Ahora resulta que Manuel Andrade será diputado, de la mano del ex director del Creset y también andradista Jorge Lazo Zentella. Habrá que recordar que Lazo Zentella y Gregorio Arias –también andradista y candidato a una diputación federal- fueron patrocinados con dinero público desde la dirección tabasqueña del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica por Carlos Garrido, el ahijado de Andrés Granier, cuando el Goyo trataba de quedarse con la dirigencia del PRI.
Se encienden los focos rojos para el gobierno. Los andradistas y granieristas están conspirando para adueñarse del Congreso local. Y lo hacen con recursos públicos y a la vista de todos. Los mueve el interés de la venganza, porque no pueden perdonar que Núñez haya aplicado la ley a los saqueadores. Ahora quieren preparar el terreno para volver a tener su caja chica en Tabasco para el 2018. En el 2013, cuando Evaristo Hernández fue derrotado al intentar ser dirigente del PRI, el ahora candidato tricolor acusó a Carlos Garrido de estar sacando lana del Conalep para meter las manos en a favor de los granieristas y de los representantes de Jesús Alí. En todo este enredo pareciera que nada tiene que ver María de la Candelaria y de la Victoria Gil, mejor conocida como Candita Gil. Pero ella es la directora general del Conalep en donde sigue despachando la Chela Garrido, aquel obscuro personaje que Andrés colocó durante un tiempo en la subsecretaría de Gobierno (ahí cabe de todo) pero que luego fue despedido porque hizo enojar al Marqués y entonces casi Rey Chiquito, Humberto Mayans. Manuel Andrade, traicionó a Núñez en el 2000 cuando vendió su alma (y su lonjerío) a Roberto Madrazo, y después traicionó a Madrazo quien pretendía que El Gordo le heredara la gubernatura al oscuro y maniobrero Floricel Medina. Sacrificó a Pechel y le dio su apoyo al Chelo Granier, con los resultados que ya conocemos.Pero como lo que importa es el poder –alguien decía que la política mexicana era el arte de tragar sapos si hacer gestos-, ahí está de la mano Andrade y Pechel en las pluris del PRI, mientras Madrazo teje su telaraña desde el Partido Verde para engullirse a Evaristo, a Rosalina y, se ilusiona, al gobierno de la alternancia. Esta taranovela continuará.