Tabasco requiere de gente honesta
Las crisis de fin de sexenio que se viven en la mayoría de las entidades y que responden a la crítica situación económica que enfrentan por la falta de recursos, debe obligar a los gobernantes a tener gente capaz y eficiente en sus equipos, que propicie que al final de la administración el barco no se vaya a pique.
Por tanto, si de algo necesitan Tabasco y el gobernador electo Adán Augusto López Hernández, es de personas honestas, intachables y que den resultados, pero sobre todo que, por encima de filias y fobias partidistas, cuenten con la voluntad política y el compromiso de hacer posible la implementación de la Cuarta Transformación pregonada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Sin duda, nuestra entidad requiere de personajes que lleguen con la idea de impulsar el desarrollo, de ayudar a la gente, de hacer una realidad los postulados de la Cuarta Transformación, cuyo laboratorio será Tabasco.
Nuestro estado debe dar ya la espalda a esos políticos que se les conoce por tener la idea de que llegar a ocupar un puesto en el gobierno es hacerse millonarios a costillas del presupuesto; la corrupción e impunidad deben desterrarse ya, de una vez y por todas, de la vida pública estatal y de eso está consciente Adán Augusto López Hernández.
Por eso, dentro de su equipo podemos ver a personas que han acompañado al gobernador electo desde su campaña a la gubernatura y otros que ya han ocupado cargos públicos y lo han hecho de manera honrada y transparente, pues han demostrado que más allá de intereses personales o de grupo, está el interés superior de Tabasco. Nombres como Marcos Rosendo Medina Filigrana, Carlos Iñiguez, José del Carmen Chablé, Jaime Lastra Bastar, Jesús Antonio Piña Gutiérrez, Armando Padilla Herrera, Patricio Bosch Hernández, José Antonio De La Vega y Mario Llergo, son políticos que están en un selecto grupo de tabasqueños que podrían estar en el próximo gabinete, unos por su cercanía con el próximo mandatario estatal y otros por su capacidad, pero sin duda, todos por su honradez y honestidad. Y aunque el único que sabe quién lo acompañará en su gabinete es el propio Adán Augusto López Hernández, sin duda que cualquiera de esa lista ayudaría al gobernador electo en su tarea de estabilizar la situación económica, política y social de Tabasco.
Hay otros que, como ya se dijo, se promocionan en redes y con amigos cercanos al próximo gobernador, que no se merecen ni la oportunidad de ser intendentes, porque seguramente desaparecerían, en un dos por tres, el jabón, las escobas y los trapeadores en la próxima administración, pues lo sinvergüenza ya lo traen en el ADN.
YA INICIÓ LA CUARTA TRANSFORMACIÓN
Es innegable la urgencia que existe de un cambio que transforme la realidad nacional en un círculo virtuoso de crecimiento constante, que pase por la sustitución del caduco modelo económico actual, hasta la integración de un gobierno que garantice progreso y estabilidad social y política de todas las regiones de México como el que ha empezado a impulsar el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Por ello, la tan anhelada reducción de la inmensa brecha del desarrollo entre un norte industrializado y con crecimiento constante y un sur con altos grados de marginación y pobreza parece estar iniciando con los anuncios efectuados por jefe del Ejecutivo federal.
La idea del Presidente es impulsar un mayor progreso del Sur-Sureste mexicano, debido al aporte que esta zona realiza al desarrollo nacional, a través de la producción de energéticos, como el petróleo y el agua en abundancia, así como su alto potencial turístico. Dos de los ejes de esa reactivación será la rehabilitación de refinerías y la creación de una nueva, con la cual se beneficiaría a Tabasco, pues se estarían destinando alrededor de 50 mil millones para el inicio de la misma, así como el Tren Maya. Y aún hay más.