EL TÓPICO DE CARPE DIEM
Muchas veces dejamos pasar el tiempo dejando de hacer cosas que en realidad valgan la pena, por cosas que no nos llevan a algún punto bueno, perdemos el tiempo idealizando en vez de actuar y cumplir alguna meta que nos proponemos. Frecuentemente preferimos lo inmediato y urgente por encima de lo importante y adecuado.
No dejemos que el presente se nos escape de las manos; hagamos todo cuanto podamos para no perder el preciado instante de amar, de aprender, de ir más allá, de crecer como persona y de no dejar que la vida se nos pase, sin detenernos a reflexionar en lo que le da su verdadero significado.
La expresión carpe diem proviene del latín y fue escrita por primera vez por el poeta romano Horacio; significa “cosecha el día” y tiene que ver con aprovechar la vida en el presente. Es importante no perder ni un segundo de nuestras vidas y aprovechar al máximo nuestro tiempo. Pero siempre en pos de una meta fija y de un objetivo a alcanzar yendo por la ruta trazada.
La mayoría en esta época del año estamos dándonos unos minutos para hacer un balance de las cosas que hemos venido haciendo y cuál de las metas que nos propusimos estamos llevando a cabo, Vivimos en un mundo en donde todos los días nos la pasamos con mucha premura, con zozobra. A veces sin un rumbo, derrochando los días, persiguiendo algunas metas irrealizables por nuestra propia negación.
Recordarnos día con día que hay que aprovechar el momento, que no significa caer en el oportunismo grosero. Es una buena idea no perder el sentido de lo principal por privilegiar lo secundario. Muchas veces perdemos el sentido de lo valioso que puede ser disfrutar y usar bien cada momento de nuestro tiempo; dejamos escapar ese sentido siempre que estamos tratando con desdén nuestros días.
Cada minuto que dediquemos a algo, a la consecución de una meta que sea verdadero y asequible, implica que no malgastemos el tiempo. Más vale dedicar 10 minutos con concentración a una tarea que dedicarle 1 hora sin estar verdaderamente centrado en ella. La calidad es más importante que la cantidad.
Hay que tirar tiros de precisión. Carpe diem es, pues, una invitación a disfrutar el momento, a vivir el hoy y el ahora sin preocuparse por lo que depara el futuro, pues el futuro es incierto, y lo único concreto que tenemos es el presente. Mas el presente implica responsabilidad con nuestro futuro.
Hagamos de la vida lo que más nos guste, alcancemos aquello que nos proponemos, sea lo que sea que tengamos en mente, tengamos ese sentido que va más allá de nosotros,
Aunque podemos decir que esas visiones exageradas de disfrutar la vida y vivirla como si fuera el último día de nuestra existencia sin pensar en un futuro -que se puede ver lejano e incierto- podría hacernos caer en contradicción.
Por ello acercarse al tópico de carpe diem resulta ser una guía certera para saber qué haremos.