Mañosos como siempre han sido, pretendieron hacer pasar tal crédito como “rescate” a las pyme´s y convencernos que es bueno contraer más deudas.
No se vio mal el anuncio ni generó sospecha alguna, acostumbrados, como estamos, a no intervenir en las grandes decisiones de país. Se pensó, de buena fe, que al fin, los potentados de la banca iban a hacer algo por el bien del país y no sólo andar pidiendo préstamos para seguir endeudándonos y no sólo echar a andar la maquinita e impresora de billetes para saturar el mercado con “papel” moneda.
Pero el viernes 24, un reducido grupo de “empresarios” (impulsados por el ex Presidente Zedillo), informaron que habían conseguido un préstamo (eufemísticamente le llamaron “crédito”) que les daría el Banco Interamericano d Desarrollo por 12 mil millones de dólares.
¡Orare! 750 mil millones de pesos del Banxico, más 12 mil millones de dólares del BID. Y todo ese mundarajal de capital destinado para “rescatar” a los bancos comerciales y privados que forman parte del Banco de México.
Pero hubo un pero. Quien da u otorga un crédito o préstamo, lo da obteniendo una garantía; y con mayor razón ese tipo de préstamos multimillonarios. Te presta a cambio de que, si no le pagas, el prestamista se pueda cobrar con lo que le das o dejas en garantía. El banco que presta el capital se vuelve el acreedor de lo que das o dejas en garantía.
¿Con qué iban a garantizar el Banco de México (“S.A”) y los “empresarios” del préstamo del BID, tales créditos? Pues con lo que tradicional y siempre han “garantizado” el pago de sus préstamos los “empresarios” y el Banxico: el erario público o las Reservas de la nación.
Y ahí fue que su puerca torció el rabo. López Obrador NO es Salinas, Zedillo, Fox, FeCal o Peña.
Ya puesta en marcha la bola de nieve del dineral a pedir en préstamo, el lunes 27 López Obrador los paró en seco: si los préstamos o créditos se daban entre BID y “empresarios” y entre Banxico y bancos, no había objeción alguna, pero que no se pretendiera usar las Reservas de la nación como garantía ni tampoco se dieran esos créditos a cargo del erario (o del presupuesto público). ¡Seco el guayabazo!
Respecto al préstamo del BID, el martes 28 los “empresarios” trataron de enredar a la opinión pública afirmando barrabasada y media. Pero Antonio del Valle Ruiz dejó una perla en unas declaraciones a una televisora de los suyos, la tarde noche del lunes. Dijo: es que de ese acuerdo y préstamo con el BID no tenía por qué enterarse el Presidente. ¿Cómo, cómo, cómo?
El martes 28 les dio la puntilla degolladora López Obrador; el Presidente los reventó y exhibió en la conferencia de prensa. Según afirmó, los “empresarios” le fueron a ofrecer pagar 15 mil millones de pesos DE ADEUDOS DE IMPUESTOS (15 empresas le deben impuestos al fisco por 50 mil millones de pesos) los cuales fueron bienvenidos por AMLO para destinarlos a dar 1 millón de créditos a pyme´s y empleadores cotizantes en el IMSS de entre 1 y 10 empleados que NO hubiesen despedido a sus empleados con el pretexto o por la emergencia del Corona.
Pero los bandidos empresarios LE PIDIERON que SI USABA ese dinero DEL PAGO DE ADEUDOS DE LOS IMPUESTOS COMO GARANTÍA DEL PRÉSTAMO DEL BID, ellos conseguirían otorgar 5 millones de créditos más.
Ahí estaba la trampa. La deuda privada de adeudos fiscales querían se usara como garantía para endeudarse más con el BID. De esa trampa era que los “empresarios” querían que NO se enterara el Presidente (según declaró Antonio del Valle Ruiz dueño de Mexichem, Grupo Kaluz, firma Dresdner Ban México, Banco BX+, Elementia, Ve por Más, Pochteca, -ex banquero de Bital actualmente HSBC-, Orbis, cuya fortuna está valuada en 3,100 millones de dólares.
Al final, según informó ese martes el Presidente, los «empresarios» dijeron sólo podían otorgar 1 millón 140 mil créditos pero USANDO COMO GARANTÍA para el Préstamo del BID, el pago por sus adeudos al fisco. En otros términos: te pago lo que te debo en impuestos pero dámelo para que me den más préstamos y me endeude más. La lógica voraz y perversa del mal empresario: garantizar su préstamo con dinero que no es suyo.
Por su parte, el Banxico y su gobernador trataron de engañar nuevamente respecto a los otros 750 mil millones. Creyendo que los mexicanos somos idiotas, declaró pomposamente el gobernadorcillo: que ese crédito no es con recursos público ni con reservas internacionales. Y ¿De dónde va a sacar ese dineral el Banxico? ¿Lo tiene almacenado en alguna gigantesca bodegas? O ¿Va mandar a imprimir toneladas de miles de kilos de papel moneda? ¿Sabe usted el tamaño del desastre que ocasionará en la economía del país ambas posibles respuestas a esta pregunta?
La lógica del banquero perverso, voraz y apátrida: democratizó y popularizó la deuda y la pobreza. Banxico y banqueros, pensaron, cachetonamente, como siempre: me quedo con la riqueza privatizándola para mí y mi casta, la deuda que la pague otro. Repito: Gobernadorcillo: ¿De dónde va el Banxico a sacar 750 mil millones de pesos para salvar a sus bancos y banqueros socios? ¿De dónde?
