TRUMP TOMA REINA
Ayer apunté que Trump invitó –desde 2015- a El Chapo Guzmán, a nacionalizarse gringo -tan luego éste se escapó del Penal de Alta Seguridad-, que el 19 de enero de 2017 (un día antes de que tomase posesión Trump), El Chapo fue extraditado a Nueva York –territorio preferente de Trump-, que los gobernantes priistas, panistas y empresarios, así como televisoras en México se opusieron hasta el descaro a la extradición y que han abierto –también con gran descaro y desfachatez- una gran campaña de desprestigio contra Trump. O sea: la extradición de El Chapo, se dio a la fuerza.
La campaña publicitaria les va funcionando y su finalidad es encrespar al gran pueblo de México contra Trump para que ese pueblo enojado se vuelva un arma para proteger sus riquezas mal habidas y sus empresas e intereses –no para defender a la mayoría del pueblo ni para “inmolarse” por la dignidad del pueblo mexicano-. A los campesinos de Balancán, a los indígenas de Nacajuca, a la inmensa mayoría del pueblo no nos afectan las decisiones de Trump; a los potentados y multimillonarios sí.
La razón de la oposición a la extradición de El Chapo, es que estos politicastros, “exitosos” empresarios y magnates televisivos, saben que El Chapo, tan luego despepite en EU, dará sus nombres y no sólo estarán en peligro de cárcel sino que perderán todos sus bienes mal habidos y de origen ilícito –afirme que muchos de ellos son narcopolíticos, narcoempresarios y que también hay narcoperiodistas y narcocomunicadores-.
Al tomar la reina, el Presidente Trump descubre y encuera toda la red del narcotráfico –quiénes están en ella, en dónde operan, con qué políticos están asociados o coludidos, quiénes la operan en territorio gringo-, descubre y encuera la red del lavado de dinero –quiénes son los “exitosos” empresarios que lavan el dinero sucio del Cártel, cuáles empresas, comercios, ranchos u hoteles son realmente de los narcos –encubiertas en poder de sus testaferros o prestanombres-, así como qué bancos tienen “invertidos” tales dineros de origen ilícito y sucio; tendrá, incluso, pelos y señales de las líneas aéreas y de transporte que hacen el trasiego de la droga, del dinero y … las armas.
Y por si fuera poco, descubrirá a los mafiosos en Estados Unidos: los socios allá, las autoridades que los protegen y a dónde van los dólares. Es obvio que la comunidad de artistillas y de la televisión les de diarrea esto: saldrán a la luz pública sus nombres y… hasta pueden perder a sus distribuidores y proveedores o quienes les surten. ¿Entendió por qué Televisa y TVAzteca, Vicente Fernández, Vicente Fox y otros muchos están en contra de Trump?
Trump sabe que ese entramado existe evidente en México, más desde que arribaron al poder los neoliberales económicos; y sabe que la “delincuencia organizada” se denomina así -como afirma Gerardo Buscaglia-: porque se organiza desde y con el gobierno. Trump sabe que el narconegocio floreció al cobijo de gobiernos priistas, panistas y grupos de empresarios afines; y sabe que ha generado una gran red de lavado de dinero ilícito.
Tomar a El Chapo para que se nacionalice -“colabore”-, es poner en jaque mate a la delincuencia organizada de México, bandidos de “cuello blanco”, lavadores de dinero sucio, narcoempresarios y narcoolíticos, artistillas –Televisa o TV Azteca-, bancos coludidos, empresas de transportación –aérea, terrestre o marítima- que sirven para trasegar droga y dólares de la venta de ésta y… encuerar a sus socios en Estados Unidos.
Le referí el mensaje de Twitter donde Trump hacía el anuncio de la invitación a El Chapo. En otros 2 mensajes en la misma red social, el Presidente Trump sostuvo que “El Chapo y los carteles de la droga mexicanos utilizan sin impedimentos la frontera como si fuera una aspiradora, llevando drogas y muerte a los Estados Unidos”; igualmente “millones de dólares se los llevan a México por la frontera. Nosotros nos quedamos con los asesinos, la droga y el crimen, ellos se quedan con el dinero”.
Eso que twitteo Trump, todos los mexicanos lo sabemos; así que: ¿cómo pueden esos idiotas politicastros y empresarios hablar de que van a defender la dignidad de los mexicanos en contra de los “insultos” de Trump a los “mexicanos”? No somos tontos: tratan de usar el clamor y malestar popular –lo estimulan y lo pagan y fomentan- de los mexicanos para que se protejan ellos y sus turbios y delincuenciales negocios y relaciones.
Podemos concluir: Trump le puede gritar a Peña y decirle: Yo, Donald Trump no soy tu problema; tu problema es la casta degradada y degradante que te sostiene y que ha gobernado a México; tu problema es la ineficiencia y la gran corrupción de tu gobierno y de los gobiernos federales que te han precedido.
Trump le puede decir a los mexicanos: mexicanos, yo no tengo problemas con los mexicanos, los tengo con el gobierno que les ha gobernado por 70 años y que les ha hundido en la pobreza.