Buenos Díaz Ordaz
Haber sido el único priista con resultados favorables en las últimas elecciones, tiene sus privilegios. Miguel Ángel Osorio Chong, ex gobernador del estado de Hidalgo, consiguió lo que otros destacados tricolores no pudieron: mantener la hegemonía jurásica en esa entidad del centro del país. Los hidalguenses nunca han conocido la alternancia ni parece que estén próximos a conocerla. Méritos más que suficientes para que el sector duro del PRI aplauda al personaje.
Militante tardío, Osorio supo de las mieles del poder desde que Manuel Ángel Núñez Soto fue candidato a gobernador de Hidalgo, de quien se convirtió en un eficaz operador político. Posteriormente, como sucesor de Núñez Soto, Osorio Chong ejerce el cargo conforme dicta la tradición: “hágase la democracia en los bueyes de mi compadre”. El control político, el uso clientelar de los programas sociales y la persecución son sintomáticos en su gobierno.
La panista Xóchitl Gálvez algo sabe de lo anterior. En una entrevista que dio a un medio digital en 2012, las palabras de la hidalguense quedaron resumidas de la siguiente forma: “Miguel Ángel Osorio Chong es un ícono priísta del autoritarismo, acoso, del espionaje político, del abuso del poder, de la persecución a los adversarios, del enriquecimiento ilícito y la corrupción”. Como candidata a gobernadora, la panista acusó todo tipo de trampas de parte de Osorio para impedir que la alternancia llegara a Hidalgo.
Han pasado varios años de lo que entonces dijo la hoy Jefa Delegacional en Miguel Hidalgo, pero sus palabras permanecen vigentes y suenan como mal augurio para el presente: Osorio Chong no es la persona adecuada para “dialogar y tomar acuerdos”.
“Se ha agotado el tiempo”, fueron las palabras que, en franca amenaza, soltó el Secretario de Gobernación hacia la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación. Respaldado por los medios de comunicación, los mismos que desde hace tiempo denuestan a la educación pública, Osorio pretende erigirse en la mano dura del fantasma de Díaz Ordaz. La misma que acalló de manera sangrienta las demandas estudiantiles en 1968.
La tentación del autoritarismo cerrado al diálogo está presente en un régimen que no tiene oídos para los maestros pero sí para el sector empresarial cuando éste le reclamó su inclusión en la “Ley 3 de 3”. A ellos, Enrique Peña no sólo los recibió de inmediato y los escuchó personalmente durante más de dos horas, sino que, a diferencia de su negativa a modificar una coma de la reforma educativa, les ofreció el cambio legislativo que le reclamaban.
¿Por qué a unos sí y a otros no? ¿Acaso los hombres del dinero tienen alguna cuenta que cobrarle al gobierno de Peña? No defiendo si la exigencia contenida en la “Ley 3 de 3” hacia los particulares que se ven favorecidos con la utilización de recursos públicos es razonable, lo que cuestiono es el hecho de que en Los Pinos doblaron las manos inmediatamente. Fue suficiente una concentración de “cuellos blancos” frente al Ángel de la Independencia. Pero con los maestros no.
La defensa a ultranza del gobierno federal de la mal llamada “reforma educativa” no ofrece alternativas para las posibles soluciones que pudiera tener el conflicto. Me parece que -al menos- habría dos soluciones posibles, pero ambas pasan por un punto de no retorno: que el gobierno reconozca que, en realidad, se trata de una reforma laboral que afecta los derechos del magisterio.
Si alguien cree que en verdad la reforma impulsada por Peña y aprobada por sus comparsas en el Congreso beneficia la educación, por favor le pido que me explique -como si fuera un niño de seis años- en qué consiste. ¿Cambiaron planes, programas? ¿Se mejoraron las condiciones físicas de las escuelas? ¿Hay materiales didácticos novedosos y realmente aprovechables? Yo lo que veo, por el contrario, es que la educación fue el rubro más afectado con el último recorte presupuestal.
Hasta el momento de escribir esta colaboración no tengo conocimiento de que Osorio Chong haya materializado su amenaza hacia la CNTE, a pesar de que se generó un movimiento –seguramente artificial- en redes sociales para apoyar al eventual candidato tricolor en el 2018. ¿Dije candidato? Pequeño detalle: antes de decidir una acción, seguramente Osorio valorará el impacto que tendría el uso de la fuerza. ¿Atenco 2006, Oaxaca 2016?