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  • Martes 24 de Febrero de 2026

Vuelta Continúa

La quiebra y saqueo del ISSET, no puede quedar impune

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Por José Martínez


Al ISSET no sólo le dejaron un boquete financiero por la sustracción de miles de millones de pesos del fideicomiso destinado al pago de pensiones y jubilaciones, sino que además enfrenta un serio problema de abasto de medicamentos.
El anterior director del organismo, Carlos Alipi Mena, había jurado y perjurado que dejaba un abasto de medicamentos por arriba del 90 por ciento. Ahora sabemos por su actual titular, Rodolfo Lehmann Mendoza, que resultó falsa esa aseveración de su antecesor en el cargo.
Mintió de manera flagrante el exdirector y se marchó muy quitado de la pena. Meses antes de concluir su gestión al frente del ISSET había admitido la dificultad de abastecer de medicinas contra el cáncer.
El pasado 26 de junio, declaró a los medios que era “complicado” proveer de fármacos a derechohabientes enfermos de cáncer porque se registraba “un desabasto completo”.
“En medicamentos de cáncer hay uno solo, que tenemos un problema está en desbasto nacional, es un tema que no solo estamos padeciendo nosotros, el nombre es rarísimo, pero hay un medicamento en particular que ha costado porque no lo hay”, argumentó.
Inclusive, aseguró que la falta de esa medicina no era por dinero o porque no se quisiera adquirirla, sino porque no había en existencia en el mercado. Dos meses y medio después ese desabasto desapareció por arte de magia.
Mena Alipi llegó a decir que dejaría un ISSET “fortalecido” y con finanzas sanas. Eso lo dijo el 29 de agosto, también en una declaración periodística. Sin embargo, el 10 de septiembre cambió de parecer y reconoció que dejaría un déficit presupuestal de 10 mil millones de pesos.
“Evidentemente traemos un déficit presupuestal del ISSET, que proviene de muchos años atrás, que es muy fuerte, es un déficit que no se va a resolver, ni se podía resolver en 6 años ni creo que se resuelva en 6 años, porque es muchísimo dinero”, justificó.
Reconoció que ese déficit se registró por “muchos errores administrativos,” pero no responsabilizó a nadie de los mismos, y que pese a todo, el ISSET “puede seguir operando, como se demostró estos seis años”.
Este señor había pedido mantenerse en el cargo. Hizo hasta lo imposible por repetir, pero no lo consiguió y después de enterarse quién iba a sustituirlo en el ISSET, empezó augurar malos presagios para la institución que presidió como encargado de despacho.
PRIMERA PARADA
El ISSET arrastra otro problema: la atención médica a la población derechohabiente no es la mejor ni la adecuada. Hay médicos que sólo trabajan entre tres y cuatro horas y el que paga las consecuencias es la gente afiliada al servicio médico del organismo.
No hay medicinas, tampoco material de curación y quirúrgico y quienes padecen estas carencias son los derechohabientes que tienen que ver la manera de conseguirlo para que su familiar enfermo reciba el tratamiento que alivie sus males.
Es una bomba de tiempo que puede estallar en cualquier momento, porque el ISSET está prendido de alfileres y si no se toman las medidas necesarias puede colapsar. Hay mucho por hacer en esa institución para mejorar la atención y el servicio que ofrece, que por cierto no goza de buena imagen, pues las quejas son constantes por la mala atención y malos tratos.
SEGUNDA PARADA
El pleito entre el alcalde de Nacajuca, Roberto Ocaña Leyva y su antecesora, Sheila Darlin Álvarez, no terminó en las urnas ni en los tribunales donde se ratificó el holgado triunfo del actual edil de esa localidad, sino que se mantiene vigente y ha escalado con el paso de los días.
El presidente municipal y la exalcaldesa están enfrascados en un dimes y diretes que no tiene para cuando acabar y que, se quiera o no, afecta la gobernabilidad en Nacajuca, y distraen a su autoridad de asuntos más importantes que mantener un pleito sin sentido.
Esta confrontación se trasladará nuevamente al IEPCT, pues Sheila Darlin denunciará a su sucesor por violencia política en razón de género, pues asegura que Ocaña Leyva la violentó al decir que, durante su gestión como presidenta municipal, no gobernó ella sino su papá Silbestre Álvarez Ramón.
Es el único municipio donde el cambio de poderes no ha sido terso sino abrupto. Es un pleito de nunca acabar. Veremos hasta dónde llega esta disputa que en nada beneficia al pueblo de Nacajuca.
PARADA ESPECIAL
¿A poco el presidente Felipe Calderón no sabía lo que hacía su subordinado Genaro García Luna? Si no lo sabía, malo porque un jefe del Ejecutivo debe ser el mejor informado y saber a quién le da la confianza; y si lo sabía, la complicidad salta a la vista.