A los medios de comunicación,
A la sociedad Tabasqueña.
DESCOMPOSICIÓN SOCIAL, INESTABILIDAD ECONÓMICA,
INCAPACIDAD PARA IMPARTIR JUSTICIA, MÁS EL NUEVO
SISTEMA DE JUSTICIA PENAL… LINCHAMIENTOS
Son lamentables los hechos sucedidos el día de ayer en el municipio de Macuspana, donde lincharon y asesinaron a las personas. Estos acontecimientos dan cuenta del hartazgo de la ciudadanía, de una descomposición social sumamente grave y, sobre todo, de la incapacidad de la autoridad para impartir justicia, y también, porque no decirlo, de la mala implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, que en la opinión de muchos tabasqueños y tabasqueñas no ha servido más que para dejar en la impunidad a delincuentes, y para tratar al ciudadano como si fuera el delincuente al momento de interponer una denuncia.
Los linchamientos son una muestra de cómo el Sistema de Justicia le queda a deber al ciudadano. El Codehutab ha venido documentando estos hechos. En 2016 se documentaron vía notas periodísticas 122 casos, en donde participaron 168 presuntos delincuentes, y donde seis resultaron ejecutados. En 2107 se documentaron 60 casos, en donde resultaron golpeados 81 presuntos delincuentes y 3 fueron ejecutados. En lo que va del año, hasta el día de ayer, se han documentado 32 casos, en donde han participado 55 presuntos delincuentes y han resultado siete asesinados.
Estas cifras son preocupantes, dan cuenta de la inseguridad que estamos viviendo en nuestro querido Tabasco, la zozobra constante en la que como ciudadanos vivimos a diario. Ante tales hechos, podemos cuestionar varias situaciones:
1. Los valores y principios que estamos enseñando a nuestros hijos e hijas desde la familia, que ha implicado una descomposición social sumamente grave y que como sociedad tenemos que asumir la responsabilidad que nos corresponde.
2. Otra es la total inestabilidad económica que vivimos los tabasqueños y tabasqueñas en los últimos seis años de gobierno, ocupando la tasa más alta de desempleo a nivel nacional con un 7%, la más alta en la historia de Tabasco y donde muchas familias se han quedado sin empleo para su sustento.
3. La incapacidad de la autoridad para impartir justicia en delitos de delincuencia común, como son los robos y asaltos a transeúntes, de los cuales a diario es víctima la ciudadanía. La constante queja de quién acude a interponer una denuncia es el ser tratado como delincuente, el tiempo que implica el solo hecho de interponer la denuncia y, por supuesto, el seguir el procedimiento con una total incapacidad por parte los ministerios públicos para la atención de estos casos.
4. El Nuevo Sistema de Justicia Penal, que a decir de algunos expertos es excelente, sin embargo, para nosotros los ciudadanos de a pie este sistema no representa otra cosa más que el Estado deja de asumir su responsabilidad como impartidor de justicia. De ahí que se den tantas facilidades a quienes hoy delinquen y mañana ya están gozando de libertad bajo los nombrados “medios alternativos” o “reparación de daños”, dejándolos en libertad para que sigan delinquiendo. En este sentido el Estado nos quiere hacer creer que tienen los mejores sistemas para evitar que una persona vuelva a delinquir en los casos de “delincuencia común”. Lo cierto es que no podemos caer en la ley del más fuerte, o del ojo por ojo, que aun cuando la experiencia nos diga que la autoridad no sirve para nada, utilicemos a las instituciones correspondientes para ejercer nuestro derecho a la justicia y seguir denunciando a todos aquellos que no realizan bien su trabajo. Hay que seguir denunciando la corrupción y la impunidad con la que muchas veces actúan. Sobre todo debemos ser conscientes del Estado de Derecho, pues al hacer justicia por nuestra propia mano también nos estamos convirtiendo en delincuentes. Agradecemos de antemano su solidaridad y cobertura con las causas de la sociedad tabasqueña.
“La paz es fruto de la justicia”
Comité de Derechos Humanos de Tabasco, A. C.
Villahermosa, Tab., a 25 de septiembre de 2018.