, comentan docentes de Ciencias de la Salud, que en algunos casos sea más barato estudiar en una de las numerosas “universidades” privadas, que en la propia UJAT. Un tema por investigar es por qué razón mientras disminuye la matrícula en la UJAT crece en instituciones mercantiles como Alfa y Omega.
QUIEREN REVENTAR A CIENTÍFICOS
En la universidad estatal actualmente no sólo se desprecia a los investigadores por parte de las autoridades, “con línea del rector” –ex presidente del Tribunal Superior de Justicia y notario con licencia-, sino que se les niega todo apoyo. “Nos exigen y cuando tenemos financiamiento de proyectos externos generalmente el investigador tiene que poner de su bolsa para iniciar el proyecto, porque los recursos que llegan a la universidad en tiempo y forma se los entregan al investigador de forma tardía”. ¿Se los jinetean?, preguntamos. “No puedo afirmarlo, pero ¿por qué se calienta el dinero, dónde lo tienen?”, responde uno de los afectados.
El rector Narváez, ex diputado del PRI, regaña a los investigadores “Conacyt”, miembros del SIN y les reclama como obligación obtener recursos para la universidad “pero bajo esas circunstancias no es posible hacer investigación de ese tipo”. Refieren que lo que no se toma en cuenta es que sacrifican fines de semana, tardes y noches para hacer investigación. Se trabaja realmente de tiempo completo. Quien no ha investigado no conoce lo que eso significa. Además, nuestras universidades deben crear conocimiento, no sólo repetirlo, apuntan.
TESTIMONIOS
“Lo que se ignora, o pretende ignorarse es que el recurso financiero federal se obtiene de la calidad de los profesores que se encuentran en las universidades, el número miembros del SNI es una variable que se considera para calificar y obtener. Garantiza un mejor nivel de educación por la calidad de los profesores. Lamentablemente el abandono, la falta de apoyo a la investigación se refleja en la caída del ranking de la UJAT”.
“Es cierto. Hace poco algunos medios locales publicaron el estudio de la consultora C&E México en la cual Narváez aparece en el sitio 32 del peor desempeño entre 35 rectores analizados. O sea que está en la cola con apenas un 43 por ciento de aprobación, mientras que otros rectores tienen 57 y 61 por ciento de calificación positiva”.
