Tabasco se niega a ceder terreno
Los Olmecas de Tabasco entendieron que en los playoffs no hay mañana. Después de caer en el primer juego de la Serie de Zona ante los Guerreros de Oaxaca, el equipo tabasqueño respondió con una victoria que llegó hasta la última instancia, pero que terminó siendo mucho más que un simple triunfo.
Tabasco se impuso 3-2 en diez entradas y consiguió emparejar la serie antes de viajar a Oaxaca. Fue un encuentro cerrado, de esos en los que cada lanzamiento parece tener un peso distinto y en los que un pequeño descuido puede marcar la diferencia.
Los Olmecas tuvieron que remar durante buena parte del encuentro. Oaxaca también encontró la manera de mantenerse en la pelea y llevar el juego hasta los extra innings, aumentando la tensión en un escenario donde cualquier error podía ser definitivo.
En la décima entrada llegó el momento que hizo explotar al estadio. Marco Hernández arrancó desde segunda y, tras el batazo de Oscar González al jardín derecho, se lanzó al plato con una barrida perfecta para evitar el out. La jugada fue cerrada y Oaxaca decidió retarla, pero después de la revisión no hubo evidencia suficiente para cambiar la decisión. La carrera se mantuvo y con ella llegó el festejo de la afición tabasqueña.
Más allá de la emoción, esa carrera evitó un escenario complicado para los Olmecas. Con una derrota, Tabasco habría viajado a la Verde Antequera con desventaja de 0-2 y obligado a ganar prácticamente todo lo que quedara de la serie. En cambio, el triunfo permite que ambos equipos lleguen empatados a Oaxaca.
Ahora la presión cambia de lado y de escenario. Los Olmecas tendrán que buscar una victoria en la Verde Antequera para recuperar la ventaja, pero lo harán con la confianza de haber respondido en un juego que se decidió por detalles.