• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Vuelta Continua

Gobernador, por decisión del 80 por ciento de los ciudadanos

Publicado el:

Por José Martínez


Este día, Javier May Rodríguez tiene una cita con la historia. Jurará como gobernador de Tabasco en una sesión solemne del Congreso local. Se convertirá en el mandatario número 117, según el recuento oficial.
Asume la gubernatura con toda legitimidad y con un bono democrático sin precedentes en la historia del estado, que le otorgó el 80 por ciento de los tabasqueños, una porcentaje que ningún gobernante había recibido jamás en las urnas.
De ese tamaño es también el compromiso y responsabilidad de quien a partir de mañana asumirá las riendas de la administración pública estatal. Un bono democrático que Javier May tendrá que administrar bien para que no se agote de buenas a primeras.
Ese respaldo ciudadano es como una tarjeta de crédito, si no se sabe usar bien, se puede agotar su saldo y caer en déficit. El gobernador entrante está consciente de ese enorme desafío y ha dicho que dará hasta la vida para cumplir y servir a los tabasqueños.
En su discurso de toma de protesta, que pronunciará ante el pleno legislativo e invitados especiales, quedará plasmada con toda su seguridad esa determinación y firme convicción de gobernar de manera diferente, de encabezar un gobierno del y para el pueblo.
Es un compromiso que tendrá que ratificarse todos los días y en cada acción de gobierno, no sólo por él como depositario del Poder Ejecutivo, sino por todos sus colaboradores, quienes tendrán que ir al encuentro de los ciudadanos, porque el suyo, lo ha dicho infinidad de veces, será un gobierno de territorio.
Hoy concluye una administración que realizó cosas buenas pero que también falló en muchas otras, que no estuvo a la altura de las circunstancias y que hereda a la entrante asuntos pendientes y pasivos de diversa índole, según han expresado actores políticos locales.
Hace seis años, nadie se imaginaba siquiera que Javier May juraría hacer valer y respetar la Constitución del estado. Inclusive, él mismo reveló en una entrevista con un medio impreso que pensaba retirarse, junto con el presidente, cuando acabara el sexenio.
Veía lejana la posibilidad de ser gobernador. En Palacio Nacional tenían otros datos. Los ciudadanos los confirmaron una y otra vez. El destino le deparó otros desafíos que a lo largo de los dos últimos años ha ido sorteando y lo tienen situado en un lugar de privilegio al que muchos ambicionan pero que pocos pueden lograr.
Será gobernador de Tabasco por decisión del 80 por ciento de los tabasqueños, porque ven él una esperanza de una vida mejor, con dignidad y oportunidad para todos de acceder a mejores condiciones de bienestar.
Mañana, al asumir formalmente el gobierno, empezará a escribir su propia historia, imprimir su propio sello en su estilo de gobernar: trato directo y cercano con la gente.
Tiene todo para trascender y marcar diferencia. El margen de error es mínimo y la responsabilidad es enorme.