APOYAR Y APOYARSE EN EL PUEBLO
Segunda y Última Parte
En la formación de promotoras y promotores comunitarios, base para democratización de los recursos públicos, a educación se entiende como un proceso transformador en el que las propias personas participantes son los actores fundamentales.
Dada la situación de descomposición social en la que vivimos, insistimos constantemente en la recuperación de los valores como el servicio y amor al pueblo, la honestidad, la humildad, la solidaridad, la disciplina, las convicciones firmes. De igual manera, hacemos hincapié en el desarrollo de un espíritu crítico y analítico, que les permita a las personas tomar decisiones acertadas para bien de sus localidades.
Unido a este trabajo de educación con los promotores comunitarios, está el programa de Economía de Traspatio que tiene que ver con la alimentación, tema que ha sido discutido y analizado en nuestros Talleres de Capacitación. Para nosotros este Programa, no es cualquier cosa; hemos entendido que si se quiere ayudar a las comunidades a mitigar el problema del hambre, de la comida, tenemos que volver los ojos al traspatio. Hacer conciencia para que la gente produzca lo que consume. Hay que volver a hacer lo que hacían nuestros abuelos, nuestros padres, a criar gallinas para tener huevos, patos, cerdos, hortalizas, árboles frutales y si a esto le agregamos la siembra de maíz, le estaríamos dando a las comunidades lo básico de su alimentación. Este Programa no es cualquier cosa. No somos los “entrega pollos” como algunos nos dicen. Lo llevamos adelante convencidos de su alto contenido social, porque no sólo tiene que ver con la alimentación sino con la salud del pueblo. Cambiar nuestros hábitos de alimentación, le vino a dar al traste a nuestra salud. Cambiamos la tortilla por el pan, el pozol por el refresco embotellado. Dejamos de comer huevos de rancho por huevos de granja. En fin, la mayor parte de las enfermedades que padecen los pobres, tienen su origen en la alimentación.
En este proceso de trabajo comunitario los Promotores han contribuido a su buen desarrollo. No sólo en la vigilancia y el aprovechamiento del Programa, sino en su democratización. Los beneficiarios son seleccionados en Asambleas Comunitarias, cuidando de esta manera que se aplique con justicia y se maneje con honestidad.
Hay que decirlo, que cuando no se le da seguimiento a los Programas, no se aprovechan. Hay Programas que llegan a las comunidades, pero es poco lo que ayudan. Sólo se malgasta el dinero y no se aprovechan.
El trabajo que estamos realizando, lo hemos ido concretando gracias a los Promotores Comunitarios, que son el corazón del Programa. Comprometidos y entregados al servicio de su comunidad.
Tenemos que agradecer también a los Presidentes Municipales por brindarnos su apoyo en la realización de los Talleres. A mis compañeros que integran la Coordinación, a los responsables de los Talleres, a todos por su compañerismo, su solidaridad, su mística, su entrega el trabajo.
Un agradecimiento especial al gobernador Arturo Núñez. Sin su apoyo no estaríamos desarrollando estos proyectos. Un gobierno que se dice democrático, no le teme a que el pueblo le critique, que le señale sus errores, que se organice, que participe en las acciones de gobierno. No le teme a que el pueblo se prepare, se eduque. El gobierno de Don Arturo, no cabe duda que es un gobierno democrático.
Decía José Martí, que el sol tiene luz y tiene sombras. Los mal agradecidos sólo ven las sombras y no ven la luz. Los agradecidos ven la luz. Gracias Señor Gobernador. El pueblo está agradecido con Usted. (*Ex dirigente del PRD y actual coordinador de Desarrollo Social de los Pueblos Indígenas. Palabras dirigidas a las promotoras y promotores comunitarios reunidos en Los Pájaros, Jonuta)