Candelario deja la nave perredista
No es casual que Candelario Pérez Alvarado, formado en las filas del Partido de la Revolución Democrática (PRD) haya emigrado hacia Morena, luego de perder todas las batallas internas que se fueron dando y causaron divisiones como consecuencia de la pelea por la asignación de candidaturas a puestos de elección popular.
Valdría la pena conocer el verdadero motivo del ex presidente estatal perredista para conocer con mayor precisión el rompimiento con el partido que lo metió en el mundo de la política.
Desde la perspectiva ciudadana y la crítica mejor intencionada, el diputado federal pudo abandonar su partido porque no alcanzó la preciada candidatura de Centro, tampoco alguna posibilidad que lo encaminara al Congreso federal, ni al congreso local. Sin embargo, rechazó una regiduría ofrecida por su ex adversario a la alcaldía Jaime Mier y Terán Suárez.
Otra posibilidad es que siguiendo los consejos de su tutor político, Juan Manuel Fócil Pérez, pactó con el candidato de Morena a la alcaldía Evaristo Hernández Cruz, la suplencia de Napoleón Gómez Urrutia en el Senado, para asegurar la derrota de Mier y Terán. Quien por cierto en este momento corre el riesgo de quedarse solo, quizá con los pocos funcionarios del Colegio de Bachilleres de Tabasco (Cobatab) que decidieron seguirlo.
Lucha por las candidaturas al interior del sol azteca, en las que nadie salió ileso en los forcejeos y los codazos que cada aspirante tuvo que dar para avanzar en sus intereses. Hasta el momento se han cumplido tres fases que dan como un hecho que el proceso interno no ha concluido y advierte la posibilidad que más perredistas abandonen al partido.
El primer momento se vivió con la pre candidatura del diputado José Antonio de la Vega Asmitia; el segundo, con la apropiación de la mayor parte de las candidaturas por la corriente Nueva Izquierda (NI) lidereados por Agustín Silva; el tercero la asignación de las candidaturas al Centro, al Senado, diputaciones federales y de pilón la coalición que obligó a ceder espacios a MC y al PAN. ¿Es previsible el cuarto momento del partido? ¿Cuál será?
Esperemos que madure la forma de hacer política, que se supere la política de ascensos particulares y den el paso a la de la visión colectiva, la que conduzca a la sociedad a mejores formas de vida.
A veces no quisiéramos escribir para nombrar a políticos sin visión, menos a aquellos que aprovechando las oportunidades que se presentan con el crecimiento partidista ocuparon cargos públicos y aplicaron las mismas fórmulas políticas de antaño.
Aquellas heredadas por la colonia, la inquisición, la contrarreforma, las oligarquías que cogobiernan y rinden culto a la “madre patria – su amada España”, dueños de un patrioterismo que sangra al país y detiene los avances democráticos.
Grupos de poder que se niegan al pluralismo, las alternancias, a la integración de gobiernos compartidos, a las coaliciones. Solo ellos quieren gobernar, solo ellos dicen tener la fórmula para hacer buenos gobiernos.