Debido a los roces entre ambos poderes de la unión, todos estaban atentos de cuál sería la reacción de ambas, incluso la del expresidente López Obrador, quien a su llegada a San Lázaro saludó a las personas que se encontraban en la tribuna, excepto a Norma Piña. En la transmisión se observó al tabasqueño saludar y dar un beso en la frente a Ifigenia Martínez, así como a otras personas que se acercaron. Pero no se dirigió a la Ministra.
Minutos más tarde, cuando Sheinbaum arribó al recinto, al llegar a la Mesa Directiva saludó a Gerardo Fernández Noroña, Ifigenia Martínez y abrazó al expresidente Andrés Manuel López Obrador. Cuando se pensó que haría lo mismo que López Obrador, se acercó al lugar de la Ministra Norma Piña y le dio la mano para después sentarse del lado derecho de Ifigenia Martínez, quien le entregó la banda presidencial.
Si bien la Presidenta saludó de mano a la Ministra Piña, en su discurso al tomar protesta emitió un contundente mensaje sobre la reforma al Poder Judicial de la Federación (PJF).
“La reciente reforma constitucional al Poder Judicial que marca la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros significa más autonomía e independencia del Poder Judicial. Piénsenlo sólo por un momento: si el objetivo hubiera sido que la presidenta controlara la Suprema Corte, hubiéramos hecho una reforma al estilo Zedillo. No, eso es autoritarismo, nosotros somos demócratas”, detalló en presencia de Norma Piña, quien se encontraba sentada del lado derecho de la tribuna.
Luego remató: “Queremos que se termine la corrupción en el Poder Judicial, es un proceso en donde habrá una convocatoria única, un comité de selección de candidatas y candidatos para garantizar que cumplan los requisitos. ¿Y quién decidirá? Será la gente, será el pueblo.
Finalmente la Presidenta aprovechó para dar un mensaje a los trabajadores del Poder Judicial: “Aprovecho para decirles a las y los trabajadores del Poder Judicial que sus derechos y salarios están totalmente salvaguardados”, aseguró.
