El Ciudadano El Transbus, de proyecto magno Granierista a botín de Daniel P. Gillen.
La permanencia de Daniel Pérez Guillen, como presidente del Consejo de Administración de la empresa Transbus ha llegado al límite, su caída es inaplazable, necesaria y altamente recomendable por la salud y la continuidad del proyecto, así como el bienestar de los usuarios, la tranquilidad de los socios y choferes.
Le acusan de falta de transparencia financiera, de tener al punto de quiebre a la empresa y de empeñarse en su relección por cuatro años más; sin embargo, su polémica actuación no solo tiene en jaque a los socios, sino también al proyecto más importante del gobierno de Andrés Granier Melo.
Resulta obvio que en tales acciones no ha actuado solo; de hecho, es preciso recordar que es Oscar Conde Rincón, subsecretario de transporte (nombrado el 18 de agosto del 2009 por el propio mandatario estatal), quien lo propone para el encargo; un hombre que a su vez gozó de todas las confianzas de Adrián Hernández Balboa, en su época de Secretario en aquella instancia gubernamental.
Fueron estos tres, a quienes les tocó organizar y administrar el ambicioso proyecto de la modernización de transporte; una triada de grandes amigos con orígenes teapanecos. Se le sumaron Fausto Hernández Domínguez, secretario del Consejo; Agueda Alonso García, la tesorera; José Sánchez Cerino, vocal y Director Operativo; César Hernández Ramón, Vocal; Miguel Angel Román Vidal, primer comisario; Rubén Salomé Cárdenas, segundo comisario (la función de tercer comisario la tiene precisamente Conde Rincón); Julio Moguel Montes, vocal y director de la empresa también pertenecía al grupo; sin embargo por diferencias financieras fue echado a la calle.
Los señalamientos entorno esta camarilla han sido repetitivas en diferentes medios de comunicación; pero, no tan claras. Por lo que es necesario profundizarlas de a poco. La falta de transparencia es la principal. Los socios denunciantes afirman que “Transporte Urbanos Integrados S.A de C.V.” (Transbus), deroga por concepto de pago de nómina la cantidad de un millón cuatrocientos catorce mil cuatrocientos setenta y un pesos, según consta en la acta de acuerdo tomada el 14 de enero del 2010, fecha en la cual se estipula el gasto quincenal, comprometido con la empresa “Proveedora de Choferes del Golfo”; sin embargo, aseguran que la cantidad está inflada, porque de acuerdo a los salarios, un chofer gana con todo y los estímulos 4 mil pesos, los cuales multiplicados por 250 persona que integran la plantilla laboral, contemplada en ese documento, resulta que la deuda es nada más de un millón de pesos, quedándose en el aire más de $ 400 mil por repartir.
Las dudas sobre esto y otros temas, han podido ser aclaradas ante los 790 socios accionistas; pero, Pérez Guillen y la mayoría del consejo se han opuesto reiteradamente a realizar una Asamblea informativa o presentar un informe que deje satisfecho a los interesados, a pesar de habérsela solicitado vía oficio.
Indignados y cansados por tanta impunidad, los inconformes enviaron un documento, con fecha de recibido el 19 de junio del 2012, en donde le piden audiencia al mandatario estatal, con el fin de tratar todos estos puntos; mucho tiempo atrás, el 16 de diciembre del 2011, entregaron otro teniendo como destinatario al actual secretario de transporte, Aquiles Domínguez Cerino, documentos que jamás tuvieron respuesta positiva. Ante tal desdén, durante el 2008, todo el 2009, 2010 y 2011, mantuvieron en secreto las cantidades de dinero que ingresaron por concepto del pasaje, la publicidad y las tarjetas de prepago; y es hasta enero de este 2012, cuando se dio a conocer que mensualmente la empresa recibe un millón de pesos por este último concepto. Tal información, en lugar de apaciguar los ánimos, aumentó las suspicacias y colocó dos dudas en el ambiente: ¿Cuánto se obtuvo durante todos estos años de operaciones y de los que nunca se informó?; Y, ¿A donde fueron a parar?. Las interrogantes son válidas, simplemente por que desde un inicio el Transbus ha sufrido de escases financiera; como se recordará el 19 de diciembre del 2011, 40 choferes amenazaron con un paro de labores si no se les paga sus respectivos aguinaldos; mientras que varios accionistas denunciaron ante los medios de comunicación que la empresa siempre se atrasa en los pagos mensuales.
Además de eso, a finales de junio pasado, el secretario general de la unión transportista ARVIT, Laires Carrera Pérez –uno de los principales opositores al grupo de Daniel Pérez- denunció la existencia de una deuda por alrededor de los 24 millones de pesos. El señalamiento pega duro a esa administración; sobre todo, porque a pesar de tener jugosos ingresos diarios y mensuales, las unidades a cuatro años de vida –unas más viejas que otras- se encuentran en pésimas condiciones. Algunas con llantas muy desgatadas, sin que le funciones el timbre, la caja electrónica de cobranza, tampoco los letreros luminosos indicadores de su destino, etc.
Como es de esperarse, la oscuridad financiera y el libertinaje administrativo, desembocó en actos de corrupción y toda una red de complicidades; un ejemplo de esto, es que de acuerdo a los socios inconformes, el pago por concepto de publicidad se realizaba hasta principio de este año con trueques, esto es que se colocaban anuncios y se cobraban hasta con “lavadas” de los transbuses, con una misma empresa de limpieza.
No solo eso, también existen pruebas de la forma en cómo alteran los costos de las refacciones y reparaciones de los vehículos; de esto, del complot para una relección al frente de la empresa, en franca violación a la ley y a los estatutos de esa sociedad mercantil, así como la incapacidad del “Negro” Aquiles para controlar a ese grupo, se abordará en la próxima entrega.
El tema es de alto impacto para la administración entrante, en razón de ser una “papa caliente” heredada por Granier al actual mandatario electo, Arturo Núñez Jiménez, al próximo secretario de transporte e incluso, a la legislatura venidera. En juego está el patrimonio de los transportistas y los trabajadores del volante; pero, sobre todo, el servicio que los ciudadanos requieren en una ciudad como Villahemosa, sumergida entre corrupción y caos vehicular. //[email protected] http://elciudadanorubendario.blogspot.com/