Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

VILEZA, RUINDAD, BAJEZA


Obviamente se puede sonreír y seguir siendo un canalla; más lo pueden hacer –y de hecho lo hacen recurrentemente-, aquellos que confunden la política con el uso abusivo del poder; que hacen del poder público una herramienta para el daño; que no pueden dar frutos dulces, porque su esencia es amarga y su empeño es crear frutos amargos productos de vileza y ruindad.
    Traigo a esta opinión la anterior referencia, dados eventos de barbarie y vergüenza recientes que se han presentado en la arena política y medios de difusión masivos, sin que a la población le inmuten.
    Andrés Manuel López Obrador se ha vuelto un peligro muy real para la estructura del poder; es un verdadero y real peligro pero no para México sino para la estructura corrupta y mafiosa del poder; sí es un verdadero y real peligro para los que son un peligro para México y el país; AMLO es un peligro real para los que realmente han sido, son y seguirán siendo un ruin peligro para México. Esos intereses viles, ruines, de gigantesca bajeza, ya le hubiesen asesinado pero se mantiene en el centro de la atención de la opinión pública y por eso no se han atrevido; al pueblo le gusta López Obrador y le gusta la verdad ¡y López Obrador está en poder de ella!
    Desde el 15 de mayo de 2015, Joaquín López Dóriga escribió, en su columna en el Periódico Milenio, una columna que titulo “AMLO es el blanco”, donde textualmente afirmó, entre otras filtraciones de barbarie: “En las últimas semanas he escuchado en círculos empresariales que López Obrador viene con todo y que ha sido este gobierno el que le ha pavimentado el regreso. Incluso, he sabido que esa cúpula ha comentado que hay que pararlo, lo que me parece gravísimo, ya no diga en una democracia, sino en cualquier convivencia civilizada, y sería el peor y último error de este sistema, eliminar a un candidato presidencial, como ya ocurrió la tarde del miércoles 23 de marzo de 1994 en Lomas Taurinas, Tijuana.”
    Si esto no les parece el arranque de una ops black, entonces no sabré a qué podremos llamarle operación negra o encubierta.
    ¿Qué son las operaciones negras (ops blacks)? Acciones de asesinatos, elecciones amañadas, suministro de planes bélicos, bombas, rifles, helicópteros,  sabotajes, suministro de armamento a los bandos en pugna o a ambos bandos en pugna, intervenciones en países molestos o incómodos, campañas de publicidad y propaganda para desprestigiar al adversario, financiación de eventos que generen molestia, inconformidad que se inducen contra el potencial peligro para sus intereses. Así podríamos definir las operaciones negras.
    Así operaron los altos jefes de la estructura del poder cuando sintieron afectados seriamente sus intereses por las acciones en el caso de John F. Kennedy: echaron mano de una ops black; así operaron en el caso del asesinato artero y vil de Luis Donaldo Colosio Murrieta; así operaron en el caso del asesinato de José Francisco Ruiz Massieu. Operaciones negras. Todas ellas, se sintieron con anticipación; enviaron mensajes y dejaron su eco, que no se supieron decodificar pues no se les creyó capaces de realizar tales vilezas, ruindades y atrocidades… ¿Quién se benefició directamente; quiénes se beneficiaron indirectamente, con esos asesinatos? ¿Quién tiene el poder para encubrirlo; quién tenía el poder para encubrir esos asesinatos e inducir su resultado?
    Meses antes a esos viles crímenes, había algo en el aire, conversaciones nada más, quizá unas llamadas, nadie dice nada preciso, nunca se dice que alguien “debe morir”, no hay forma de culpar con precisión a alguien, no hay conexiones comprometedoras excepto en el núcleo más secreto, alto, reducido, se deja todo al rumor, a la sensación de sopor molesto, se avanza en la ruta de lo no planeado ya que todo es plausible, se funciona en grupúsculos, no hay una votación, nadie puede culpar a nadie pues no hay nada a ciencia cierta (pero ahí está presente el tema), nadie conoce al de más arriba y en ocasiones al de al lado, se acciona de manera tan ambigua como tan antigua es la decisión de la crucifixión; lo prioritario es que funcione y que quienes lo maquinen salgan librados, salgan ganando, aunque se sacrifique a los que lo perpetren. Siempre habrá chivos expiatorios, Cabezas de Turco y coartadas, pretextos banales y escenarios prefabricados falaces.
    Un día nos damos cuenta que ya sucedió; nada pasa hasta que pasa; y se registra el hecho; y… la vida sigue igual. El acto de vileza, ruindad y bajeza se perpetra, los altos mandos de la estructura se salen con la suya, quitan del camino al peligro que amenaza sus perversos y ruines intereses, le apuestan al olvido, a la desidia nacional; la molicie y el encebamiento de la nación se vuelve su cómplice. Rueda la rueda de la ruindad.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más