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La Verdad del Sureste

“El Ciudadano” NUÑEZ DE CARA A LA BUROCRACIA Y RENE OVANDO




Criticable, desde un punto de vista institucional, sería darle la espalda a los trabajadores del estado ante la amenaza de algunos ediles de no proporcionarles en tiempo y en forma sus prerrogativas laborales, incluyendo el bono de fin de periodo constitucional logrado por su dirigente René Ovando Olán y ratificado con  la firma del gobernador Andrés Granier Melo.
    Más desagradecido sería que ante las diversas problemáticas vividas por ese sector,  el nuevo gobierno no entrara en pláticas con el SUTSET, en vísperas de la cimentación del nuevo futuro para Tabasco, cuando es claro que miles de votos en favor del cambio surgieron de ahí, individual y silenciosamente.   
    La aparente indefensión de esos miles de hombres y mujeres, se complicó desde mucho tiempo atrás, con la crisis financiera del ISSET y la incapacidad de las últimas legislaturas para dotar a ese instituto de una Ley que oxigene su vida diaria; asuntos trascendentes a un sexenio y que en cuestión de meses estará jurídicamente en el nuevo despacho de Arturo Núñez Jiménez.
    Esta situación no es inédita para los integrantes del Sindicato Único de Trabajadores al Servicio del Estado, una y otra vez tanto los gobernadores y alcaldes salientes han conflictuado el cumplimiento de sus obligaciones administrativas, mientras los trabajadores se manifiestan a las afueras de sus centros de trabajo; lo distinto es que los Secretario Generales sutsetistas habían venido entablando mesas de negociaciones con un jefe del ejecutivo surgido de las filas del Partido Revolucionario Institucional, en donde tradicionalmente ellos también han militado –si no todos la mayoría-; y ahora, no solo varios de los presidentes municipales son de extracción perredista, sino además aquellas legislaciones que regularán el comportamiento de éstos en materia administrativa y de financiamiento, así como la Ley de ISSET estarán en manos de un Cámara de diputados en su mayoría de oposición al régimen anterior.
    Más aún, quien decidirá el rumbo de la administración durante los próximos seis años, además propondrá al poder legislativo la  creación y/o desaparición de dependencias, a través de modificaciones a la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, fue postulado por una Coalición electoral encabezada por el Partido de la Revolución Democrática, de tal suerte que el escenario presenta nuevos elementos definitorios.
    Si a eso le sumamos la aparición del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Estado y de los Municipios de Tabasco (STSEMT), dirigido por Marbella Cerino Pérez, entonces EVITAR LA POLARIZACION dentro de las células sindicales del SUTSET –al ser el gremio con mayor número de afiliados burócratas- resulta altamente trascendental, a efecto de conseguir beneficios y salvaguardar derechos.
    En ese contexto, es la existencia de una minuta, a través de la cual la Secretaría de Fianzas del Estado se compromete al pago de un bono de retiro sexenal a los burócratas, firmada en calidad de testigo por el mandatario saliente, pero negada por él mismo, aquello que confirma la esencia política de Granier y sobre todo, revela la necesidad de René Ovando por asumir el control total de su gremio y continuar con la defensa de los derechos sindicales de sus representados, ya sea a través de declaraciones mediáticas, plantones, marchas y mitines.
    Sobre todo ante actitudes inmorales como las de los presidentes municipales de Tacotalpa, Ulisis Solís García; Nacajuca, Eugenio Mier y Concha, y Teapa  Héctor Raúl Cabrera Pascasio, quienes literalmente se han enterrado para no dar respuesta, mucho menos soluciones a las diversas demandas hechas por la clase trabajadora.
    Seguramente otros alcaldes han estado, están o estarán en la misma posición, cuando se trate de pagar prerrogativas a los burócratas, muchos más los perredistas quienes a partir del primero de julio asumirán el poder ante un líder sindical priista. De entrada y por su parte Ovando Olán ha mandado señales a todas partes, a los ediles les ha hecho plantones sin menoscabo de tener filiación tricolor; a Andrés Granier lo excusó del exabrupto al haber negado la minuta; al gremio de Marbella Cerino no le ha hecho la contra, por lo menos de manera pública y Arturo Núñez le ha reconocido su triunfo y lo ha buscado para entrar en dialogo.
    A la par se entrevistó con la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del estado, Marcela González a quien le entregó un ante proyecto de Ley para el ISSET, buscando desde una perspectiva sindical darle mayor y mejor seguridad a sus compañeros trabajadores; con todo esto encara el proceso de renovación de las administraciones municipal y estatal, así como la crisis institucional del Instituto de Seguridad Social del Estado; sin embargo, el dirigente estatal del PRD, Roberto Romero del Valle, advirtió correctamente el riesgo de más conflictos en los municipios, a raíz de la incapacidad financiera en la cual se han declarado los ediles.
    Ciertamente el 2013 es crucial para Tabasco; más, para René Ovando los próximos seis meses son fundamentales para el futuro de su dirigencia, del sindicato y el de los trabajadores quienes confiaron en él, en razón de que en ese tiempo habrán de cubrirse los pagos de salarios y prestaciones de fin de año; además tendrán que definirse los cambios en la estructura administrativas que impulsará el nuevo mandatario estatal.
    Ahora bien, tampoco se le debe dar toda la responsabilidad; primero, porque entre más desunido esté el gremio más fácil será perder espacios de negociación ante el nuevo gobierno, independientemente de la extracción que sea; para todos y cada uno de ellos el agrupamiento gremial y entorno a su líder será crucial.
    Segundo, a Núñez ni a los alcaldes les conviene tener a un miles de sindicalizados en las calles, tampoco a los legisladores locales les beneficiará mantener en el limbo a los derechohabientes del ISSET; de tal suerte que la comunión entre gremio e instituciones también es una invitada en esta fiesta de bienvenida administrativa. Lo peor que pudiera pasar es que en estos momentos René Ovando Olán sea incapaz de mantener a sus aliados y el nuevo gobierno de mostrar la visión estadista que exige Tabasco, además de proporcionarle a esos tabasqueños una muestra de agradecimiento.// [email protected]


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