Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

URDIMBRES Y TEXTURAS.

EDUCACIÓN PARA PENSAR, INSTRUIR PARA PARTICIPAR.


Formar, instruir, educar, todo se rompió un dos de octubre, hace 50 años, el proyecto ideológico de nación, engendrado por la revolución mexicana tuvo en su seno, la definición de un sistema educativo humano, pensante, y activo. Obviamente, proyecto que no correspondía con los tiempos que se estaban viviendo, alguien con la formación de la visión vasconcelista y revolucionaria no tenía cabida en el México sesenta y ocho del siglo pasado, muestra de ello, es que recordamos aquella brutal lección de “cállate”, que jamás fue explicada, nadie dio una interpretación aceptada y  la comisión de la verdad, no presentó mayores resultados, los actores sociales que sobrevivieron a esa noche y esos días aún evitan hablar de esos hechos en público.
    La educación que prevalecía en aquellas décadas, es una educación, que aún haciendo a un lado los esquemas mentales de los padres inculcadores de valores, se orientaba a pensar y usar lo que se estudiaba, la forma de estructurar planes educativos estaban regidos por un Proyecto de Educación Nacionalista que se ejerció entre 1921-1934 y que en su origen fue impulsada por José Vasconcelos, quien retoma  la herencia de Justo Sierra, cuya visión del conjunto de los problemas permitió aplicar una política definida de educación y cultura. Vasconcelos estaba en contra  del positivismo, y retoma algunos aspectos de la  Reforma de la Educación Soviética (1918) impulsada por Lenin:Congruencia total desde el jardín de niños  hasta la universidad, La técnica de difusión cultural, Los festivales populares, las ediciones de gran tiraje y bajo precio, la multiplicación de las bibliotecas, la sistematización de la alfabetización, y  protección del patrimonio cultural.
    Bajo ese esquema se estableció la Secretaría de Educación Pública un 8 de julio de 1921, y con ello una infraestructura educativa, orientada a la instrucción de un mexicano activo y humano. Proyecto que impulsó una visión que otorgaba en el tiempo la revolución mexicana: la escuela rural e indígena, que de manera general estaba sustentada por Las Misiones Culturales, Las Escuelas Normales Rurales y Urbanas, Las Escuelas Tecnológicas, Las secundarias y más tarde las Centrales Agrícolas y las Regionales Campesinas, y el eje central era: el trabajo escolar no es una simulación, ya que tiene el carácter de realidad, utilidad práctica, inmediata y positiva.
    Después de todo este breve y apretado resumen del origen de nuestro sistema educativo, cómo no  pensar que en esta primera etapa de desarrollo de la educación en México, las generaciones formadas bajo este sistema educativo, demandaran a futuro, de manera racional, activa y con una sólida estructura de principios, que el Estado se comportara a la altura de estos ciudadanos, cumpliendo lo que en su momento los revolucionarios habían dejado como legado en la constitución.
Cuando se hace una revisión de las misiones culturales y su papel en las escuelas rurales, y urbanas, uno escarba en la conciencia de quienes realmente estipularon un cambio de nación a profundidad, claro la revolución le debía eso a la nueva generación de mexicanos y de futuros ciudadanos. Una misión constaba de Un jefe de misión, Un organizador rural, Un maestro de educación física, otro de artes plásticas y uno de música, una enfermera-partera,  un operador de cine, a  partir de 1934 ofrecían dos programas  principales: uno de orientación socialista y otro de entrenamiento profesional. La educación se vislumbraba como algo serio, porque la responsabilidad era formar personas que pusieran en práctica lo que aprendían. El dos de octubre de 1968 marcó tremendamente, un antes y después de la cuestión educativa, el Estado le falló a esos chavos, y no sólo a ellos, también a los ciudadanos que se sumaron al movimiento, a la patria ese año le ciñeron los ojos con cinta canela, para que no viera lo que pasaría a principios de octubre.
    Cómo ofreces un sistema escolar atractivo, pujante, solidario, humano, creativo, incluyente, si después se va tener miedo de los resultados: cantidad de generaciones demandantes, pensantes, racionales, creativos, inventores, investigadores, científicos, músicos, artistas plásticos, comunidades fuertes, integradas y organizadas. Don Díaz Ordaz se escudó en su argumentito de  “Esos comunistas que atacaron a mi patria”. No, la patria miró a sus hijos crecidos, que le cuestionaban duramente su proceder a quienes tenían que cumplir con organizar bien al Estado.  Aquí, hoy, las generaciones de estudiantes siguen demandando, pero, existen nuevos conceptos que permiten dejar testimonio, y testigos: tecnología, celulares, internet, red. Preguntan más, observan el pasado de otra manera, se indignan, y dejan su opinión, la diferencia es que nadan en medio de un sistema educativo disminuido, nada que ver con el original.  Cada dos de octubre me acurrucaba en la esquina del sofá y pensaba: no hay veredictos, no hay comisiones de la verdad que como la filosofía: buscan un gato negro en un cuarto oscuro, pero no lo hallan. Ahora me decidí a escribir esta reflexión, para recordar a los caídos.   

 

 

 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más