La democracia no es una teoría o paradigma, ni tesis o método que norme la conciencia del ser humano… Sino una actitud de voluntad consciente en lo individual como en lo colectivo, constituida en mandato popular y depositado en persona o institución, para cambiar el estado de cosas en beneficio de todos…
Es por ello, Amable Lector… que la sustentación jurídica de los partidos políticos en México y Tabasco, es un extravío para coartar la libertad, la soberanía, el mandato y decisión de los ciudadanos, en virtud de que dichos “partidos políticos” se han convertido en mafias temerarias de cobardes, cínicos y cleptócratas vividores del erario público, manteniendo secuestrado al Estado y al país, al erigirse en auténticas bandas de crimen organizado con máscaras de políticos…
No se puede concebir la democracia en contextos sociales de gran desigualdad, donde el 90 % de los ingresos se concentra en el 10 % de la población mexicana, y el 10 % del ingreso restante, es para el 90 % de la población sumisa y alienada… No existe democracia en la simulación de contiendas sectarias realizadas por grupos parasitarios del poder, cobijados bajo el amparo de serrallos mal llamados “Partidos Políticos” (PRI, PAN, PRD, y demás chiquillada bufona)… Jamás podrá existir dicha democracia en una sociedad que se distingue por su enorme diferencia de pobreza mental, económica, étnica, social, cultural, geográfica, religiosa y política, cuyos votantes no pueden participar en las cuestiones más fundamentales, ni tener un auténtico poder de decisión en asuntos delicados que involucra a toda la sociedad, por ejemplo cambiar las proporciones del Producto Interno Bruto entre los factores de la producción, o cambiar las relaciones sociales de producción, o firmar tratados de salarios dignos o libre comercio…
Motivo por el cual, es de vital importancia que el votante, a través de su mandato contemplado dentro de un Plan previo, pueda decidir sobre los asuntos torales, como lo es la educación, la salud, la alimentación, la vivienda, el petróleo, la electricidad, el transporte, las obras hidráulicas, los programas de empleo, esparcimiento, seguridad, la estabilidad de las finanzas públicas, las relaciones internacionales, el derecho de los niños y adolescente, los procedimientos industriales, etc., etc… razón fundamental, que bajo este argumento, la palabra “partido” si tendría un consistente significado en la conciencia social de mexicanos y tabasqueños… esto es, Todo el Pueblo para el Pueblo… sin argucias, ni demagogias… sin soslayar la valiosa contribución que ha hecho la sociología política en materia de democracia y organización social, instituyendo científicamente lo que implica la justicia, la plena soberanía y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, asegurando a la población su derecho inalienable a la educación, la sanidad, una vivienda digna, el acceso a la cultura y al deporte, además de garantizar la independencia de México, así como su identidad...
Lo anterior, deja al desnudo, que el bi o pluri partidismo, es nefasto en la cohesión social de los pueblos, porque su esencia es dividir, pulverizar, aislar a través de la confrontación, de allí, su inducción machaquera por parte de las nomenclaturas y grupos de poder para sustentar su hegemonía explotadora en los mal llamados países subdesarrollados y en las propias naciones imperialistas…
Las democracias pluripartidistas pastoreadas por las catervas aludidas, solo exhiben engaño y sumisión para el pueblo trabajador, su virtual y enajenada cosmovisión de un mundo mejor, está muy lejos de la realidad, por cuanto esos partidos políticos, cuyos principales caciques solo engañan a los ciudadanos, con promesas y limosnas, con el mercadeo del voto de los marginados, a razón de una décima parte de lo que vale un marrano… para que después, dichos vividores del poder, en sus harenes, hagan y deshagan con los ingresos y bienes públicos, sus fortunas y numerosas obras de ocurrencia faraónica, por lo general innecesarias… El análisis de lo ocurrido recientemente en Michoacán es aleccionador, más de la mitad de la población rechaza ese supuesto derecho de votar y ser votado, por considerarlo absolutamente inútil, al saber que los partidos políticos son la misma colusión perversa pero revolcada… ¡que democracia puede haber, en un Estado donde de cada 6 ciudadanos, cinco están en contra y uno a favor de los dueños del poder… además de estar conscientes los habitantes, al saber que las condiciones de vida no mejoran…
Por tal menester, es de suma relevancia, que la ciudadanía tabasqueña, organizada en un Movimiento Ciudadano no Partidista, opte por primera vez de manera consciente, y nombre a sus autoridades en el próximo proceso electoral, que designe a las personas idóneas, de calidad moral e intelectual, para asumir el compromiso de servidores públicos, y cumplir con el mandato establecido en el Plan instituido por la ciudadanía, lo que transformaría radicalmente la vida de los pueblos con inteligencia y unidad, en contrapartida de la alienación y la violencia inmerecida que vilmente padecemos, producto de gobiernos rapaces… Por lo demás, sea la gloria para la democracia endemoniada…
Es por ello, Amable Lector… que la sustentación jurídica de los partidos políticos en México y Tabasco, es un extravío para coartar la libertad, la soberanía, el mandato y decisión de los ciudadanos, en virtud de que dichos “partidos políticos” se han convertido en mafias temerarias de cobardes, cínicos y cleptócratas vividores del erario público, manteniendo secuestrado al Estado y al país, al erigirse en auténticas bandas de crimen organizado con máscaras de políticos…
No se puede concebir la democracia en contextos sociales de gran desigualdad, donde el 90 % de los ingresos se concentra en el 10 % de la población mexicana, y el 10 % del ingreso restante, es para el 90 % de la población sumisa y alienada… No existe democracia en la simulación de contiendas sectarias realizadas por grupos parasitarios del poder, cobijados bajo el amparo de serrallos mal llamados “Partidos Políticos” (PRI, PAN, PRD, y demás chiquillada bufona)… Jamás podrá existir dicha democracia en una sociedad que se distingue por su enorme diferencia de pobreza mental, económica, étnica, social, cultural, geográfica, religiosa y política, cuyos votantes no pueden participar en las cuestiones más fundamentales, ni tener un auténtico poder de decisión en asuntos delicados que involucra a toda la sociedad, por ejemplo cambiar las proporciones del Producto Interno Bruto entre los factores de la producción, o cambiar las relaciones sociales de producción, o firmar tratados de salarios dignos o libre comercio…
Motivo por el cual, es de vital importancia que el votante, a través de su mandato contemplado dentro de un Plan previo, pueda decidir sobre los asuntos torales, como lo es la educación, la salud, la alimentación, la vivienda, el petróleo, la electricidad, el transporte, las obras hidráulicas, los programas de empleo, esparcimiento, seguridad, la estabilidad de las finanzas públicas, las relaciones internacionales, el derecho de los niños y adolescente, los procedimientos industriales, etc., etc… razón fundamental, que bajo este argumento, la palabra “partido” si tendría un consistente significado en la conciencia social de mexicanos y tabasqueños… esto es, Todo el Pueblo para el Pueblo… sin argucias, ni demagogias… sin soslayar la valiosa contribución que ha hecho la sociología política en materia de democracia y organización social, instituyendo científicamente lo que implica la justicia, la plena soberanía y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos, asegurando a la población su derecho inalienable a la educación, la sanidad, una vivienda digna, el acceso a la cultura y al deporte, además de garantizar la independencia de México, así como su identidad...
Lo anterior, deja al desnudo, que el bi o pluri partidismo, es nefasto en la cohesión social de los pueblos, porque su esencia es dividir, pulverizar, aislar a través de la confrontación, de allí, su inducción machaquera por parte de las nomenclaturas y grupos de poder para sustentar su hegemonía explotadora en los mal llamados países subdesarrollados y en las propias naciones imperialistas…
Las democracias pluripartidistas pastoreadas por las catervas aludidas, solo exhiben engaño y sumisión para el pueblo trabajador, su virtual y enajenada cosmovisión de un mundo mejor, está muy lejos de la realidad, por cuanto esos partidos políticos, cuyos principales caciques solo engañan a los ciudadanos, con promesas y limosnas, con el mercadeo del voto de los marginados, a razón de una décima parte de lo que vale un marrano… para que después, dichos vividores del poder, en sus harenes, hagan y deshagan con los ingresos y bienes públicos, sus fortunas y numerosas obras de ocurrencia faraónica, por lo general innecesarias… El análisis de lo ocurrido recientemente en Michoacán es aleccionador, más de la mitad de la población rechaza ese supuesto derecho de votar y ser votado, por considerarlo absolutamente inútil, al saber que los partidos políticos son la misma colusión perversa pero revolcada… ¡que democracia puede haber, en un Estado donde de cada 6 ciudadanos, cinco están en contra y uno a favor de los dueños del poder… además de estar conscientes los habitantes, al saber que las condiciones de vida no mejoran…
Por tal menester, es de suma relevancia, que la ciudadanía tabasqueña, organizada en un Movimiento Ciudadano no Partidista, opte por primera vez de manera consciente, y nombre a sus autoridades en el próximo proceso electoral, que designe a las personas idóneas, de calidad moral e intelectual, para asumir el compromiso de servidores públicos, y cumplir con el mandato establecido en el Plan instituido por la ciudadanía, lo que transformaría radicalmente la vida de los pueblos con inteligencia y unidad, en contrapartida de la alienación y la violencia inmerecida que vilmente padecemos, producto de gobiernos rapaces… Por lo demás, sea la gloria para la democracia endemoniada…