Campesinas de Tabasco: de cultivar para comer a vender
Productoras de Sembrando Vida Tabasco en Macuspana aprovecharon una jornada en Santuario para vender directamente sus cosechas y obtener ingresos.
Sembrando Vida Tabasco en Macuspana abrió a un grupo de productoras y productores la posibilidad de vender directamente sus cosechas en Santuario primera, una localidad cercana a la cabecera municipal. La venta dejó un efecto inmediato en sus bolsillos: evitar al intermediario y colocar más producto en una sola jornada.
La actividad se realizó el 16 de julio durante una Jornada de Atención en Santuario, a unos 15 kilómetros de Macuspana. Ahí, integrantes de una Comunidad de Aprendizaje Campesino instalaron su mercancía desde temprano y reportaron buena respuesta de asistentes y habitantes.
- La unidad de producción está integrada por 23 hombres y mujeres.
- Entre los productos ofrecidos hubo agua de coco, cacao, malanga, naranja agria, yuca, pinol, achiote, limón criollo, plátano y coco.
- Las productoras señalaron que vender de forma directa les permitió obtener un mejor precio.
Socorro Ocaña Herrera, integrante del grupo, explicó que la venta avanzó con rapidez durante la jornada. “La verdad nos ha ido muy bien. Ahora sí ya es poco lo que nos queda, tuvimos que traer más cacao, malanga, naranja agria, yuca, además de pinol y achiote, que nosotros elaboramos”.
La productora dijo que antes no comercializaba de esta forma. “Yo no había hecho esto hasta ahora que el Gobernador Javier May abrió el recurso para el programa Sembrando Vida Tabasco. Nos sentimos contentas porque es algo que trabajamos, cosechamos y, a la vez, sacamos para nuestra venta”.
Qué cambia para las familias que participan
El cambio, según las propias beneficiarias, no se limita al autoconsumo. Ahora pueden llevar parte de la cosecha al mercado local y convertirla en ingreso. Eso impacta sobre todo a familias rurales que antes dependían solo del hogar o de vender a menor precio por medio de terceros.
Otra de las participantes resumió esa diferencia al comparar la venta directa con la que se hace mediante compradores externos: “Si lo hubiéramos vendido con un intermediario habríamos obtenido un precio más bajo”.
“Si lo hubiéramos vendido con un intermediario habríamos obtenido un precio más bajo”.
Las mujeres también relataron que hace un año y medio se dedicaban exclusivamente a su casa porque no contaban con apoyo ni otra ocupación productiva. Hoy participan en la unidad de producción, en la siembra y en el intercambio de conocimientos con técnicos agrícolas y sociales, aunque no se informó el monto de apoyo recibido ni el volumen total vendido en la jornada.
La venta local se vuelve una vía adicional de ingreso
El caso de Santuario muestra cómo una jornada comunitaria puede servir no solo para atención pública, sino también como punto de venta para producción rural. En municipios como Macuspana, donde las distancias y la intermediación suelen encarecer o reducir la ganancia del campo, colocar mercancía de manera directa puede modificar el ingreso de grupos pequeños.
Una de las beneficiarias lo expresó así: “Si me dijeran que volviera a mi casa o siguiera en Sembrando Vida, ¡yo sigo en Sembrando Vida!, limpiando y trabajando las cosechas, los productos para nosotros mismos y para la venta”.
Por ahora, las productoras prevén seguir aprovechando este tipo de espacios para ofrecer sus cosechas. No se precisó si habrá nuevas fechas de venta en Santuario ni si otras comunidades de Macuspana se integrarán a la misma dinámica.
#TomaNota
- 16 de julio: se realizó la Jornada de Atención en Santuario, Macuspana.
- La unidad de producción reúne a 23 hombres y mujeres.
- Vendieron cacao, malanga, yuca, pinol, achiote, limón criollo, plátano y coco.
- Las beneficiarias reportaron mejores precios al vender sin intermediarios.