El alimento como arma; El que controla los alimentos controla el mundo
Alimento como arma. Hace más de 30 años uno de los Globalifóbicos Neoliberales del mundo (Henry kisinger) recomendó, que para controlar el mundo “habría que tener controla los alimentos”
En la misma tesitura otro de los Siniestros Globalizadores Neoliberales (David Rockefeller) comento, “El uso de la maquinaria bélica y de los recursos energéticos no han sido suficientes para el control completo de la voluntad de los pueblos. Se necesita algo más y este algo más “resulta ser la comida diaria”
En México nuestro país este plan siniestro ha venido operando desde hace ya 30 años al grado que la soberanía nacional en la materia alimentaria se encuentra en manos de las grandes transnacionales del mundo y con ello en un grave peligro de magnitudes catastróficas.
La cadena alimenticia -control de compra de las cosechas internas, las importaciones, el transporte, el almacenamiento, la distribución y la industrialización- actualmente están en manos del 70% de esta transnacionales: Maseca, Cargill, Archer Daniel’s Midland, Bimbo, Minsa, Molinos de México, Gamesa, Wal Mart, Altex, Bachoco, Nestlé, PepsiCo, Cocacola, Grupo Modelo, Monsanto, Singenta, Dow Agroscience, Syngenta Agro, Bayer y PHI México, Lala y Malta de México.
El asunto no para aquí sino que, también se llevan más del 70 % de los subsidios de los programas del Gobierno Federal, tan solo entre el 2012 y 2013 en lugar de apoyar a los productores nacionales, prefirieron apoyar a las grandes transnacionales a través de ASERCA (Apoyo y Servicio a la Comercialización Agropecuaria). Muestra de ello, son los 386 millones 884 mil 829 pesos entregados. Bachoco obtuvo 120 millones 803 mil 870; Cargill, 111 millones 665 mil 351; Gamesa, 102 millones 526 mil; Minsa, 42 millones 765 mil 525, y Sabritas, 9 millones 124 mil 80 pesos en subsidios al maíz y trigo.
Este es el triste e incierto panorama que se presenta actualmente en nuestro país, por un lado los globalizadores neoliberales estudiando estrategias y viendo de qué forma se apoderan y esclavizan los pueblos, y por otro lado una clase política mexicana decidida abrir las puertas a estos mercenarios y apoderarse de los bienes nacionales. El hambre como una de las siete plagas que se nos profetiza en la biblia ya está aquí. Pero esto no es producto de la casualidad, sino de la intencionalidad de un plan trazado con toda la maldad y perversidad de mentes maquiavélicas y sin sentimientos. Es el más vil y puro estilo del materialismo neoliberal