El director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, informó que los dos fallecidos trabajaban para empresas de mantenimiento contratadas por la refinería, mientras que los hospitalizados, aunque en buen estado de salud, permanecen bajo observación por protocolo. Las operaciones en la refinería fueron reducidas temporalmente para asegurar que no hubiera más áreas afectadas, y se espera que las plantas inicien sus actividades normales una vez concluyan las investigaciones.
Las autoridades locales y federales en Estados Unidos, así como la Agencia de Protección Ambiental (EPA), han dado luz verde en cuanto a la calidad del aire en la zona, eliminando el riesgo de contaminación a largo plazo. La investigación sobre las causas exactas del accidente aún está en curso, con un análisis detallado en desarrollo. Pemex ha asegurado que brindará todo el apoyo a las familias de los afectados, cumpliendo con los protocolos establecidos en este tipo de situaciones.
