Al saberse, de la detención del líder petrolero de la sección 47, los ‹›peceristas››, y simpatizantes de Cesar Pecero Lozano sintieron que era la punta del hilo de la madeja, así como que los demás secretarios generales podrían enfrentar de la misma forma, la acción de la justicia, ante las múltiples denuncias penales que existen en contra de ellos, y la iniciada por la Unidad de Inteligencia Financiera, en la fiscalía general de la República, contra la delincuencia sindical petrolera.
Los lideres petroleros eran intocables, durante décadas fueron protegidos por el PRI y el PAN, quienes les daban impunidad y protección. Ninguna demanda penal, contra los lideres petroleros, procedían. Hoy, ya no tienen poder, el poder se los daba el PRIAN, a menos de que algún líder petrolero cayera de la gracia de la dirigencia nacional, a como lo fue, cuando Carlos Romero Deschamps, ordeno, a José del Pilar Córdova, cacique de la sección 44 del S.T.P.R.M. proceder en contra del extinto Mario Ross, quien fue enviado a prisión por 3 ocasiones. Recuerdo, cuando el 4 de mayo de 1987, los entonces lideres petroleros de la sección 44, Andrés Sánchez Solís, y su hermano Armando, quien era secretario general, cayeron de la gracia de la dirigencia nacional del S.T.P.R.M. siendo entonces el secretario general del S.T.P.R.M. José Sosa Martínez. El 4 de mayo de 1987 es detenido, cuando celebraba su aniversario de bodas, el secretario general Armando Sánchez. Un día después, circulo, en las áreas laborales, su renuncia al cargo, donde decía, ‹›reconozco no haber cumplido con los lineamientos del CEG y cuya renuncia al cargo la presento sin coacción ni presión alguna››.
Entonces, la firma de su renuncia estaba temblorosa, por lo que acudí a verificarla con el, al Reclusorio del Estado, a lo que contesto,›› si es mi firma, y la firme estando en el suelo de un carro dándome, los Federales culatazos en la espalda, por eso, está la firma temblorosa.››Dias después, fue detenido su hermano Andrés, ambos, por ventas de plazas en Pemex.
Por su parte, Ricardo Aldana, quien se ostenta como secretario general del S.T.P.R.M. y cuyo cargo se encuentra en duda, ordeno el término de la Comisión Sindical de Víctor Kidnie de la Cruz, ante la sospecha de que fue el artífice de la denuncia y ante su intento de regresar a la secretaria general de la sección 47, según el oficio SG-202-2023 de fecha 11 de julio. En fin.
