El dictamen aprobado incluyó suprimir de la iniciativa presentada un día antes por el coordinador de Morena, Adán Augusto López Hernández, las propuestas que más polémica causaron, entre ellas la retroactividad de los nuevos ordenamientos, que implicaba que todos los recursos presentados contra la reforma judicial quedaban sobreseídos. Después de más de cinco horas de discusión se aprobó esa reforma, con 24 votos a favor de Morena y sus aliados y 10 en contra de la oposición. De inmediato se turnará a la mesa directiva y se votará en la sesión de este jueves,durante una sesión vespertina.
Al inicio de la discusión, el coordinador López Hernández, quién sostuvo un acre debate con el panista Marko Cortés y ante los reclamos airados de legisladores de PAN y PRI, aseguró que no habrá fast track y que la reforma se aprobaría el martes.
Sin embargo, horas después rectifico y dijo que hay una petición del PVEM, a la que se sumó el PRI para que se vote en el pleno mañana mismo. Así lo confirmó el vicecoordinador Morenista, Ignacio.
Durante las cinco horas de debate, el panista Marko Cortés insistió en que los cambios al dictamen eran insuficientes y advirtió que tendrán efectos retroactivos graves.
Otro panista, Ricardo Anaya, los acusó de que todo se debe a la pugna de Morena con la Suprema Corte. “Este pleito que ustedes se traen con el Poder Judicial, se los digo de manera fraterna, me parece los tiene verdaderamente cegados”. El dictamen se aprobó con varias modificaciones. Al artículo primero, que establece ahora que las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad con la Constitución y los tratados internacionales, favoreciendo en todo tiempo la protección más amplia, se le había agregado: “pero en ningún caso pueden ser inaplicables por medio de control de convencionalidad”.
