El “tsunami” AMLO pone en jaque al “caciquismo” de Moreno Valle
Ciudad de México, 25 mayo 2018.- En Puebla, donde por ocho años ha gobernado el grupo político morenovallista, la alternancia rompería ese “caciquismo” que ha cultivado inseguridad, feminicidios, autoritarismo, desigualdad y paso a mineras que han violado derechos humanos, dijeron politólogos.
Sin embargo, la preferencia electoral aún no se define entre el candidato Miguel Barbosa Huerta (Morena-PT-PES), ex perredista señalado por opacidad en su declaración patrimonial y no haberse titulado, y la candidata “oficial” Martha Erika Alonso Hidalgo (PAN-PRD-PT), apoyada por su esposo el ex mandatario panista Rafael Moreno Valle (2011-2016).
“No me imagino al ex Gobernador cruzado de brazos mientras su esposa está en una campaña muy competida, y con el voto lineal [por Morena] que uno pudiera pensar que va a suceder el próximo 1 de julio. Es la primera vez que los poblanos van a ir a la urna y que van a enfrentar seis boletas, por eso uno podría pensar que para no confundirse los electores harán un voto lineal, y por eso buscan [los morenovallistas] uno diferenciado”, aseguró Juan Luis Hernández Avendaño, politólogo y Director del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Bardas en avenidas de la entidad muestran la leyenda “AMLO sí. Barbosa no”. Es una campaña que también se reproduce en playeras y carteles repartidos entre poblanos. Hernández no duda que detrás esté el grupo morenovallista.
“Hay un empate entre la operación política del Gobierno de Rafael Moreno Valle –hay que decir que aunque es ex Gobernador sigue teniendo una hegemonía política en el estado y ha puesto a su esposa de candidata– y Morena que está siendo competitivo en Puebla por el ‘tsunami López Obrador’. El candidato Miguel Barbosa es un mal candidato y en su momento provocó mucha polémica, porque habían habido expectativas para que la candidatura de Morena fuera encabezada por un ciudadano como Enrique Cárdenas, ex Rector de la UDLAP (Universidad de las Américas Puebla). Terminó siendo un ex perredista y allegado inicial de Rafael Moreno Valle en los primeros años de su gobierno”.
Además, dijo Hernández, Moreno Valle “informalmente” está en la construcción de la estrategia de campaña de su esposa, quien es militante del PAN desde 2009. Por ejemplo, logró construir para la gubernatura la alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) que no se hizo en 2016, y también invitó a personajes que habían sido “incómodos o críticos” contra el morenovallismo, como la ex Diputada federal del PRD y ex candidata a Puebla, Roxana Luna, ahora en sus filas, documentó el politólogo.
El académico local Hervey Rivera destacó que Barbosa Huerta es un político que no ha hecho su carrera en Puebla, sino en la Ciudad de México en el Sol Azteca, partido dividido al que renunció en abril de 2017 para unirse a Morena, y, advirtió, no se le conoce un grupo político. Por el contrario, el ex Gobernador Moreno Valle cuenta con un grupo que le llamaban Grupo Finanzas y Erika Alonso fue secretaria general del Comité Directivo Estatal del PAN en Puebla desde 2015. “Ahí no había sorpresas. En este caso sí es un enigma: cómo y con quién gobernaría Barbosa”, cuestionó.
La consultora Más Data –la más atinada en los últimos comicios locales, dijo Hernández– publicó el 9 de abril que el candidato de la coalición Morena-PT-PES, Miguel Barbosa, tenía el 33.6 por ciento de la intención de voto frente al 30.5 por ciento de Martha Erika Alonso de la coalición “Por Puebla al Frente” ante “el efecto AMLO”. El Buró de Estrategias de Análisis del Poder BEAP –también confiable, de acuerdo con Rivera– lanzó el 21 de mayo una encuesta que reveló un 35.4 por ciento a favor de Barbosa respecto a un 27.9 por ciento para Martha Erika. Hasta ahora no se ha organizado ningún debate entre candidatos en contraste con los dos presidenciales o los realizados en Veracruz o Jalisco.
Ambos politólogos coincidieron que el resto de encuestadoras locales solo forma parte de la estrategia de propaganda del gobierno local. “Las investigaciones demoscópicas en los estados, como muchas otras cosas que ocurren en los estados, suelen estar muy sesgados particularmente de quien tiene el poder. Las encuestas que han salido aquí, que incluso salen con nombres que nunca antes habían aparecido, dan arriba a Martha Erika Alonso”, dijo el politólogo Hernández Avendaño
LOS CINCO PENDIENTES
DE PUEBLA
Hay cinco grandes problemas derivados del morenovallismo en estos ocho años: seis de gobierno de Rafael Moreno Valle (2011-2016) y los dos de Antonio Galí Fayad (2016-2018), expusieron los politólogos estatales. En un estado donde hay pobreza y desigualdad, la violencia ha aumentado por la expansión de crimen organizado.
“Rafael Moreno Valle llegó a la gubernatura por un rechazo a lo que hacía el Gobierno de [Mario] Marín y terminó siendo peor. Entonces aspiraríamos a que el cambio necesario en el estado sea para mejorar y no para empeorar”, dijo el politólogo local Juan Luis Hernández.
El politólogo Hervey Rivera no dudó que la inseguridad y feminicidios es lo más grave. “Hace algunos años se presumía que éramos un estado seguro, un remanso dentro de esta violencia que hay en el país”, contrastó.
Solo como un esbozo, enlistó, hace algunas semanas el gobierno del estado tuvo que intervenir en San Martín Texmelucan, uno de los municipios más importantes del estado, porque se descubrió que los policías ni siquiera estaban acreditados; hay escenas de cuerpos desmembrados y mantas también ya a escasos kilómetros de la capital; el robo de combustible está cerca del área metropolitana y ahora el robo de trenes –como regresar 100 años de la historia de este país, ironizó– que está relacionado con el combate al huachicoleo, ya que las bandas delictivas pasan a otras actividades ilícitas.
El politólogo Juan Luis Hernández Avendaño agregó más. Coincidió que el problema que la gente poblana siente más, es el de la violencia y el arribo del crimen organizado a Puebla que no había antes. “Había delincuencia común o el crimen organizado no se había mostrado en la disputa territorial. Ahora vemos huachicol en diez municipios de lo que se llama el Triángulo Rojo; es un fenómeno sobre todo de tres años para acá”, dijo.
El segundo es el tema de los feminicidios. Puebla está compitiendo con el Estado de México por ver quién es la entidad con más asesinatos de mujeres “y se han negado sistemáticamente a la Alerta de Género como parte de esta visión morenovallista de que no se arruine la imagen de lo que han querido construir en términos de percepción”.
La tercera herencia es en términos de autoritarismo. Para Hernández Avendaño, han querido ejercer el poder “todavía de manera más autoritaria que [el ex Goberandor] Mario Marín y eso ya es mucho decir, es decir, una represión sistemática de los actores sociales, una criminalización de la protesta y con la Ley Bala en su momento”.
El cuarto pendiente es la pobreza y desigualdad, pero el gobierno local buscó “figurar” en porcentajes una mejora a través del registro a servicios “que no significan calidad”. El quinto elemento de este grupo político fue la nula preocupación por el medio ambiente frente a mineras en la Sierra Norte. “No les preocupó, pero sí facilitar la presencia de trasnacionales depredadoras de territorio”.