Durante años, se pronunciaron como candidatos a dirigir al S.T.P.R.M. trabajadores, ex-trabajadores y jubilados, y aun, sin posibilidades de alcanzar l secretaria general del sindicato petrolero, y sin capital político, ni trayectorias, existieron trabajadores que creyeron en ellos, y los financiaban económicamente hasta en viajes en avión. Y así, llego el día esperado, el día de la elección para dirigir al S.T.P.R.M. aquel 31 de enero del 2022 ante la renuncia del cacique petrolero Carlos Romero Deschamps donde participaron 25 candidatos y donde solo uno, mostro liderazgo, poder de convocatoria, y mostro el ‹›musculo,›› acompañado de más de 3 mil trabajadores petroleros de las 36 secciones que integran al S.T.P.R.M. y fue, Cesar Pecero Lozano
Y ahí, ese día, fue impuesto como secretario general, un trabajador de confianza de Pemex, Ricardo Aldana Prieto, permitiéndolo la Secretaria de Trabajo al estar impedido estepariamente, para de esa forma, violar la Ley Federal del Trabajo, los Estatutos internos y el Reglamento de Trabajo del Personal de Confianza de Pemex, lo que fue impugnado por Cesar Pecero Lozano ante la S.C.J.N.
Y desde hace años habían surgido candidatos y grupos al vapor, candidatos que después fueron llamados de ‹›ocurrencias›› o ‹›patito›› que jamás habían ocupado algún cargo ni dentro de su misma sección, ni de Delegado Departamental, pero en la contienda sirvieron para dividir y confundir, parecían estar al servicio de la delincuencia sindical petrolera, prestándose, con su silencio, al fraude electoral sindical del 31 de enero del 2022. Y es, hasta la fecha, solo uno, el que continúa promocionando la Democracia y la Unidad en el Gremio, Cesar Pecero, y aun, cuando otros 3 candidatos impugnaron, permanecen en silencio, quizás esperando ser impuestos.
Efectivamente, durante años, algunos aspirantes dijeron traer ‹›línea›› del Presidente de México en turno, otros, ‹›luz verde››, otros, eran apoyados por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y dirigían sus misiles desde sus oficinas de Polanco, pero pretendía usar, a la disidencia petrolera, como trampolín para su hijo Lázaro Cárdenas Bathel, con miras hacia la Dirección de Pemex.
Otros sospechosos candidatos, hacían correr la versión de que tenían ‹›instrucciones›› de ser la cabeza de la dirigencia al S.T.P.R.M., integran al Consejo de Gobierno, y supuestamente con la facultad, para nombrar a los 36 secretarios generales. Y esos, no pensaban en la Democracia, en que el trabajador tiene derecho a elegir a sus representantes sindicales.
Y a casi un año de aquella fraudulenta elección, este columnista observa, que aun, con las distintas Audiencias Constitucionales que han retrasado la sentencia final, los trabajadores petroleros continúan con la esperanza de que Cesar Pecero Lozano, será el que dirija los destinos del gremio petrolero, y hasta la fecha, es el único, que ha dado la cara enfrentándose a la mafia sindical, que ostenta, Ricardo Aldana Prieto. En fin.
