ESTE LUNES, LA PRESIDENTA CLAUDIA Sheinbaum Pardo enviará a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma electoral que ha generado un intenso debate público desde antes de su presentación, discusión en la que no ha estado ausente la jerarquía de la iglesia católica que le encanta opinar de asuntos públicos.
El obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López, aprovechó su acostumbrada rueda de prensa dominical en la sede de la Diócesis, para hablar de la reforma electoral desde la perspectiva religiosa, siempre apegada a los intereses más conservadores del país.
Según el jerarca católico, los diputados federales tienen la obligación de aprobar “leyes justas, leyes que ayuden, que colaboren para la realización plena de las personas”. Esto en otras palabras significa que la propuesta presidencial representa lo contrario.
Inclusive, les pidió que en la discusión de la iniciativa “sean honestos, sinceros y objetivos” y que aprueben leyes a favor de la ciudadanía. Así no pensaba la iglesia católica cuando se aprobó incrementar el IVA del 10 al 15% en tiempos en que el PRI era el partido dominante, hegemónico y gobernaba el país, aprobando leyes y acciones contrarias al interés del pueblo.
Tampoco dijo nada cuando el PRI y el PAN votaron a favor de cargarle a los mexicanos las deudas de los bancos y particulares con la aprobación del Fobaproa en el gobierno de Ernesto Zedillo.
Hoy, que la presidenta plantea bajar el costo de las elecciones, reducir el financiamiento público a los partidos políticos y obligar a los candidatos plurinominales ir a buscar el voto, sale en defensa de los intereses de quienes mal gobernaron el país y no quieren perder privilegios.
Así es la jerarquía católica, siempre a favor de los ricos, de los poderosos y en contra del pueblo; esto último nunca será su opción.
LOS DETRACTORES DEL LLAMADO Gobierno del Pueblo siempre encontrarán pretextos para golpearlo a través de sus sicarios informativos, siempre vendidos al mejor postor. Ahora resulta que por hablar del operativo que se montará para garantizar la próxima edición de la feria estatal, la titular de la secretaría encargada de su organización se entromete en las tareas de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y usurpa sus funciones.
Bueno, qué se puede esperar de estos calumnistas, perdón, columnistas sino el reiterado golpeteo mediático en su afán de manguar la imagen de un gobierno que tiene como uno de sus prioridades el bienestar de la gente.
Se entiende también este recurrente golpeteo: ya no reciben el embute o chayo al que se acostumbraron durante la época dorada del PRI, en la que recibieron dinero público a manos llenas y les pagaban por no publicar nada que incomodara al gobernante en turno, que por cierto, tenía la piel muy sensible.
De nada servía que pagaran una millonada a esa caterva de columnistas si todo lo malo de esos gobiernos priistas se publicaban en las páginas de La Verdad del Sureste. Extrañan esos tiempos ya idos, que nunca más regresarán.
Inclusive, han de extrañar al exgobernador Arturo Núñez, a quien tanto han satanizado y ofendido después de que durante cinco años les dio su mesada y cuando ya no hubo dinero para pagarles, lo atacaron despiadadamente y se dijeron robados sin el menor escrúpulo, lo que no hicieron con Adán Augusto a pesar de que les cerró la llave y les dio un trato despreciativo.
Este gobierno es tolerante, acepta la crítica, incluso la calumnia, las ofensas y los ataques personales, por eso se entiende la actitud beligerante de los columnistas detractores que no recibirán ni un solo peso, porque para eso no hay dinero disponible.
ANTE LO ADELANTADO DE LOS TIEMPOS, el dirigente estatal de Morena, Jesús Selván García en lugar de pedir a quienes aspiren a un cargo de elección que no coman ansias sino que esperen a que arranque formalmente el proceso electoral, octubre del presente año, ha dicho que garantizará piso parejos a todos.
Evidente que hay más aspirantes que cargos de elección y que por esa circunstancia el proceso interno será complejo, complicado si no se toman las medidas pertinentes. Hasta ahora no se ve que eso ocurra.
Si a eso se le suma la labor de zapa que realizan los adancistas, que están más que dispuestos a recuperar espacios en las elecciones intermedias de 2027 para intentar recuperar el poder en el 2030, el panorama luce nada halagador.
Cometerían un gran error creer que por la caída de Adán Augusto del liderazgo del Senado de la República, políticamente su grupo político está muerto. Esta cofradía se está alistando para dar la batalla el próximo año y desafiar aun más al gobernador, Javier May, a quien no toleran ni lo consideran un político de su clase, como tampoco lo acepta la clase pudiente hartamente favorecida por los gobiernos priistas.
Adán Augusto les abrió nuevamente la puerta cuando ganó la gubernatura. Se colaron en su gobierno y ocuparon posiciones de primer nivel. Son los primores que se creen dueños de Tabasco y, como notarios públicos que son varios de sus más conspicuos miembros, piensan que el estado está escriturado a su nombre.
DESDE EL APANCO
El 24 de febrero, Día de la Bandera, una joven madre salió de su domicilio con rumbo a su trabajo. Jamás llegó. Desde ese día se desconoce su paradero. Es una de tantas desaparecidas en Tabasco sin dejar huellas ni rastros. El sábado pasado, familiares Mercedes González Mondragón, se manifestaron públicamente para pedir a la Fiscalía General del Estado (FGE) dar con su paradero.
Según el fiscal, Óscar Tonatiuh la Policía de Investigación de la FGE investiga desde el momento en que se tuvo conocimiento de la desaparición de la joven madre de tres niños.
Hasta hoy, no se tiene ningún indicio de qué le sucedió a González Mondragón: si fue víctima de alguien de su entorno o por un grupo delictivo.
