2018 ¿ALIADOS?
Después de los resultados de las votaciones del pasado 5 de junio, es adecuado señalar que se desataron divagaciones de toda índole que nos demuestran la real faz de las dirigencias partidistas.
El dirigente nacional de Acción Nacional declaró que su partido había ganado de calle, por sí sólo, 7 gubernaturas en lisa. Ciertamente por el PAN ganaron: Francisco Cabeza de Vaca en Tamaulipas, Martín Orozco Sandoval en Aguascalientes, José Antonio Gali Fayad en Puebla y Javier Corral Jurado en Chihuahua. Todos ellos panistas. Pero en Veracruz, Quintana Roo y Durango no fueron solos.
La Alianza PAN-PRD logró que ganaran: Miguel Ángel Yunes Linares en Veracruz, Carlos Joaquín González en Quintana Roo y José Rosas Aispuro en Durango. Por ello un vocero del PRD, le exigió a Ricardo Anaya reconocer la aportación del PRD en los triunfos de las coaliciones electorales en esos tres Estados.
“Yo le diría clara y abiertamente al presidente nacional del PAN,… ¡bájele una o dos rayitas o tres a la soberbia!; piensa que los triunfos los obtuvieron todos por sí solos, (pero) sin el PRD no se hubiera ganado uno solo de esos tres estados que hoy se ganaron en coalición: el PRD fue factor decisivo y determinante para esas alternancias”, señaló Jesús Zambrano Grijalva, el perredista presidente de la Cámara de Diputados.
Tales aseveraciones denotan que al interior del PRD, el rumbo está perdido o que la brújula del norte político se les dislocó. ¿Cómo que en aras de un manipuleo de votos, la “izquierda” se entrega de posaderas a la “derecha” para que ésta gane el poder? Esa circunstancia es algo de locos. No he visto nunca que el agua se mezcle con el aceite, pero sí la “izquierda” con la “derecha” en México.
Anaya tuvo que corregir en aras de no dividir su alianza “derecha”-“izquierda” para elecciones futuras. Mencionó entonces que el panismo junto con el PRD logró la alternancia en Veracruz, Tamaulipas, Quintana Roo y Durango, donde nunca se había registrado un cambio de gobierno. Con sus declaraciones, puso en duda que Francisco Cabeza de Vaca hubiese ganado Tamaulipas porque él tuviese mucho voto o aceptación mayoritaria.
Enfrente, el dirigente nacional del PRI, Manlio Favio Beltrones, afirmó: “Sin triunfalismos anticipados, el PRI tiene ventaja en la mayoría de los estados y somos el partido más votado.”
Ciertamente, pero con alianzas con PVEM y P ANAL, el PRI se alzó con el triunfo de: Alejandro Tello Cisterna en Zacatecas, Quirino Ordaz Coppel en Sinaloa, Alejandro Murat Hinojosa en Oaxaca, Marco Antonio Mena Rodríguez en Tlaxcala y Omar Fayad Meneses en Hidalgo.
Pero la afirmación de Beltrones se cayó por su propia falacia al renunciar éste al CEN de ese partido el pasado 21 de junio. Junto con esos votos que no obtuvo se le fue al caño su aspiración presidencial dejando huérfanos a muchos de sus conclapaches.
Al respecto López Obrador twitteo: Gracias a ustedes salimos de la refriega ilesos. Por cierto, Salinas, Calderón, Chong y otros traviesos dejaron a Manlio en cama y con suero.
Beltrones, un día después de haber renunciado a la dirigencia afirmó: “No sería mala noticia si AMLO gana en 2018”; lo cual implica que Manlio Favio –Maffio Fluffio le apodan algunos- pretende asustar o amenazar a su cúpula, seguramente a cambio de la postulación futura. Tal declaración de Beltrones viene a dar credibilidad mayor a la afirmación de Andrés Manuel: a Beltrones lo reventaron los traviesos Salinas, Calderón (FeCal) y el Secre de GobernaChong.
Sea como sea, las suma de votos entre PAN y PRI en estos Estados es similar.
A Peña se le agradece que haya impulsado una modificación constitucional para crear el Estado 32, ya que en la elección para diputados a la Asamblea Constituyente, MORENA se reafirmó como el partido ganador de la elección de los 60 diputados. No dudo y lo afirmo sin ambages, que nunca como hoy se pude lograr una alianza provechosa para el pueblo de México entre el nacionalismo revolucionario y la regeneración nacional.
Esta circunstancia debe ser bien matizada por MORENA ya que, es tal el desprestigio que pesa sobre el PRI y el gobierno de Peña, que cualquier insinuación de que detrás de algún triunfo de Morena está la mano de Peña o el PRI, será más desastre que beneficio.
Las que Agustín Basave denominó “las tribus”, que son incontrolables e ingobernables según afirmó, lo catapultaron a la calle. Renunció; el 2 de julio le buscarán sustituto.Es el momento de parafrasear de reversa a Zambrano: “Si no entienden que la mayoría de la sociedad reprueba el secuestro corrompido del PRD por las “tribus”, si no entienden que la mayoría de la sociedad dijo ‘estamos hartos de todo lo que estamos viviendo’, entonces están ya condenándose a que empiecen a decirle adiós a la Presidencia de la República en 2018”,