TIZON PETROLERO
ROMERO DESCHAMPS, LIDER O FARSANTE
Analizaba este columnista que muchos llaman “líder” a Carlos Romero Deschamps, pero un líder, hasta en las manadas de animales llevan a sus seguidores a mejores pastos para que puedan preservarse, y es ahí que veo, que un líder no puede ser una persona que lleva a sus agremiados al barranco, y en este sexenio con Enrique Peña al despeñadero. Para mi Carlos Romero Deschamps es un farsante, un seudodirigente o un seudorepresentante, porque hasta un representante busca hacer valer tus derechos, pero mucha culpa es la apatía del trabajador petrolero de planta, recomendado, libre y transitorio, quien ha perdido la identidad, la valentía, la dignidad y el coraje, y mientras no se preocupe por recuperar esos valores, todo seguirá igual.
No has notado que un líder no es aquel que te roba tu dinero, ese que tu, trabajaste honestamente y que como trabajador tienes que llevar a tu casa para darle de comer a tus hijos y a tu familia. Eso no es un líder, ni Carlos Romero Deschamps, ni los 36 secretarios generales del S.T.P.R.M. que desde que llegaron al poder en 1993, como José del Pilar Córdova se han vuelto insaciables contra sus mismos agremiados. No voltean a ver las necesidades del trabajador, lo sobajan, lo humillan,, lo atienden cuando quieren,, lo utilizan y todavía tienen que aplaudirle como focas de circo en las asambleas y eventos políticos. Perdió el trabajador petrolero las ganas de ser ellos mismos. Vive como prisionero en su respectiva sección sindical, lo mismo en la 14, 26, 44, 48, 50, 22, etc.
Carlos Romero Deschamps, y los 36 secretarios generales lograron que dejaran de pagarle a los agremiados el reparto de utilidades, y se presume que lograron que a ellos les pagaran lo de los 125 mil sindicalizados, y solo una mínima parte al sindicalizado. Son insaciables. Con la Reforma Energética, y desde antes, para el gremio petrolero nunca hubo nadie que lo defendiera, y quedo en estado de indefensión, tanto por la parte sindical como por la administrativa, pero también en esta ultima existe servilismo del subordinado al jefe para que pueda conservar su empleo y lograr ascensos. No estoy diciendo nada nuevo. Por la parte sindical, del S.T.P.R.M. El trabajador ha perdido la dignidad, sabe que va a ser despedido y no protesta, sobre todo la identidad de lo que es ser un trabajador petrolero. De sindical no hay nada, solo la apatía, inclusive para defender sus propios derechos. Lea La Verdad del Sureste.
Y mientras esos valores no sean rescatados es muy poco lo que se puede hacer para defender sus propios derechos. Hace falta el coraje, las ganas de enfrentar a quien lo está sobajando y humillando. Resulta increíble, que cada Comité Ejecutivo Local de cada sección sindical que esta conformado por 40 seudolideres, representen a cinco mil trabajadores en cada sección, y no puedan reunirse cien peludos para sacarlos de las orejas y renovar las directivas por gentes que defiendan a Pemex y al País. Así es la sumisión, como la del elefante. Cel. 9932116045
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