LA VIDA NO UN REMEDO
La salud es parte fundante de la calidad de vida.La calidad de vida, es un atributo fundamental de cualquier bien o servicio y se debe fomentar en todas las áreas prioritarias para el desarrollo de las personas; La ausencia de calidad o de garantías mínimas de ésta en la atención a la salud representa un reto social a nivel mundial.
Hablar de salud implica tocar muchos temas que se afectan e involucran a diario como sociedad.Salud es la condición de todo ser vivo –prioritariamente al individuo que ocupa la escala más alta en el género: el ser humano- el cual debe de gozar de absoluto bienestar; a nivel físico, mental y social. Los gobiernos de todos los países y la población misma de esos países se comprometen ayudando prevenir y conservar la salud, invirtiendo en salud pública.
La salud afecta a la población humana: rubros como la alimentación -un habito que influye mucho para mantener una buena salud-; pero existe la buena y mala alimentación. Una alimentación adecuada evita enfermedades, ayuda al crecimiento y a mantenerse apto para desenvolverse en la comunidad, en cambio la mala alimentación afecta y existe tanto en personas delgadas como en las de sobrepeso. Si no se consumen los alimentos adecuados te lleva a presentar enfermedades; pero no todas las personas y las familias tienen la facilidad de mantener una buena alimentación.
Lo peor se presenta en grandes sectores de la especie humana donde hay quienes no tienen para alimentarse. No sólo es problema para la salud y la especie humana el mal comer y mal alimentarse, sino el no tener alimentos. Los índices de hambruna en el mundo se han incrementado exponencialmente y los esfuerzo para abatir el hambre aunque se multiplican son insuficientes.
Si hablamos de salud debemos tocar el tema de la seguridad sociales que se debe de garantizar a las personas: su derecho a la salud y la asistencia médica no es solo un servicio que brinda el Estado sino también la sociedad misma debe potenciar los servicios de seguridad social. Ya que no todos cuentan con el beneficio de la seguridad social y además, la calidad de ellos ha disminuido en los sistemas de seguridad social, ya que se está privilegiando el negocio por encima de la salud, pues se quiere que una buena atención y de buena calidad haya que pagarlo; a veces no se encuentran especialistas y cada vez se presenta más un déficit de personal médico.
Lo mismo pasa con los medicamentos. El desabasto de ellos es uno de los principales problemas en los funcionamientos de los sistemas de salud pública del país y del mundo, lo cual está obligando a la población a tener que recurrir a buscar medicinas y atención médica privadas –no del sector público ni de la medicina social- y a personas que no cuentan con este beneficio, Situación que representa un gasto extraordinario para sus bolsillos, el cual se suma al del alto costo de la vida, y entonces los que no cuentan con un seguro social sino tienen para su alimentación cómo se pretende que gasten en consultas y medicamentos.La deficiencia de la calidad en la prestación de servicios de salud llega a significar la pérdida de vidas humanas.
Hay grandes franjas de la población que se encuentran en la disyuntiva de comer o curarse. Y otra franja que aumenta en proporción que esté en el extremo: no tienen ni para comer ni para curarse.
Cuidar de la salud también depende de nosotros. Este 7 de abril que se celebra el Día Mundial de la Salud -con el fin de recordar lo importante que es apoyar a las personas de todos los rincones del mundo en el cuidado y protección de ella-, debemos reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestra salud, tratar de prevenir posibles enfermedades.
Tener el objetivo mundial de que la salud es un derecho de todo ser humano, el cual no debería de convertirse en un privilegio solo para algunos. Implica combatir la desnutrición, luchar contra el hambre, impulsar hábitos de sana alimentación, dotar de medicamentos a la población en general para, cuando menos, evitar que personas fallezcan por no tener medicamentos de enfermedades curables, lograr ampliar el rango de la esperanza de vida. En suma, comprometerse con la calidad de vida de la especie humana. Si no es así la vida, si no tiene esos parámetros de dignidad, entonces solo es un remedo.