El Ciudadano
Centro: 100 días con las mismas demandas
No importa si son 100 o mil los días trabajados. Lo trascendental es el impacto social de esas acciones, la percepción sobre la administración, la expectativa generada por los programas, las bases sustentadoras del Plan Municipal de Desarrollo.
Centro es un municipio como la mayoría del país, complejo. Convulsionado por una urbe amorfa, sin cultura de movilidad, invadida por miles de ambulantes y decenas de manifestaciones políticas disfrazadas de movimientos sociales-ciudadanos.
El agua potable, el drenaje, el alcantarillado, los baches, las anegaciones en Colonias populares, entre otros, son los grandes lastres en materia de servicios municipales. Entonces es imposible no invertir millonarios recursos financieros en ello.
Oswald Lara Borges, Vocero y Coordinador de Relaciones Institucionales del municipio se refirió a ello hace algunos días, con motivo de los primeros cien días de gobierno de Gerardo Gaudiano Rovirosa.
En verdad las cifras no importan si la población no percibe los avances o solo escucha las mismas letanías de otras administraciones. Entonces vale la pena explorar nuevas estrategias a la hora de socializar la información.
¿Importa más divulgar cifras o corregir errores? ¿Gastar en spots o invertir en tuberías subterráneas? ¿Acudir a entrevistas en medios de comunicación o permanecer en las localidades consideradas “focos rojo” en algún tipo de servicio. Indudablemente debe haber un equilibrio.
100 días no son nada en la administración pública, sobre todo en una antecedida por un Consejo Municipal. Así que derrochar miles de pesos o un par de millones en un pre informe a cuatro meses de finalizar el año, es repetir la parafernalia de ediles sin criterio ni congruencia.
Prevenirle al alcalde sobre estos tipos de excesos, no es una traición de sus colaboradores sino un acto de cordura política, administrativa y financiera. Más no se hizo.
La Capital del estado mantiene un atraso social visible en su periferia y una demanda de calidad en servicios de basura, seguridad pública, alumbrado; así como de espacios deportivos y recreativos, limpios y funcionales, en el núcleo poblacional. No atenderla es fallar, incumplir.
En ese contexto, aun no se puede evaluar en lo general el trabajo de Gaudiano. Sí se puede analizar el desempeño de todos sus colaboradores, exigirles más y corregir actitudes. No se debe esperar menos.
El edil sigue atrayendo miradas; sin embargo, todo producto publicitario alcanza su máxima popularidad en algún determinado momento y el descenso es inevitable. En marketing es preciso preverlo, controlarlo y reiniciar el proceso de posicionamiento. Esto es prácticamente una Ley.
De ahí que ofrecer un “plus”, una nueva modalidad, impedirá caer en la monotonía cotidiana. En ser encasillado en más de lo mismo. Definir un discurso fresco también ayudaría.
En este caso, caminar el mismo sendero por donde han transitado otros alcaldes, cacaraqueando cifras, maquillando errores y organizando eventos cortesanos para el vil lucimiento personal, es un grave error. Gerardo es un buen proyecto, no debe malograrse.
Más aun cuando la travesía se antoja larga. 100 días, ya van cien. Pero esto apenas comienza./// [email protected]