Nadie podía creer en sus llamados a buscar soluciones políticas a favor de Tabasco. Nadie se podía creer que las mentadas ‘casas de gobierno’ en los municipios, no eran comités de campaña a favor de Mayans.
La salida del gobernador de facto se advirtió desde que un empleado suyo le ‘destapó’ en Cunduacán, criticando duramente al propio Granier. Ese acto reveló dos cosas: que Mayans desesperaba por no ‘levantar’ en las encuestas, y que esa es la opinión real que tienen del propio Granier. Después de ese hecho, todos los actos políticos de Mayans han sido una serie de tumbos sucesivos. Pero lo que seguramente hizo precipitar la separación del cargo de secretario de gobierno, fueron las continuas y crecientes rechiflas públicas a Granier. El desprestigio generalizado del gobierno mayancista-granierista, roza linderos con la pestilencia. El aspirante a sucesor abandona el barco, ahora que arrecia la cosecha de fango (por no decir otra cosa peor), como resultado de cuatro años de latrocinios de todo tipo.
A raíz de esa renuncia, se suscitó una catarata de recambios entre personas de puestos públicos, y también hacia el PRI. Todo continúa igual que siempre: cambiadera de gente, pero sin cambio de fondo. Uno de los cambiados del gobierno al PRI dijo en Telerreportaje, que él se va al PRI para impulsar el supuesto proyecto que ellos apoyan. Aunque Usted tampoco lo crea, el flamante funcionario del PRI dijo que ese ‘proyecto’ se llama ¡Tabasco! Hasta donde se sabe, Tabasco es un Estado. Para ese ex empleado de Granier y ahora secretario en el PRI, Tabasco es nada menos que ¡un proyecto! ¡Vaya pobreza, vaya miseria de talento político! Carecen de capacidad hasta para expresar una declaración inteligible, ya no digamos inteligente. Decimos en Tabasco: ‘ayúdeme usted a pensar’. Entre tanto recambio, asume la presidencia del PRI un personaje con la siguiente trayectoria política, según un diario de nuestra localidad, obviamente basado en algún boletín oficial: ‘Miguel Alberto Romero Pérez ha sido director jurídico y secretario del ayuntamiento de Centro durante la administración de Andrés Granier Melo; es catedrático de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y actualmente es Consejero Jurídico del Gobierno del estado’ ¡Zas! No más comentarios, porque salen sobrando. Me imagino que en ese partido deben haber realizado esfuerzos sobre humanos, para evitar que tal personalidad aceptara irse de rector a Harvard, o a la Sorbona. Me dijeron una adivinanza que no entendí: ¿quién es el chelo chiflado? A ver si alguien le atina. Hasta la próxima y que el calor le sea leve.
