Todas las transformaciones de la vida pública, social y económica del país, se han concretado y afianzado con una Constitución que recoge los programas de los movimientos sociales y políticos de la época.
Así tenemos que, la primera Transformación del movimiento de Independencia se consolidó con la Constitución federal de 1824, hace dos siglos. La segunda Transformación, la revolución de Ayutla desembocó en la Constitución liberal de 1857, fortalecida con las Leyes de Reforma. La tercera Transformación, la revolución Mexicana, se consagró en la Constitución social de 1917. Ahora, la cuarta Transformación está gestando la Constitución del Bienestar de 2024.
El pasado 5 de febrero de este año 2024, el Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Andrés Manuel López Obrador, presentó ante el Poder Constituyente Permanente –conformado con por lo menos las dos terceras partes del Congreso de la Unión y la mayoría de las legislaturas estatales- un paquete de 20 iniciativas, en la que la reforma al Poder Judicial es sólo una de ellas, sin necesidad de convocar a un Congreso Constituyente originario.
Los revolucionarios del Siglo XX, encabezados por Venustiano Carranza, convocaron a un Congreso Constituyente para reformar la Constitución de 1857, con todo un paquete de reformas en materia social, económica y política, que logró el nacimiento de la primera constitución social en el mundo, pues incluyó los derechos sociales de los trabajadores, de los campesinos y de todos los hijos de los mexicanos para tener una educación gratuita, laica y democrática; recogiendo los ideales programáticos de la revolución mexicana.
Ahora, no hay necesidad de convocar a un Congreso Constituyente, pues la propia carta magna prevé sus reformas y modificaciones. Lo que sí hizo el Presidente López Obrador fue convocar al Pueblo de México a la gran jornada electoral del 2 de junio para llevar a cabo el Plan C, y así obtener la mayoría calificada en el Congreso de la Unión, que es el primer paso para que el Poder Reformador concrete las reformas constitucionales que consoliden a la Cuarta Transformación con su Constitución del Bienestar.
Con la legitimidad del proceso electoral, en la que el Pueblo de México manifestó su voluntad de continuar con la Cuarta Transformación, la nueva Constitución del 2024 nacerá a la vida política, jurídica, económica, social y democrática del Estado Mexicano.
La Constitución de 1824 nació de la lucha contra la colonia y por la Independencia Nacional. La Constitución de 1857 nació de la lucha contra los conservadores y por el Estado Laico. La Constitución de 1917 nació de la lucha contra la dictadura y por el Estado Social. La próxima Constitución de este año 2024 nacerá de la lucha contra la corrupción y por el Estado de Bienestar.
