TEME PRI A CANDIDATURAS COMUNES
En nada quiere el PRI y sus aliados contribuir a la democracia y a las libertades ciudadanas. A que le sacan si presumen que en el 215 recuperaran el control del Congreso Local.
Porque ya se dieron cuenta que darle mayor participación democrática a los ciudadanos en cuestiones electorales, les hará más difícil seguir manipulando e imponiendo candidatos a su militancia, lo que los aleja de sus propósitos de volver a retomar el poder que durante más de 70 años mal ejercieron, personajes de ese instituto político se retuercen hoy de coraje e impotencia ante el embate de la mayoría parlamentaria de establecer en la nueva legislación política las candidaturas comunes. Con su actitud, esos emisarios del inmediato pasado ominoso están demostrando que nada o poco les importa contribuir al ensanchamiento de la democracia y en propiciarle mayor libertad a los tabasqueños para que decidan, al margen de los monopolios partidistas y de los intereses de grupos, quiénes serán sus autoridades o sus representantes populares.
La figura de las candidaturas comunes ya existía en el Estado de México, pero previo al pasado proceso electoral el PRI impuso su mayoría en el Congreso de esa entidad para modificar la Constitución local y su codificación electoral para eliminarlas. Ahora, aquí en Tabasco, la alternancia del cambio hace lo contrario y se procede a incluirlas, dando así un gran paso en el proceso democratizador que lleva a cabo el gobierno del cambio que preside Arturo Núñez Jiménez.
¿Qué es una candidatura común? A grosso modo y sin entrar en detalles porque la ley aún no ha sido promulgada, podemos adelantar que los partidos políticos que participen en la contienda electoral del 2015 podrán registrar un mismo candidato, fórmula o planilla, sin firmar convenio, alianza o algún otro tipo de acuerdo. Incluso, esta nueva figura electoral ya fue aplicada en el Estado de Chihuahua. Pero cada partido tendrá sus propios votos, aunque la suma de todos los partidos que vayan en la candidatura común será para el candidato. Una vez concluido el proceso electoral, termina automáticamente la candidatura común.
Lo que sucede es que en el PRI aún no digieren que, como dice el gobernador Arturo Núñez, Tabasco transita de un régimen autoritario a uno democrático y ese lance espanta a quienes se aferran a los vicios, a las componendas, a la venta de candidaturas, a las imposiciones y todo lo regresivo que históricamente se dio –y se sigue dando- a nivel de cúpula de ese instituto político.
Lo curioso es que a nivel nacional, ese mismo partido alentó las candidaturas comunes y ahora, aquí en Tabasco, suponen que les será contraproducente en vez de adaptarse a los nuevos tiempos y sacar provecho a esa nueva apertura democrática.
*presidente de la Asociación de Abogados Progresistas, A. C.
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