VA EN SERIO LA TRANSFORMACIÓN DE MÉXICO
Es innegable la urgencia que existe de un cambio que transforme la realidad nacional en un círculo virtuoso de crecimiento constante, que pase por la sustitución del modelo económico actual, hasta la integración de un gobierno que garantice progreso y estabilidad social y política de todas las regiones de México.
Por ello, la tan anhelada reducción de la inmensa brecha entre un norte industrializado y con crecimiento constante y un sur con altos grados de marginación y pobreza parece estar iniciando con los anuncios efectuados por el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
La idea debe ser impulsar un mayor progreso del Sur-Sureste mexicano, debido al aporte que esta zona realiza al desarrollo nacional, a través de la producción de energéticos, gracias a su variada riqueza natural, entre la cual destaca el petróleo, el agua en abundancia y su potencial turístico.
Por ello, la reunión que sostuvo empresarios petroleros en Tabasco, donde anunció un plan de rescate del sector energético nacional es una buena señal para todos los mexicanos.
Uno de los ejes de esa reactivación será la rehabilitación de refinerías y la creación de una nueva, con la cual se beneficiaría a Tabasco, pues se estarían destinando 50 mil millones para el inicio de la misma, programado para el próximo año.
El simple hecho del anuncio llenó de optimismo a varios empresarios del ramo, que tras muchas promesas no cumplidas por otros gobiernos, ven en el de Andrés Manuel López Obrador una posibilidad de progreso, al generar ingresos pero también fuentes de empleo y dinamizar a los demás sectores.
Es por eso que el Presidente electo solicitó a los empresarios su activa participación, a fin de aprovechar su experiencia, recursos y maquinaria para reactivar el sector a la mayor brevedad, partiendo de una política de cero tolerancia a la corrupción.
A todo esto estuvo muy atento el próximo director de Pemex, Octavio Romero Oropesa, quien sabe que este plan también beneficiará a Chiapas, Campeche y Veracruz, pues lo que se busca es reactivar la actividad petrolera nacional y enfrentar la crisis que vive el sector para evitar una mayor catástrofe económica y financiera.
Y en una muestra de inclusión, Andrés Manuel López Obrador convocó a participar en el rescate de la industria petrolera no solamente a los empresarios del ramo, sino también a trabajadores petroleros en activo, jubilados y técnicos, a fin de aprovechar sus conocimientos y experiencia.
Es decir, la cosa va en serio, pues según sus palabras, antes de que tome el cargo como Presidente se dará a conocer esa estrategia, así como las bases para las licitaciones; es decir, antes del 1 de diciembre se definirá un plan y se elaborarán las bases para las licitaciones.
Y muestra de que la cosa va en serio es que unos días después presentó a 12 gobernadores en funciones y a uno electo, dos proyectos para el desarrollo social y económico del país.
El primero fue el “Plan maestro de mejoramiento urbano”, que busca abatir la pobreza, la marginalidad y la desigualdad de 15 ciudades.
Para poner en marcha ese proyecto --que busca mejorar los servicios, vivienda y regulación de la tenencia de la tierra--, se requerirán 10 mil millones de pesos, que deberán asignarse en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019.
En síntesis, se trata de impulsar a esas ciudades --cinco de la frontera norte, cinco de la zona centro y otras cinco que tienen playa--, con acciones que disminuyan la marginación, como de vivienda, transporte y seguridad.
Las ciudades beneficiarias en la frontera norte son: San Luis Río Colorado, Sonora; Tijuana, Baja California; Matamoros, Tamaulipas; Acuña, Coahuila, y Ciudad Juárez, Chihuahua.
En la zona metropolitana del Valle de México: Nicolás Romero, Chimalhuacán, Texcoco, Chalco y Cuautitlán Izcalli, del Estado de México, mientras que de las zonas turísticas serán Acapulco, Guerrero; Los Cabos, Baja California Sur; Bahía de Banderas, Nayarit; Puerto Vallarta, Jalisco, y Solidaridad, Quintana Roo.
Y el segundo proyecto fue el “Plan franja fronteriza”, que entrará en vigor el 1 de enero y contempla una zona libre donde se implementarán el incremento del salario mínimo al doble, la reducción del impuesto sobre la renta (ISR) a 20 por ciento y del impuesto al valor agregado (IVA) de 16 a 8 por ciento.
Todo ello, aunado a los trenes Toluca-CDMX y Maya en el sur del país, a la siembra de árboles frutales maderables en el suroeste y al desarrollo del Istmo, demuestra que AMLO va en serio por acortar la histórica brecha entre sur y norte, que genere una transformación profunda del país y condiciones de desarrollo sostenido en todas las regiones de México.