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La Verdad del Sureste

En la capital petrolera de México, ganarse la vida es un volado

Campeche es la cuarta entidad federativa con niveles más bajos de desarrollo y, en los últimos tres años, ha presentado una contracción en materia de crecimiento económico


Aunque la Sonda de Campeche es la principal fuente de petróleo en México, la “época dorada” pasó y está cobrando la factura a los que viven en Ciudad del Carmen
Aunque la Sonda de Campeche es la principal fuente de petróleo en México, la “época dorada” pasó y está cobrando la factura a los que viven en Ciudad del Carmen

Ciudad del Carmen, Campeche, 4 ago 2019.- El silencio abruma. Calles vacías, locales cerrados y un clima caluroso. Frente a esta ciudad, a mar abierto, y a poco menos de 90 kilómetros de tierra, está la Sonda de Campeche, la principal fuente de petróleo en México. De aquí salió, en las últimas décadas, la mayor riqueza petrolera de que dispuso el país. Eso es pasado.
La entrada a los campos petroleros es por Ciudad del Carmen, Campeche. Hoy el panorama de la actividad económica es desolador, marginado. La capital petrolera de México, dicen sus habitantes, ha quedado en el olvido. Ante tal escenario parece inimaginable que a kilómetros, debajo del mar, está el petróleo.
Ciudad del Carmen fue, y sigue siendo la entrada a Cantarell, campo energético que llegó a ser considerado el segundo más importante del mundo por la cantidad de reservas con las que cuenta y ha aportado más de 15 mil millones de barriles de petróleo --desde su inicio de operaciones en 1971-- a la producción de Pemex. Incluso, actualmente la Sonda de Campeche, en su totalidad, actualmente aporta 66 por ciento de la producción nacional de petrolíferos.
Entre el lastimoso ambiente, la costa, palmeras y playa se ve a lo lejos una de las poco más de 100 plataformas que rodean la Sonda. En tierra, en la ciudad, lo evidente es que la actividad económica no fluye. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el primer trimestre de 2019, el Producto Interno Bruto (PIB) de ese estado cayó 2.2 por ciento, la cuarta entidad federativa con los niveles más bajos de desarrollo, solo por encima de Tabasco –estado petrolero--, Zacatecas y Chiapas.
De hecho, Campeche es uno de los estados que al menos, en los tres últimos años presenta una contracción en materia de crecimiento económico. En 2016, el PIB del estado cayó 5.8 por ciento, el siguiente, 2017, se contrajo 8.2 por ciento, mientras que al cierre de 2018, tuvo una caída de 1.3 por ciento.

ESTO ES UN VOLADO
No se enreda en términos económicos, pero César Mejenes, de 52 años, entiende de dinero: hace 12 años tenía un bar y un botanero, que el fin de semana dejaban ingresos libres hasta por 2 millones y medio de pesos. La caída en la actividad petrolera de la región y la extinción de la pesca en la ciudad, hizo que bajara la clientela al punto de verse obligado a cerrar sus locales. Hoy, ve el mar y las plataformas a lo lejos, renta motonetas en la playa, cobra 30 pesos por 10 minutos y sus ingresos, dependen del día a día.
“A la semana sacamos como 400 pesos, ahora si que pa’ la comida. Ya el fin de semana es dónde nos nivelamos. Tenemos 12 años con este negocio, antes tenía bares, pero cuando la economía se acabó, ahora lo ves en la calle. Mis clientes eran gente de pesca y petroleros. Ya no funcionó el negocio, en ese tiempo era fantástico, ahora los bares están endeudados… El dinero que juntaba de viernes, sábado y domingo, hablamos de 2 millones y medio entre los dos negocios, ya limpio, ahora es otro negocio y no es comparable”, dice.
Con César trabaja Juan Pablo González, de 23 años, quien asegura que desde que la pesca desapareció, y la actividad petrolera fue a declive, la economía en Ciudad del Carmen cayó, y ahora, trabajar en este negocio, es despertar y lanzar un volado para ver cómo pinta. La Costa se encuentra sin gente, las motonetas paradas, y el calor persiste.
“Hay mucho desempleo, y ahora es rara la vez que hay movimiento. Es como si tiráramos una moneda al aire, es 50 y 50 la probabilidad de que haya o no gente, ahorita afecta la lluvia. Esto lleva así rato, como 10 años que está así. Aquí se mantenía por la pesca, pero como se bajó, en ese tiempo pues ya, y lo del petróleo (la caída en la producción), eso vino a rematar, se puede decir que es un negocio sustentable entre comillas”, expone.
El yacimiento petrolero Cantarell, en su pico de operaciones a mediados de 2003, llegó a producir 2 mil 200 millones de barriles diarios, momento en que, precisan sus habitantes, eran las épocas doradas de la isla. A raíz de la contracción de la producción petrolera y la caída de los precios internacionales de petróleo, ese campo, a 85 kilómetros de Ciudad del Carmen, vino a la baja.
Luego, en 2017, la administración del ex presidente, Enrique Peña Nieto, anunció ajustes en los precios de los energéticos, argumentando incluso que esto se debía a la baja producción en ese campo, que para ese entonces, ya solo generaba 200 mil barriles diarios. Desde entonces la vida en Ciudad del Carmen ha ido cambiando, incluso la población de la entidad, que según cifras del Inegi en 2010 era de 196 mil 466 habitantes, ha orillado a que la gente migre y al cierre de cortinas.

SE FUERON PARA MÉRIDA
Se estima que, actualmente, Cantarell, en su totalidad llega a producir 750 mil barriles diarios. La ciudad de dónde llegó a salir la mayor riqueza petrolera para el país, hoy se encuentra en una profunda crisis económica.
“Sí se ha ido mucha gente, pero es porque no eran de acá, trabajan aquí, y se regresan al no tener trabajo; tienen su casa, por ejemplo en Merida, y se regresan, ya no pagan renta”, sostiene César.
La costa está vacía, la gente no camina por ahí, y en las calles, la baja actividad económica es notoria. Esconden bares cerrados, tiendas con las puertas encadenadas y con letreros que hacen alusión a una “Bienvenida” en diferentes idiomas , pero que las puertas de cristal y las ventanas rotas transmiten desolación. Hoteles en el olvido, y paredes pintadas con logotipos de empresas que prometían ser grandes desarrolladoras de energía. Cuadras más adelante, los estragos económicos hacen efecto, pues están casas de lujo, algunas habitadas, otras en el abandono.

COMO EN FERIA
Entre finales de julio y principios de agosto llega la feria de Ciudad del Carmen, una esperanza de reactivar el gasto y el consumo local. Ahí, el panorama no es diferente, pues los puestos de vendedores de artículos para el hogar, los juegos mecánicos y los locales de comida, están fincados en un terreno llano enorme. Es una región envuelta en pobreza, en el sureste, lugar que la actual administración busca desarrollar, pero la innovación, fuera de las plataformas petroleras, aún no llega.
Junto a la feria, llega la esperanza de los vendedores por obtener ingresos necesarios. Más que los juegos, lo que deja es la comida, pero Belén Flores, que se dedica a vender brochetas de carne, asegura que el consumo, aun en temporada vacacional, es muy bajo. Hace alusión a que ellos, los ambulantes, ayudan al dinamismo interno, pero hay días “que de plano no se puede”.
“Los primeros días nos favorecieron mucho, todos vendimos bastante bien, pero el clima, por ejemplo, estos últimos días no nos ha ayudado, nos afecta mucho porque pagamos un lugar para poder estar, tenemos gastos diarios, comidas, renta de hotel, sanitarios, porque es una vida, la nuestra, en la que estando en la feria es tu hogar, si no vendes bien, todo cambia. La feria dura 15 días y ya estamos en la recta final”, detalla.
Belén agrega: “El primer día fue un éxito pero ya no, estamos esperando el fin de semana para irnos bien servidos… Las ganancias dependen, no en todos los lugares es lo mismo, aquí, en Ciudad de Carmen la respuesta es complicada. Sin ventas no hay ganancia, porque lo que vendes es para invertir mañana y tener que vender, sale para el día… Ayudamos a activar la economía, porque lo que vendemos lo compramos aquí, carne, la fruta para el agua, pero no solo eso, vamos a las fonditas y todo lo que hay aquí”.

ESTO ESTÁ MUY TRANQUILO
Sin embargo, la actividad económica no fluye, según un análisis regional de BBVA Research, área de investigación del banco BBVA, el Estado de Campeche es el que mostró menor dinamismo en el segundo semestre de 2018, la caída, principalmente por la baja en las actividades petroleras, que aportan 80 por ciento del PIB local.


...Viene de la 13

Aunado a ello, detalla BBVA, es el estado con menor Inversión Extranjera Directa (IED). “La menor actividad petrolera afecta a Campeche y a Tabasco principalmente, una incipiente aceleración del sector primario y comercio local podría llevar al estado a una ligera recuperación”. Hoy hay plataformas de empresas petroleras a la vista de la playa, mismas que están detenidas, esperando que Pemex autorice su entrada en operación.
Están quienes aseguran que la actividad económica “no está tan mal”. Es el caso de Carolina Velázquez, que lleva trabajando 4 meses en un puesto de hotdogs en el malecón, refiere que, desde la llegada de Andrés Manuel López Obrador “la cosa se mueve más”.
“Aquí hay movimiento, sobre todo el fin de semana. Entre semana es tranquilo… Desde que entró este presidente hay más movimiento, antes no había tanto. Las ganancias son mejores los fines de semana, como 3 mil o 4 mil pesos dependiendo cuando hay mucha gente, como la feria, pero cuando no lo hay, en un fin saco mil o 2 mil, entre semana unos 700 o 900 pesos”, declara.
Justo frente al malecón se encuentra un complejo comercial, mismo que abarca una agencia automotriz, una tienda de conveniencia y al menos dos restarurantes, ambos con bar y que son el ancla para atraer el turismo y “el movimiento” dentro de la región. De hecho, según explican las autoridades del aeropuerto de Ciudad del Carmen, dentro de su modesto aeródromo se encuentra el segundo helipuerto más grande al menos en Latinoamérica, mismo que sirve para llevar a los trabajadores a las plataformas petroleras.
Además, a la salida del aeropuerto regional se encuentra una plaza comercial que cuenta con una tienda departamental, un banco, y una tienda comercial, mismos que pueden llegar a reflejar que la actividad económica, al menos en los últimos meses “no va tan mal”.
Sin embargo, don César Mejenes, quien contaba con dos bares y hoy se dedica al comercio informal difiere. “Lo que pasa es que, la mejoría es para los que viven de la política, al menos nosotros no vivimos de la política, nosotros si no trabajamos no tenemos para comer, vestir. A nosotros mientras nos den el lugar para trabajar está bueno. A nosotros nos cobran la cuota de piso 100 pesos diarios o 700 a la semana”.
“Antes la cosa era mejor, llegaban las camionetas chorreando el camarón por las calles, llegaban las lanchas, forro de camarón, apestaba la isla a camarón, pero era puro dinero, puro dinero, nadie decía apesta la calle a camarón, al contrario. Hasta el más changarro vendía, había dinero, abundancia de dinero, pero se acabó”, lamenta.
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