“La violencia del modo como ocurrió en un bar de Tabasco 2000, se parece más a un acto terrorista”; comentó un ciudadano entrevistado en las calles de la ciudad de Villahermosa… ¡Si es cierto!, -pensé, al momento que tomaba nota en mi pequeña libreta de apuntes-.
Deteniéndonos un poco para analizar el delicado y peligroso tema, se deduce que los adversarios del “Andrés Manuelismo” -como calificó el secretario de Organización del CEN de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, a la forma de gobierno de la 4T, y a la militancia leal al pensamiento de su padre, el expresidente Andrés Manuel López Obrador,- están, como es lógico pensarlo, en los partidos Revolucionario Institucional, (PRI); Acción Nacional, (PAN); Movimiento Ciudadano, (MC); y lo que queda de la Revolución Democrática (PRD)… sin descartar una corriente contraria que opera desde adentro de los partidos en el poder (Morena, PT y PVEM).
Es de entenderse que el problema de la inseguridad en los actos ocurridos el pasado domingo, tuvo un impacto negativo e inmediato en la ciudadanía, aunque no el esperado por los operadores del acto criminal; toda vez que las redes sociales señalan como responsables intelectuales a los actores políticos que fueron derrotados en las urnas el pasado 2 de junio. Aunque, al parecer los operadores criminales, insisten en la idea de MINAR LAS BASES DEL gobierno de Javier May en el área más sensible que es la CONFIANZA ciudadana en el manejo de la seguridad.
Recordemos que hace días, el mandatario estatal, Javier May, adelantó que no cederá a las presiones de criminales, y denunció intenciones de desestabilizar a su gobierno, “YA SABEMOS POR DÓNDE VAN A VENIR PARA PODER DEBILITAR NUESTRO GOBIERNO”, declaró en la pasada mañanera celebrada el pasado 13 de noviembre en Palacio de Gobierno. Aunque, lo recomendable, es no descuidarse.
Desde luego que en lo político, apuntan hacia la división del partido, con el fin de apoderarse de las decisiones importantes; e incluir –mantener- funcionarios en las áreas de más relevancia del gobierno actual.
Para la ciudadanía que opina y divulga información -que en redes sociales respalda con videos y reportajes de periódicos publicados anteriormente- el problema criminal tiene origen en las diferencias políticas, encauzadas y extendidas al nivel que hemos visto por los actores políticos derrotados que no solo cuestionan a la 4T, sino que no la entienden; o en el peor de los casos la rechazan al verse excluidos de los sueldos y negocios a los que estaban acostumbrados recibir como herencia política cada tres y seis años.
Es necesario el deslinde del exgobernador AALH
A estas alturas, se necesita que el ex gobernador y secretario de Gobernación Adán Augusto López Hernández, explique públicamente a los tabasqueños su relación con el actual mandatario estatal (no con el crimen como se menciona) –e incluso, pese a si hay actitudes cercanas a la imprudencia y la soberbia-, en aras de contribuir en el buen gobierno y la paz pública de Tabasco. Un paso importante de civilidad y responsabilidad política, que mucha falta hace.
¿Y porqué no?, invitar a la titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rosa Isela Rodríguez Velázquez, a que participe como mediadora en este problema que sin duda tiene remedio.
Con el acercamiento de AALH con Javier May, se terminaría el rumor que divulga la oposición, cerrando el paso a señalamientos donde se involucra al ex titular de la Segob en actos contra la población y la gobernabilidad.
Si mantiene su silencio. Igual, mantendrá la duda y aplicara aquella máxima popular que dice: “El que calla otorga”… Esperemos.
