Tabasqueños rechazan egoísmo de Manuel Andrade
“Mentiroso, injusto y mezquino”, son algunos de los términos que en los últimos días le han endilgado al diputado local Manuel Andrade Díaz, ante el ataque que ha orquestado contra el gobernador Arturo Núñez Jiménez, quien en muestra de su único interés para que a Tabasco le vaya bien, encabeza una fuerte lucha ante la Federación en aras de que el estado tenga un buen presupuesto para el 2017.
Y es que el ex gobernador sabe muy bien que Tabasco se verá perjudicado al disminuirle las participaciones federales, principalmente en áreas estratégicas como el campo, la educación, la prevención del delito, la cultura y en protecciones marginales, pero en su afán de ensuciar y criticar la pelea que hace el gobierno del estado, Andrade Díaz niega que se le vayan a quitar participaciones.
Desde su posición de opositor de la actual administración, Manuel Andrade se desbordó hace unos días en una entrevista radiofónica acusando de mentira el esfuerzo que hace Núñez Jiménez por conseguir mayores recursos para continuar impulsando el desarrollo de Tabasco. Él no desconoce que se debe dar una batalla muy fuerte en la Federación para conseguir un buen presupuesto.
En la entrevista referida MAD criticaba, entre otras cosas, que el actual gobierno no impulsaba o contaba con importantes obras sociales, pero olvida o no quiere aceptarlo que la actual administración está ejerciendo millonarios recursos en el mantenimiento de docenas de obras que fueron olvidadas por las pasadas gestiones emanadas del Partido Revolucionario Institucional.
En las intensas giras de trabajo que realiza el mandatario tabasqueño por los municipios, insiste en que se está dando mantenimiento, conservación y la reconstrucción de obras públicas que fueron totalmente olvidadas por anteriores administraciones. “Otros gobernadores no les dan mantenimiento, porque las inauguraron otros o porque no lucen política o electoralmente”, ha dicho.
Es por eso que en su recorrido por las 17 demarcaciones, Núñez Jiménez igual entrega la reconstrucción de obras como caminos, carreteras, ciudades deportivas, de agua potable o alcantarillado y, principalmente, en materia educativa, ya que la mayoría de las escuelas de la entidad fueron olvidadas por gobiernos anteriores y son vitales para que los alumnos se preparen en condiciones físicas dignas.
Y para muestra un ejemplo. El pasado martes, durante una gira que realizó Arturo Núñez por la comunidad de Aquiles Serdán tercera sección, en Jalapa, inauguró la reconstrucción de la carretera de esta importante región, y el delegado municipal de la localidad le dio las gracias por la obra de alto impacto social, que durante muchos años fue una gestión de la población.
Auteribe Hernández Cruz dio las gracias al gobernador, porque la comunidad llevaba años gestionándola. “Desde la época de (Roberto) Madrazo estábamos buscando pavimentar el camino. (Manuel) Andrade nos echó mentiritas y tampoco (Andrés) Granier nos cumplió”, le dijo con toda la honestidad de un hombre de campo, padre de familia y líder comunitario.
MAD tampoco es justo porque no quiere reconocer que durante su quinquenio gozó de importantes beneficios económicos derivados del precio del petróleo, por lo que no tuvo el problema social que Tabasco enfrenta actualmente con el desempleo, ya que muchos empleados de empresas que le trabajan a Pemex han sido despedidos por falta de dinero para pagarles. Eso también habla de su actitud injusta.
Entre 2002 y 2005, periodo en el que Andrade Díaz gobernó, Tabasco todavía recibía millonarios recursos de la Federación, porque los precios internacionales del petróleo se mantenían a buen precio y las empresas internacionales ofrecían empleos bien remunerados. Por eso, las realidades entre esos años y los actuales no se pueden comparar, no hay punto de comparación.
En contraparte, el compromiso de Arturo Núñez con los tabasqueños se pone de manifiesto pese a las restricciones presupuestales, principalmente con la educación de niños y jóvenes, a quienes apoya con paquetes de útiles y libros escolares gratuitos, la entrega sin costo de tabletas electrónicas a estudiantes del Colegio de Bachilleres, el respaldo que da a personas discapacitadas con “Corazón Amigo” o las viviendas que otorga con el programa “Casa Amiga”, entre otros apoyos sociales.
Núñez responde con hechos a Andrade con otro de sus principales compromisos: el programa de rehabilitación de escuelas que encabeza, que tiene como meta que al final de su mandato, 80 por ciento de los más de cinco mil planteles educativos del estado estén totalmente rehabilitados. Es decir, 8 de cada 10 escuelas estarán listas para que el sistema enseñanza-aprendizaje se dé en mejores condiciones.
“Yo no les diré mentiritas ni mentirotas y ni mentirillas a los tabasqueños, les digo la verdad de frente porque así debe ser. En la medida de que el presupuesto lo permita, vamos a seguir llevando obras a todos los municipios, sin distinciones de ningún tipo. Por eso, tengan la seguridad de que estamos dando la mejor lucha por Tabasco”, menciona Núñez en sus giras de trabajo por el interior del estado.
Y otro ejemplo del espíritu democrático del actual mandatario pasó apenas el viernes pasado, cuando realizó una gira de trabajo por el municipio de Comalcalco, que es gobernado por un alcalde emanado de Morena, y donde entregó importantes obras. “Nosotros trabajamos para todos, sin distinciones partidistas, porque el gasto público debe ser parejo para todos los tabasqueños”, puntualizó en otra muestra de su madurez política.
En todo este esfuerzo que se hace para mejorar las condiciones de vida de toda la población, no caben y los tabasqueños no se merecen, la mezquindad mostrada por Manuel Andrade Díaz. Son tiempos de trabajar unidos por el estado, sin miramientos y sin diferencias de ningún tipo. Las nuevas generaciones no se merecen actitudes irresponsables de sus políticos. La unidad es la clave para que le vaya bien al estado.