• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 05 de Marzo de 2026

“EL CASO CANDITA” LENÍN BOCANEGRA PRIEGO

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LENÍN BOCANEGRA PRIEGO


Siendo del todo inusual el desaguisado suscitado con motivo del sentido suicidio de un estudiante de la División de Ciencias Biológicas de la UJAT, que culminó con la denuncia pública del yo acuso “fuego amigo” por parte de la Rectora CANDITA GIL JIMENEZ, pasados algunos días y cuando al parecer las aguas volvieron a su mesura, sin apersonarme como defensor de oficio del Ejecutivo o de la Procuraduría General de Justicia del Estado, considero oportuno hacer algunas reflexiones a ese respecto, porque es obvio que la comunidad tabasqueña quedó confundida con ese acontecimiento. La rectora CADITA GIL JIMENEZ se dolió que al difundir por twitter el Gobierno del Estado la noticia de ese suceso, refirió “hechos de posible carácter delictuosos”, calificando de doloso para la comunidad universitaria ese concepto, porque se trataba solamente de un suicidio.

Sin embargo, opino que antes de lanzar esas acusaciones, debió haberse asesorado debidamente con los abogados de la Universidad que tiene bajo sus órdenes, para entender que a todo hecho criminoso por ley se le da la denominación de “posible hecho delictuoso”, hasta en tanto los peritos en criminología de la Procuraduría General de Justicia del Estado demostraran científicamente que no había delito que perseguir, tal y como sucedió en el caso, porque en base a esas pruebas periciales se determinó de que fue el joven universitario el que de propia mano se había privado de la vida. ¿Pero que tal si esas pruebas periciales demostraran lo contrario, bien porque la bala que había penetrado su cuerpo no correspondía al arma encontrada ó porque no se detectaron huellas de pólvora en las manos del occiso? Entonces se podría determinar que la muerte del joven estudiante no había sido por suicidio, sino que se trataba de un homicidio.

Entonces, no fue irregular, menos doloso, el calificativo de “hechos de posible carácter delictuosos” que difundido en su twitter el Gobierno del Estado, y que, misteriosamente, cayó de aclarar quien debió haberlo hecho oportunamente y que, en este caso, era la PGJ. Pero no lo hizo, dejando flotando entre la población tabasqueña la incertidumbre, particularmente entre la comunidad universitaria, de que ciertamente se había tratado de enlodar a la UJAT, tal y como lo dio a entender CANDITA GIL en su perorata radiofónica de denuncia de “fuego amigo”. Y como pareciera que ex profesamente a eso había ido y no precisamente a quejarse del “fuego amigo” por el calificativo de “hechos de posible carácter delictuoso”, CANDITA GIL JIMENEZ en medio de “pucheros” arroja la advertencia de “que si voy aparecer en las boletas electorales del 2012”, sobre lo que basta decir que como ciudadana está en todos sus derechos de aspirar a un cargo de elección popular y además, de pregonarlo a los cuatro vientos, pero no se vale que lo haga aprovechando la ocasión del deceso de un joven universitario, porque bien hubiera convocado en otro momento una rueda de prensa específica para dar a conocer sus aspiraciones. P

or otra parte, no está por demás considerar desde mi óptica, que el haberse publicado en ese inoportuno twitter del Gobierno del Estado, que la edad del joven suicida era de 29 en vez de 21 años, tal diferencia tampoco se aprecia como una afrenta a la UJAT, ¿porque cuantos jóvenes hay que por diversos motivos se atrasan en sus estudios ó que después de haber terminado una carrera universitaria inician otra? En cuanto a lo que dijo la Rectora de que no se provoque a la UJAT, “porque no valla a ser que le brote lo bronco”, haciendo clara alusión al Movimiento Estudiantil del 68, a este respecto el que escribe como al igual que miles de ex alumnos que hoy son profesionistas, padres de familia y hasta servidores públicos, nos sentimos agraviados, porque no fuimos ni revoltosos escandalosos, mucho menos porros universitarios.

Está equivocada su apreciación, porque aunque ella era muy joven, debe recordar que se luchó contra los abusos de autoridad, contra los malos funcionarios, contra la intromisión del Gobierno en asuntos que única y exclusivamente le competían a los universitarios, contra la falta de presupuesto para la UJAT, contra el abandono en que se encontraba el campo y los campesinos, contra la carestía de los artículos de primera necesidad y contra el alza injustificada del transporte público, entre otras razones.

Sí había en ese entonces pandillerismo dentro de la Universidad, pero lo eran los porros pagados y dirigidos desde la Dirección de Seguridad Pública para atacarnos y dejásemos de luchar por esas causas sociales. Entonces, señora Rectora, sí fuimos broncos y a mucho orgullo, y no como ahora que a los universitarios se les tiene excesivamente sumisos y aletargados, incapaces hasta de protestar por un ineficiente, faltista, mañoso y corrupto maestro, merced a que las autoridades los tienen maniatados a través de sus líderes, a quienes la UJAT destina gran parte de su presupuesto para darles numerarios y toda clase de canonjías, hasta viajes al extranjero con todos los gastos pagados. Creo, en suma, que más que por razones de defender a la UJAT de un supuesto e imaginario “fuego amigo”, fue su pasión por aspirar a un cargo de elección popular y quizá, me atrevo a suponer, la indiferencia del “dedo divino” por darle respuesta a esas aspiraciones, lo que dio cabe al desaguisado y lloroso reclamo radiofónico de la rectora CANDITA GIL JIMENEZ, pues lo que si nos queda claro a los tabasqueños es que está preocupada por aparecer en las boletas del 2012. Aconsejo, en abono de la rectora CANDITA GIL JIMENEZ, que primero haga público los manejos presupuestales de la UJAT, porque de los resultados que de ello se obtenga podría definirse su posible candidatura a un cargo de elección popular. Ahí queda…