ADORADORES DEL GRAN GARROTE
Políticos, “empresarios”, ciudadanos en actividades comunes, en México, no tantos en Sudamérica, y más en Centro América, son permanentes admiradores o devotos a la adoración del Gran Garrote. No me refiero con esta expresión a los fanáticos adoradores de la vela perpetua ni estoy albureando. No.
Adoradores del Gran Garrote son aquellos sujetos que, cual si fuese una enfermedad o desviación, lamen, contemplan, admiran, se vuelven adictos al fálico tótem que les pone –o que les impone- a lamer y adorar el imperio de EU, normalmente personificado en dólares de ayuda “humanitaria” o “para el desarrollo”.
La política del Big Stick fue puesta en marcha por EU en marzo de 1933, derivada por frase de Theodore Roosevelt: habla amablemente y lleva un gran garrote (1901). Frase complementada por los líderes facinerosos de EU con la coletilla: para que, si no te obedecen, pases a garrotearles y a que te laman el Gran Garrote. Desde entonces, con la guía de F. D. Roosevelt, hasta el día de hoy, la aplica placenteramente el imperio.
Politicastros sin escrúpulos ni principios, descastados, lame, con fruición devoradora, el Gran Garrote. Corren tras los aportes en dólares que les ofrece cualquier dependencia que se encuentre engarzada en los intereses (contrarios a sus países) y al servicio de los EU.
Deponen dignidad y patria en aras de las migajas que ofrece a lamer, vía el Gran Garrote, EU. Migajas que servirán para nada -ni para estandarizar a los deseos y modelos de EU los programas y prácticas de México-, pero, ¡algo les quedará en sus cuentas o bolsillos!
Ellos no saben, ni les importa, si detrás de esos aportes y ayudas en dólares que les pone como Big Stick a lamer EU, se esconden intereses antinacionales. ¿Sabrán estos palurdos cuál es y ha sido la tarea, p. ej. de la USAID o de “programas” como el tan llevado y traído CSI? No.
A esos idiotas bastardos les interesa que les den dólares; no importa que con ello vendan, si es necesario, a su madre. No importa que tales dólares sirvan para maldita la cosa o los programejos sean pura basura: ellos se llenan las fauces y engolan sus ladridos hablando de los grandes logros obtenidos en su labor de lamer el Gran Garrote; ¡siquiera les pagaran en dólares y no como miserables pordioseros!
La USAID, que Harry S. Truman instala, es punta de lanza desde 1961 de EU para penetrar e intervenir en los países del mundo; financia revueltas, violaciones a los derechos humanos, asonadas, campañas desestabilizadoras y de desprestigio. Países como Haití, Perú, Ecuador, Bolivia, Argentina, Afganistán, Pakistán. El Salvador, Venezuela, Nicaragua, Honduras, etc., han denunciado sus nefandas intervenciones encubiertas como “ayudas humanitarias”. El más reciente escándalo -2014- de la USAID fue contra el pueblo de Cuba.
USAID, financia “proyectos”, “programas”, “capacitaciones”, todas “humanitarias” de “ayuda” a países de Asía y América (incluido México). Es notoria su táctica intervencionista y su finalidad de imponer el modo de vida gringo y de combatir las costumbres e ideologías de los países donde esparce su ayuda “humanitaria”. A la vez, protege a los grandes delincuentes que son “buscados” por algunos países de donde son originarios. Bajando ya al detalle: protege la USAID, va ya para 3 años, a Amilcar Sala y Rosario Luque, mientras la desaparecida PGJ, recibe dolarucos de tal dependencia del imperio.
La Revista de EU, Foreign Policy, acerca de USAID y su renunciado Director para América Latina, Rajiv Sha, apuntó y recordó que Sha manejó un presupuesto de 20 mil millones de dólares “cuando la corrupción y el despilfarro eran los esfuerzos que plagaban a EU en Afganistán y una serie de embarazosos y mal diseñados programas y dudosos, de fomento de la democracia”, y todo ese dinero fue realmente usado por la USAID para propiciar la desestabilización y la guerra en Afganistán.
USAID y Rajiv Sha al frente de ella han quedado marcados, por el conflicto que denunció y ganó Cuba: el intento de EU vía USAID de apoyar a la prefabricada oposición al régimen de Cuba a través de las redes sociales y de la financiación de músicos y artistas del hip-hop cubano, durante más de 2 años, algo que el senador Patrick Leahy (preside el subcomité del Senado para supervisar al USAID) ha calificado de “tonto, tonto, tonto, más que tonto, estúpido”, según publica Foreign Policy.
¿Cómo operan los que les dan a lamer el Gran Garrote a politiquillos balines? La trama de uno de los miles de casos protagonizados por la USAID nos ejemplifica:
Alan Gross empleado por Development Alternatives, Inc (DAI), empresa con sede en Bethesda, Maryland, como parte de un proyecto financiado por USAID en Cuba (ofreció y donó equipo de Internet a cubanos judíos bajo un programa estadounidense que Cuba demostró era subversivo y una franca actitud de espionaje e intervención. EU dijo que Gross “simplemente estaba “ayudando” a los cubanos” a conectarse como parte de un proyecto de construcción de obras. Gross fue denunciado como lo que era y encarcelado en Cuba. Este caso obligó a EU a doblar las manos y a restablecer relaciones entre Cuba y EU. Gross fue liberado por Cuba. DAI exigió a EU el pago de 7 millones de dólares para Gross como compensación por su trabajo de espionaje, según se filtró de la USAID. Al final Gross, recibió 3.2 mdd por su labor de espionaje vía USAID. El encargado de la oficina de USAID, Rajiv Sha, anunció su renuncia al haberse encontrado expuesto y darse a conocer su tarea de espionaje e intervencionismo.
Pero aquí, en Tabasco y en el país, abundan aquellos grandes lamedores del Gran Garrote afiliados a la USAID.